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Uribe entrega el control de EMCALI a los banqueros
por CSC
Monday, Sep. 29, 2003 at 5:18 PM
Los verdaderos beneficiarios del acuerdo firmado por el gobierno son los banqueros, que desean la liquidación de Sintraemclai y la movilización del pueblo caleño [english below]
Los titulares de los periódicos de Colombia del jueves pasado decían que 13 horas de negociaciones habían salvado las Empresas Municipales de Cali EMCALI de la liquidación. Aunque las negociaciones entre la delegados de la empresa, funcionarios del gobierno y los bancos privados se habían roto varias veces, y aunque la sindicato de trabajadores SINTRAEMCALI y los representantes de la comunidad fueron excluidos de la negociación, lo que emergió a partir de las horas tempranas era un compromiso para no liquidar EMCALI.
El gobierno reclamó una victoria, los banqueros había acordado reestructurar las deudas de la empresa de 1,6 billones de Pesos (545 millones de dólares). Los comentaristas de los medios y la élite política de Cali felicitaron a equipo de Uribe. Solamente SINTRAEMCALI puso una nota de escepticismo. Luis Hernández, presidente del sindicato dijo a la prensa "que los únicos beneficiarios de este acuerdo son los banqueros". A medida que los detalles del arreglo se hacen públicos, se aclara que la prevención de la sindicato está bien fundada.
Sobre la deuda, el elemento que fue renegociado proporciona a los bancos unos cuantiosos intereses del 8,5% acumulables sobre 18 años. Consecuentemente su reembolso total ahora se calcula en 2,5 billones de pesos, (U.S. $852 millones). Los banqueros podrán intervenir directamente en EMCALI para asegurar su renta. Bajo la nueva estructura de Uribe para gobernar la empresa, los acreedores tendrán una mayoría en el Fondo Social de Capitalización, que actuará como nueva junta directiva. Es decir que aunque formalmente permanece en el sector público, la nueva EMCALI funcionará según las prioridades de las finanzas privadas.
Hay otras dos deudas que se deben resolver para asegurar la viabilidad de EMCALI. La primera es el pago para la inútil planta de tratamiento moderna de aguas, el proyecto de PTAR. Bajo el presidente anterior, Pastrana, el gobierno central prometió para financiar la mayor parte de este proyecto, un compromiso que fue confirmado en enero el año pasado en el acuerdo establecido tras la ocupación del sindicato. Pero el jueves, en un sorpresivo anuncio, Uribe sacó tramposamente de entre la manga una nueva condición: Él entregará 600 mil millones de Pesos (U.S. $205 millones) para pagar PTAR en noviembre, sólo si hay un voto positivo a su propuesta en el referéndum el 25 de octubre. Es un truco sucio. El referéndum es un sistema complicado de 15 preguntas que cubren la reforma constitucional y fiscal que Uribe espera utilizar para endosar su plan de nacional de desarrollo y un paquete de medidas impuestas por el FMI. Los sindicatos colombianos y una amplia coalición de la oposición están llamando a la abstención activa.
La tercera deuda significativa proviene del proyecto elefante blanco llamado Termocali, una planta de la producción eléctrica que debido a un acuerdo unilateral de precio mínimo, ha generado lejos más fondos para la multinacional estadounidense SYSGEN, que energía para la gente de Cali. Los pagos de EMCALI bajo este contrato se estiman en más de $330 millones de dóleres.
Los usuarios de servicios de acueducto, electricidad y teléfonos de EMCALI están amenazados con alzas de tarifas. Un recargo del 1% será agregado a su cuenta a cuenta del derecho a una voz minoritaria en el Fondo Social de Capitalización, pero serán más significativos los aumentos pagar Termocali, el PTAR y los reembolsos para los banqueros.
EMCALI sigue siendo un foco de la protesta popular. Hace dos semanas vario miles de personas, especialmente mujeres y organizaciones de la comunidad, efectuaron un cacerolazo a través de las calles de la ciudad. El pasado lunes 22 estudiantes de septiembre estudiantes de la universidad de Valle fueron heridos y detenidos arbitrariamente durante una protesta contra la privatización de EMCALI. Un contingente de policía militar, varios operativos con detectives de la inteligencia y cuatro oficiales uniformados que montaban motocicletas de alto poder disparando a los manifestantes y a los estudiantes que había salido de sus clases. La universidad fue rodeada totalmente por el policía, pero los estudiantes continuaron. Algunos se las arreglaron para salir y fueron hasta la Clínica al Valle de Lilí a exigir que trataran a un estudiante herido. Arrestaron a varios estudiantes. Las comunidades, la juventud, SINTRAEMCALI y otros sindicalistas han sido todos amenazados de muerte en varias ocasiones, por los paramilitares.
