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La Violencia Estructural del TLC
por Frieda
Tuesday, Jun. 22, 2004 at 7:45 AM
Se pregunta uno como puede el Presidente firmar un tratado donde uno de sus artículos coloca en manos de multinacionales una de las riquezas ecológicas más ricas del mundo, en manos de EEUU.
Irak el petróleo fue a punta de bala, aquí nuestras riquezas naturales con el TLC, con el cuentico que si no se hace se acaba la economía del país, no será más bien al contrario??????
Se pregunta uno como puede el Presidente firmar un tratado donde uno de sus artículos coloca en manos de multinacionales una de las riquezas ecológicas más ricas del mundo, la de nuestro amado país - flora y fauna - en manos de EEUU, en Irak el petróleo fue a punta de bala, aquí nuestras riquezas naturales con el TLC, con el cuentico que si no se hace se acaba la economía del país, no será más bien al contrario?????? Que clase de patriota puede ser la persona que haga las perlitas que a continuación se describen y deje de lado al país, ese no será el verdadero terrorismo?, porque ya estamos hartos de la manipulación que se viene haciendo desde el Gobierno, con lo del terrorismo, cuando lo que pretende hacer el Gobierno con el TLC, la reelección y otros temas es sencillamente escalofriante, cuál es el país que está defendiendo el Presidente Uribe, el de la gran mayoría, lo dudamos mucho. Indymedia debiera publicar el texto completo del Tratado de Libre Comercio, para que sepamos sobre que se está negociando y cómo se pretende seguir ahondando en la pobreza y como nos siguen envolviendo con el cuento reforzado y trillado de los terroristas, es cierto no se puede tolerar la violencia de las bombas y las balas, pero la violencia estructural que se pretende validar con el TLC, que pasa con ese tipo de violencia, ahí quien es el verdadero terrorista????
EL TIEMPO CAMBALACHE El TLC perjudica gravemente su salud Por Daniel Samper Pizano Los peligros de una negociación entre tiburones y caperucitas. Hace poco, el economista William Fadul preguntó a Carlos Salinas de Gortari en un foro sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) cómo reaccionar ante la exigencia de Washington de aceptar patentes y derechos intelectuales sobre seres vivos. La respuesta del ex presidente mexicano fue desconcertante pero sincera: "No puedo responder, no soy experto en el tema". Salinas, uno de los latinoamericanos que más saben sobre el TLC, se declara ignorante en lo tocante a biopatentes. Imaginen los lectores lo que podría pasar a los negociadores colombianos, que saben menos que Salinas. De hecho, uno de ellos, candorosa caperucita, desdeñó el tema en una reunión con periodistas ya que, según dijo, "nadie ha ganado un solo peso con la biodiversidad". Estamos, pues, maduritos para que Estados Unidos nos devore de una sola tarascada en esta vital materia. Tras el artículo 8, que autoriza las biopatentes, se agazapan los intereses de decenas de laboratorios multinacionales, y detrás de cada multinacional, un hormiguero de abogados duchos en volver propiedad privada lo que ha sido conocimiento colectivo tradicional. Mientras tanto, algunos negociadores colombianos creen innecesario proteger la sabiduría de las comunidades familiarizadas con el medio ambiente -indígenas, colonos, campesinos, artesanos- porque "allí no hay plata". Aunque fuera por dignidad cultural tendríamos que defender este legado común ante la rapacidad de los grandes capitalistas internacionales. Mas ocurre que, contra lo que piensan los ignorantes, la biodiversidad produce enormes riquezas que están engordando a poderosos saqueadores. Ellos, a diferencia del negociador ingenuo, saben que pueden ganar mucho dinero a partir de la naturaleza. Por eso están dedicados a patentar cuanto pueden y cobrar por "su" producto. A eso se llama "bioprospección". En 1994, según el especialista Darreil Posey, el comercio anual de grandes laboratorios con medicamentos basados en