|
La maquinaria de las desapariciones en la Comuna 13 y las fosas
por Elizabeth Yarce
Wednesday, Aug. 13, 2003 at 4:09 PM
elizabethy _NOSPAM_ @ elcolombiano.com.co
Autoridades confirman 46 desaparecidos en esa comuna. Se señala a las Autodefensas de ser responsables. Hasta ahora, se hallaron 13 cadáveres con los cuales llega a 37el número de cuerpos encontrados en fosas comunes en lo corrido del año en Medellín y cercanías: San Cristobal; vereda Cordoncillo del corregimiento de Damasco, Santa Bárbara; San Juan con Niquitao -centro de la ciudad-; San José-La Cima; La Cruz; Santo Domingo; y La Laguna (Guarne). Continúa la búsqueda. 328 denuncias de desapariciones en el 2003 en Antioquia.
La mujer llevó las placas dentales a los forenses y se resistía a que el cadáver que encontraron las autoridades correspondiera al de su hijo, Juan Fernando Vargas Rendón, desaparecido en el barrio Independencias, en la comuna 13, el primero de diciembre de 2002. Pero en el fondo, esperaba descansar después de siete meses de zozobra, sin saber si su hijo estaba vivo o muerto.
Las autoridades pudieron corroborar, en efecto, que uno de los 13 cadáveres hallados hasta ahora en una de las fosas exhumadas en la finca Buenavista, en la vereda Bellavista, en los límites entre San Cristóbal y la comuna 13, correspondía a Juan Fernando.
Igual ocurrió con el de Óscar Alexánder Morales Tangarife, desaparecido también en la comuna 13, el 29 de noviembre del año pasado cuando se lo llevaron hombres encapuchados que se identificaron como integrantes de las Autodefensas, en el barrio Veinte de Julio.
Su familia reclamó el cuerpo y le dio santa sepultura en medio del desconcierto sobre lo que pudo vivir su ser querido en el lapso que estuvo reportado como desaparecido.
Pero el drama aún no termina para otras 44 familias que reportaron a los suyos como desaparecidos ante las autoridades en 2002 y 2003, en ese sector de la ciudad, según se desprende de un informe suministrado por los organismos de seguridad a EL COLOMBIANO.
Esos hogares a la fecha sólo han tenido rumores de que sus padres, hijos o hermanos ya están varios metros bajo tierra, luego de que escuadrones de encapuchados se los llevaron contra su voluntad, como a Óscar Morales.
Óscar resultó herido durante la operación Orión en octubre pero se recuperó de sus heridas y fue detenido como sospechoso de pertenecer a un grupo ilegal, pero quedó libre al día siguiente puesto que no se le comprobó ningún delito.
Después de este hecho su familia se desplazó del barrio hacia otro sitio de la ciudad. Óscar volvió un día al Veinte de Julio pensando que ya todo había pasado pero de allí salió con los encapuchados que lo desaparecieron... Su cuerpo fue ubicado la semana pasada en una de las fosas que hallaron los fiscales en San Cristóbal.
La mayoría de los cadáveres, 11 de ellos aún sin identificar, estaban amarrados de pies y manos, descuartizados o decapitados (se desconoce si antes o después de las muertes) y Medicina Legal trabaja en su identificación.
Esperanza
Muchas familias con los suyos desaparecidos, en la comuna 13, esperan descansar de la tortura de esperar y que entre esos 11 cadáveres sin identificar esté el de su ser querido.
Pero, a pesar de todo, no pierden la esperanza de que estén vivos aunque las estadísticas de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, Asfaddes, explique que de cada mil personas reportadas desaparecidas en el país sólo una aparece viva.
Sobre este aspecto, las autoridades trabajan en la identificación de los cuerpos hallados en San Cristóbal.
"La identificación es un proceso que requiere varias etapas y se facilita mucho si las familias tienen las placas dentales de los suyos o las solicitan a los odontólogos", precisó Óscar Hidalgo, coordinador del Área de Identificación a Personas de la Fiscalía Regional.
Advirtió que de lo contrario, se procede a hacer la identificación a través del ADN y si por esta vía tampoco se logra se hace un estudio especializado de identificación de restos óseos, que requiere mucho más tiempo.
Los cadáveres hallados en San Cristóbal estarían enterrados allí desde hace 6 hasta 18 meses, indicó la Fiscalía.
Los forenses saben que los cuerpos hallados en la vereda Bellavista no son los únicos y por eso continuarán esta semana con la búsqueda de más fosas en el occidente de la ciudad y otros sectores.
De igual manera, en el sector de La Cruz, Nororiente de la ciudad, ya han sido encontrados siete cuerpos en fosas en lo que va del año, así como en Santodomingo. En el cerro de los Doce Apóstoles, en el occidente de la ciudad, también se encontraron dos cuerpos a comienzos del año.
Los organismos de derechos humanos llamaron la atención de que a pesar de haber presencia de Ejército y Policía continúen las desapariciones en la comuna 13 y solicitaron protección para la comunidad ante esta práctica cometida por comandos armados.
El director del CTI, Luis Ramírez Ríos, observó que en coordinación con los demás organismos de seguridad continuará las labores de búsqueda de más cadáveres, con base en las denuncias suministradas por la comunidad y que podría corresponder a reportados como desaparecidos no sólo en la comuna 13, sino en todo el departamento donde hay 328 personas reportadas como desaparecidas.
"Esto es un trabajo conjunto de todos los organismos de seguridad, con base en denuncias hechas por la comunidad", observó Ramírez Ríos.
El funcionario dio cuenta de desapariciones en el sur y oriente del departamento y recordó que en la vereda Damasco, en Santa Bárbara, fueron hallados ocho cuerpos enterrados en fosas comunes.
Hasta la fecha las autoridades pudieron establecer las identidades de cuatro de las víctimas, todas habitantes de esa localidad del sur del departamento.
Se trata de María Eugenia Hurtado Quintero, de 18 años, cuyo cadáver fue reclamado por la madre que lo sepultó el miércoles; Gustavo Iván Bedoya, de 59 años; Luis Hernando Cardona Restrepo, de 58 años, y John Jairo Ruiz.
Tanto en Santa Bárbara como en la comuna 13 se señala a las Autodefensas de ser responsables de sacar a sus víctimas de las casas, pararlas en un retén en la calle o no permitirles el regreso a casa.
Las familias padecen por meses, años, y a veces por siempre, la tortura de saber si los suyos volverán o se resignan a encontrar aunque sea el cadáver. Mientras tanto, el fenómeno crece en la ciudad donde cada día aparecen enterrados en fosas los desaparecidos.
Copyright © 2003 EL COLOMBIANO LTDA. & CIA. S.C.A.
ULTIMOS COMENTARIOS A ESTE ARTICULO
Estos son los 10 últimos comentarios sobre este artículo, de un total de 1 comentarios publicados por los visitantes de este sitio .
|
|
|