En suma, a pesar de el euforia oficial de jueves, muchas de los asuntos para definir el futuro de EMCALI siguen sin resolver.
Los banqueros han dicho claramente que su preocupación restante es la “gobernabilidad” del nievo EMCALI, con lo cual quieren decir que el sindicato tiene que ser domesticado y su alianza con la comunidad rota. De hecho SINTRAEMCALI ha concedido ya derechos laborales para ayudar a disminuir costos, pero eso es poco para los amos nuevos. Saben que SINTRAEMCALI es parte de una democracia popular para defender servicios públicos. Y esta capacidad de movilizar a la gente significa un desafío para su dominación sobre el nuevo EMCALI. Lo que en últimas Uribe y los banqueros desean es liquidar a SINTRAEMCALI mismo.
English text
Uribe hands control of EMCALI to the bankers
The headline story in Colombia's newspapers last Thursday was that 13 hours of negotiations had saved EMCALI, the Municipal Corporation of Cali, from liquidation. Although the talks between the corporation's appointed managers, government officials and private banks had broken down several times, and although the workers union SINTRAEMCALI and community representatives were excluded from the negotiation, what emerged from the early hours was a pledge not to liquidate EMCALI.
The government claimed a victory, the bankers had agreed to restructure the corporation's debts of 1.6 million million pesos (US $545 million). Media commentators and Cali's political elite congratulated Uribe's team. It seemed to be only SINTRAEMCALI sounding a sceptical note. Union president Luis Hernández told the press "the only beneficiaries of this agreement are the bankers". As details of the deal are made public, it has become clear that the union's caution was well founded.
On the debt, the element that was renegotiated provides the banks with a generous 8.5% interest accumulating over 18 years. As a result their total payback is now calculated at 2.5 million million pesos, (US $852 million). The bankers will be able to intervene directly in EMCALI to ensure their income. Under Uribe's new structure for governing the corporation the creditors will have a majority in the Social Capitalisation Fund, which will act as the new board of directors. That is, although formally staying in the public sector, the new EMCALI will be run according to the priorities of private finance.
There are two other debts that must be resolved to ensure EMCALI's viability. The first is payment for Cali's modern waste water treatment plant, the PTAR project. Under former president Pastrana central government pledged to fund the major part of this project, a commitment that was confirmed in January last year in the agreement that settled the union's occupation. But in a surprise announcement on Thursday, Uribe has from nowhere slyly brought in a new condition. He will hand over the 600 thousand million pesos (US $205 million) to pay for PTAR in November, only if there is a positive vote to his referendum proposal on 25 October. It's a mean trick. The referendum is a complicated set of 15 questions covering constitutional and fiscal reform that Uribe hopes to use to endorse his National Development Plan, a package of IMF led measures. The Colombian trade unions and a broad coalition of opposition are calling for an active abstention.
The third significant debt stems from a white elephant project called Termocali, an electricity generation plant that because of a one sided minimum price agreement has generated far more funds for the US multinational Sysgen than energy for the people of Cali. EMCALI's out payments under this one contract are estimated at over US $330 million.
Users of EMCALI's water, electricity and telephone services are threatened with price rises. A 1% charge will be added to their bill for the right to a minority voice in the Social Capitalisation Fund, but with more significant increases to pay off Termocali, PTAR and the bankers' repayment demands.
EMCALI remains a focus of popular protest. Two weeks ago several thousand people, especially women and community organisations, staged a 'pots and pans' march through the city's streets. And last Monday, 22 September students of the University of Valle were injured and arbitrarily detained during a protest against privatisation of the corporation. A contingent of military police, several plainclothes intelligence operatives and four uniformed officers riding high powered motorcycles fired shots at demonstrators and students who were leaving their classes. The University was completely surrounded by police, but the students continued. Some managed to leave, and marched to the Valle de Lili Clinic to demand that an injured student be treated. Several students were arrested. The communities, the youth, SINTRAEMCALI and other trade unionists are all repeatedly threatened with assassination by the paramilitaries.
In sum, despite Thursday's official euphoria, many of the issues to settle EMCALI's future remain unresolved.
The bankers have made clear that their remaining concern is the issue of "governability" of the new EMCALI, by which they mean that the union has to be tamed and its alliance with the community broken. In fact SINTRAEMCALI has already conceded employment rights to help cut costs, but that is insufficient for the new masters. They know that SINTRAEMCALI is part of a popular democracy to defend public services. And this capacity to mobilise the people contains a challenge to their domination over the new EMCALI. What in the end Uribe and the bankers want to liquidate is SINTRAEMCALI itself.
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