plantas y sabiduría comunal alcanzó a 43 mil millones de dólares, y el tráfico de semillas a 13 mil millones. En su estudio "Cognopiratería y tráfico del conocimiento", la antropóloga colombiana Elizabeth Reichel -que debería formar parte de un grupo científico asesor de los delegados colombianos- pinta lo que está sucediendo: "La bioprospección es un mecanismo para obtener material biológico con destino a países desarrollados para surtir la base de sus industrias farmacéuticas, de producción de semillas, perfumes, pinturas, gomas y resinas, remedios y venenos y otros materiales. Luego de transformado, ese material ingresa al mercado en productos cuyo propietario o firma comercial detenta legalmente el monopolio del 'invento' o 'descubrimiento', y en algunos casos es respaldado por patentes u otros sistemas de propiedad". No exageré en mi columna pasada al decir que un día los tiburones querrán registrar el cuy y el rosal. Vean algunos ejemplos de patentes solicitadas o concedidas a los grandes piratas, entre los que sobresalen las firmas DuPont, W.R. Grace & Co y Monsanto: Yagé: en 1986, el empresario gringo Loren Miller obtuvo patente norteamericana sobre el yagé o ayahuasca, planta amazónica milenaria. En 1994, una agrupación de 400 tribus brasileñas se enteró del exabrupto y, con ayuda internacional, demandó y tumbó el registro. Pero en el 2001 los abogados de Miller hallaron un inciso que les permitió resucitar la patente. Maíz: DuPont, señalada por Greenpeace como "líder mundial en piratería", ha solicitado registros de 150 organismos vivos; la Oficina Europea de Patentes estudia su solicitud de propiedad de una antiquísima y conocidísima variedad centroamericana de maíz de alto contenido oleico. De aceptarse tal patente, DuPont se haría a un virtual monopolio maicero global. Árbol de nim (margosa, Paraíso de India): desde hace siglos los campesinos asiáticos extraen de este frondoso árbol insecticidas, pesticidas y fungicidas. Como si ellos no existieran, la Oficina de Patentes de E.U. concedió derechos a W.R. Grace sobre derivados del nim. Camomila: en 1988, Suiza reconoció patente al laboratorio alemán Degussa sobre la variedad "manzanilla" de camomila. Tuvo que retirarla siete años después, tras un costoso pleito. Cientos de organizaciones del Tercer Mundo luchan desde hace años contra el saqueo del conocimiento milenario. Abundan declaraciones contra las biopatentes, como la de Beijing (1995) y la Carta de Marañón (2001). Si quieren algo más reciente, hace un mes la ONG Médicos sin Fronteras clamó: "Hacemos un llamamiento a los países del continente americano para que excluyan todas las disposiciones relativas a la propiedad intelectual contenidas en el acuerdo del Alca. Si allí se proponen nuevas y más estrictas normas sobre propiedad intelectual, perjudicará la salud de los países americanos". Por todo esto, y por cien razones más, el Gobierno no puede firmar el capítulo 8. del TLC sin cometer un crimen contra las futuras generaciones de colombianos. San Ronaldo Reagan Enterraron a tiempo a Ronald Reagan: dos días más de velorio e incienso, y le habrían atribuido el descubrimiento de América y el cuadro de Las meninas. La triste verdad sobre las nefastas consecuencias de su gobierno para América Latina la expusieron en sus columnas Abdón Espinosa (EL TIEMPO, 8 de junio) y Marianne Ponsford (El Espectador, 13 de junio). cambalache@mail.ddnet.es LIBRE COMERCIO / RIESGOS QUE CORRE EL PAÍS EN EL TRATADO Hay que meterle cultura al TLC La cultura será uno de los temas más difíciles e importantes del acuerdo de libre comercio. Olvidada hasta hoy, surge una propuesta de reserva cultural para preservar el patrimonio. O Colombia pone los puntos sobre las íes o lleva las de perder, y el tema cultural estaría entre los damnificados. Esa parece ser la conclusión de la investigación del Convenio Andrés Bello sobre la cultura de frente al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el país, Ecuador, Perú y Estados