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COMUNIDADES JIGUAMIANDO - CURBARADO (CHOCO) ALERTA POR INCURSION PARAMILITAR
by CIJyP
Tuesday November 12, 2002 at 12:05 PM
NUEVOS DESPLAZAMIENTOS. NUEVA RONDA ARMADA ENCUBIERTA. EL ESTADO NO ACTUA
1. Miércoles, octubre 03, tres decenas de paramilitares, que vestían prendas militares, con armas largas y cortas, que se encontraban en el casco urbano del Carmen del Darién, desde abril de este año, en desarrollo de la estrategia de copamiento del bajo y medio atrato, se movilizaron hacia el sitio conocido como Chintadó. Desde abril, los "civiles armados" , paramilitares, desarrollaron acciones de control y de restricción a la libre movilización de los habitantes de los Consejos Comunitarios de Curbaradó y de Jiguamiandó, al mismo tiempo, que la promoción comunitaria a través de talleres de formación en Ley 70.
Los civiles armados, de acuerdo con la fuente, se retiraron del lugar, dejaron en el mismo, a algunos pero solamente vestidos de civil, quiénes continuaron realizando acciones de control y de promoción social de la comunidad, los armados se trasladaron a menos de 7 minutos del municipio.
2. Al día siguiente ingresaron al casco urbano, unidades del Batallón fluvial 50, a quiénes se les vio departiendo con los paramilitares que se encuentran de civil en las actividades de promoción social.
El Carmen del Darién es uno de los puntos de control de personas y de bienes de supervivencia de los habitantes de los Consejos Comunitarios del Jiguamiandó y del Curbaradó
3. Miércoles 16 de octubre a las 9:00 horas, llegaron aproximadamente 160 hombres, vestidos con prendas militares y brazaletes de las AUC fuertemente armados, al resguardo indígena de Urada.
Allí, amenazaron a la comunidad indígena con ser objeto de desplazamiento: "ustedes se unen a nosotros o se van de aquí" La próxima entrada es hacia las comunidades de Puerto Lleras y Pueblo Nuevo, de allí vamos a barrer a esas comunidades, "o se unen a nosotros o se van, tienen que sembrar palma y coca, o están con nosotros o se van", reiteraron los armados.
Los armados se trasladaron fueron hacia el sur hasta llegar a la antigua escuela de Urada en la carretera que conduce a Pavarandó, a 45 minutos de las comunidades de Puerto Lleras y Pueblo Nuevo.
4. Desde ese día, los paramilitares permanecen a 20 minutos de Pavarandó en un sitio llamado Casa Blanca, a cerca de 45 minutos de los poblados donde las comunidades de Jiguamiandó y 9 comunidades de Curbaradó se encuentran refugiadas desde enero del año pasado, a raíz de las incursiones armadas dentro de la estrategia armada encubierta que dejó más de 15 asesinados.
5. En los últimos 15 días ha sido frecuentes los movimientos de "civiles armados" en los alrededores donde se encuentran refugiadas las familias del Jiguamiandó y Curbaradó. Algunos de estos movimiento se realizan desde el poblado de Brisas, Cetino, Belén de Bajirá, donde se encuentran bases paramilitares; mientras que desde Mutatá, Vigía del Fuerte, Pavarandocito, Carmen del Darién, Bellavista, Río Sucio, Quibdó se desarrollan todas las acciones de control y de restricción.
AL mismo tiempo se han presentado retenciones de personas en los alrededores de las bases paramilitares y en sus recorridos alrededor de las zonas donde los afrodescendientes se encuentran desplazadas internamente.
En desarrollo de la estrategia de copamiento armado, han desaparecido a dos indígenas de zonas aledañas a las de refugio de los afrodescendientes y mestizos
A raíz de las amenazas de actuación paramilitar contra los pobladores, cerca de 10 familias, de un total de 520, se han desplazado al casco urbano de Murindó.
Todas las acciones de control y de restricción en la libre movilización y el transporte de bienes de supervivencia se continúa desarrollando a través de los paramilitares de las Autodefensas Campesinas, Carmen del Darièn y Vigía del Fuerte, que sería la otra salida con la que las comunidades contarían para evacuar en caso de verse obligados a desplazarse, sin embargo, justo por esta presencia las comunidades se encuentran sitiadas.
6. Desde el 26 de septiembre, el gobierno nacional, a través del Director de Derechos Humanos de la Vice Presidencia y del Ministerio del Interior han conocido de la situación de amenazas que se vienen presentado, del encierro que se está implementando contra la comunidad, bajo el pretexto de una acción contrainsurgente contra las FARC EP y del peligro latente de que se produzcan nuevos hechos como los de Bojayá.
Hasta el momento, ninguna actuación efectiva se ha desarrollado, las acciones paramilitares, en lo militar y en lo social, en lo político y en lo económico, se continúan desarrollando, mientras las comunidades refugiadas en el Territorio Colectivo continúan siendo sitiadas.
Muchos de los lugares donde se encuentran bases paramilitares están en cercanías de presencias militares regulares, de efectivos adscritos a la brigada XVII, tanto, como los puntos donde se desarrollan acciones de control sobre el Atrato.
De persistir la actual situación de presión, de persecución, de intimidación sobre las comunidades, las familias se verán obligadas a desplazarse, en algunos casos de modo definitivo, pues no existen garantías estatales para el ejercicio de sus derechos como comunidades afrodescendientes.
Desde noviembre 12 del año pasado se realizó una visita de la Comisión Mixta de Seguimiento a las Comunidades de Jiguamiandó y Curbaradó se asumieron una serie de compromisos en materia humanitaria y de prevención por parte de la Vice Presidencia de la República, Ministerio del Interior, Red de Solidaridad Social; Procuraduría General de la Nación. En dicha comisión estuvieron presentes Paz y Tercer Mundo, Peace Brigades International, PBI, Diócesis de Quibdó, CINEP, Justicia y Paz. Y como observadores la ACNUR; se han realizado tres sesiones de la Comisión Mixta de Seguimiento, pero los esfuerzos y las propuestas de las comunidades han quedado sin respuesta alguna.
Los incumplimientos a los compromisos asumidos han posibilitado que las operaciones de control paramilitar se hayan extendido a tal punto que las comunidades no encuentren más alternativa que la inmediata ubicación en tres lugares, denominados por ellos Zonas Humanitarias, ubicadas en Remacho, Pueblo Nuevo y Nueva Esperanza, esperando que a partir de dicha concentración se les respete el Derecho a la Vida y el Territorio frente a las amenazas y los movimientos que están realizando los paramilitares en sus alrededores.
Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz
Bogotá, Noviembre 05 del 2002
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