Unidos cuya negociación cumple su segunda ronda en Atlanta (Estados Unidos). Una futura liberalización del comercio sin regulación afectaría a la industria cultural en áreas como bienes y servicios, inversión y propiedad intelectual, diversidad cultural y políticas culturales. Los riesgos no son desmedidos, a juzgar por las cifras del estudio. El aporte al PIB de las industrias culturales de Estados Unidos fue del 7,8!por ciento en el 2001 y Colombia, en el escenario más amplio, alcanza el 2 por ciento, y en el menos amplio llega a 1 punto. Estos datos dan cuenta de que la negociación se hará entre David y Goliat. Las posibilidades en los tratados internacionales son básicamente tres, explica Germán Rey, asesor del Convenio Andrés Bello: "Una, la excepción cultural; dos, la liberalización y tres, la reserva cultural. La excepción cultural es cuando los países acuerdan que la cultura no es materia de acuerdo". En una liberalización total, todo se negocia y se abre, desde la mitología indígena hasta los derechos de autor, lo que expondría, de no regularse, a la industria nacional. La tercera opción es la ideal: la reserva cultural. "El ejemplo es el de Chile, que logró con Estados Unidos una reserva cultural que les da autonomía sobre ciertos temas. Chile puso en reserva el 40 por ciento de su producción nacional de televisión. Nadie puede tocar eso", agrega Rey. La pregunta es, ¿Qué negociará Colombia? ¿Defenderá que el 50 por ciento de su producción en televisión sea nacional? ¿Cuidará el patrimonio del cine? ¿Protegerá los derechos de autor? Si no lo hace, Estados Unidos podría demandar "cualquier ley de protección a jóvenes productores, por ejemplo", alegando que se viola el principio del libre comercio, aclara Sylvia Amaya, coordinadora del Convenio. Negociación difícil El mejor ejemplo de cómo debería negociar Colombia lo dan países que ya han hecho negociaciones bilaterales, como Canadá, México y Chile. Mauricio Reina, investigador de Fedesarrollo, explica que "la cultura es un generador inmenso de ingresos. Según la Unesco, el comercio global de bienes culturales se cuadruplicó entre 1980 y 1998 y alcanzó un valor de 380.900 millones de dólares". "Aunque las negociaciones culturales representan oportunidades de expansión, como ocurrió en México, que aumentó sus exportaciones de bienes culturales en 1998 hasta alcanzar un superávit de 5 mil millones de dólares, ese no siempre es el caso -añade Reina-. Otros países se están debilitando. Los flujos comerciales de cultura son sesgados, y tienden a concentrarse en pocos países". La cultura incluye también el vestuario, la tradición culinaria, la diversidad y el legado indígena. "Puede haber un desplazamiento de la cultura local, arrasada por la cultura extranjera predominante", explican Cristina Gamboa y María Lucía Guerra en el estudio 'La cultura en las negociaciones comerciales regionales'. Lo que corre peligro Aunque el tratado abrirá espacios interesantes, como la rebaja de aranceles en materiales e insumos, las grandes compañías de la música o el audiovisual presionarán para cuidar sus espacios y ganar los que aún no dominan. Los que más les interesan son las cuotas de pantalla en el cine, televisión abierta y por cable, medidas impositivas a las películas exhibidas para el fomento de producción nacional y derechos de autor. "El diagnóstico es que es crucial cuidar la cultura en todas las negociaciones", dice Germán Rey. Robert Pilon, vicepresidente ejecutivo de la Coalición para la Diversidad Cultural de Canadá, aseguró, al pedir la exclusión de la cultura en los acuerdos con Estados Unidos: "No somos enemigos del comercio, somos amigos. Queremos más comercio, pero como debe ser entendido, con cierta equidad e intercambio". ENRIQUE PATIÑO Redactores de EL TIEMPO JIMMY ARIAS Cómo debe negociarse La propuesta del estudio Andrés Bello es la siguiente: Cine. Estados Unidos produce 200 películas al año y Colombia cuatro y más del 84 por ciento del cine que vemos es de Hollywood. El país debe buscar reservar sistemas de cooperación y fondos de apoyo a la industria nacional. Si no se protege, puede pasar lo de México: la creación de un fondo para apoyar el cine local fue demandada por empresas de E. U., que lo tildaron de lesivo a sus intereses. Música. Los ingresos por exportaciones de música de Estados Unidos fueron de 9.520 millones de dólares. Cinco disqueras controlan el 80 por ciento del mercado en Latinoamérica. TV. La ley de cuotas de la televisión, que obliga a un 50 por ciento de producción nacional y que es fuente de empleo debería ser preservada. Aunque podría haber un creciente flujo de profesionales, se corre el riesgo de perder identidad y "convertirnos en maquilas de la cultura", según Rey, mientras producir en Colombia siga siendo más barato que en otros países. Derechos de autor. Estados Unidos propone el copyright, que quiere decir que los derechos de una obra no están en cabeza de la persona natural, que solo tiene los derechos morales, sino de la empresa, que tiene los derechos patrimoniales y puede negociar con la obra cuantas veces quiera y a su conveniencia. Afecta a la industria editorial. Propiedad. ¿Cuál será el nivel de participación del capital extranjero en industrias nacionales de radio, televisión y prensa escrita? De no regularse, la dirección de medios de comunicación puede quedar en manos foráneas, así como las investigaciones relacionadas con el patrimonio ligado a las excavaciones. Otros. La biodiversidad, el conocimiento tradicional, la mitología, los ritos y la simbología de las comunidades deberían incluirse. La regulación debería impedir que un símbolo de una etnia pueda ser usado libremente y deberá decidir a quién se le paga. Goliat vs. David Aporte al PIB: Colombia: 2,008%; Estados Unidos: 7,8% Cine - 83 por ciento del recaudo en las taquillas en Latinoamérica es de películas de Estados Unidos. - En el 2002, la taquilla en ese país fue de 9,5 mil millones de dólares. En Colombia, de 44.452 dólares (115'575.200 pesos). Música -En el mercado legal, las ventas per cápita, en dólares, en el 2002 en E.U. fueron de 44,9 y en Colombia, de 1.6. -En el 2002 el total de ventas en dólares en ese país fue de 12.609'400.000 y en Colombia de 66'100.000. -En el 2001 y el 2002 en Estados Unidos la piratería fue menor al 10 por ciento. En Colombia, del 50 por ciento. Libros -El 73,8% de las exportaciones de libros del continente al mundo provienen de E.U. -Entre 1997 y el 2001, Estados Unidos es el principal exportador e importador mundial de libros. Televisión -El 77% de los programas y el 94% de las señales que se importan provienen de Estados Unidos. -En Colombia, el porcentaje de hogares con televisión por cable es de 26,8%. En Estados Unidos es de 67,7% Junio 15 de 2004 Las obras de infraestructura para competir en el TLC costarían unos $2,5 billones Son prioritarias la doble calzada Bogota-Girardot, la modernización del aeropuerto El Dorado, el túnel de la Línea y la troncal del Magdalena. El inventario de las obras básicas para afrontar el nuevo reto comercial es más amplio, pero en las actuales circunstancias fiscales es poco probable que el Gobierno pueda asumir la mayoría de ellas, por lo que será el sector privado el que deberá meterse a desarrollarlas, a través de los sistemas de concesión. "Colombia está muy mal en infraestructura y solamente tiene la quinta parte de lo necesario para poder competir en el TLC. Hay que hacer muchas cosas, pero dependiendo de las limitaciones fiscales hay que aterrizar lo que realmente debe ser prioritario", dijo José Fernando Villegas, presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura, Si Colombia quiere sacarle el mayor provecho a las ventajas del TLC tiene que mejorar su competitividad, y esto se logrará si los esfuerzos de todo el país se dirigen hacia ese objetivo. Pero para esto, hay que saber cuáles son los obstáculos existentes, qué se requiere para superarlos y sobre qué o quiénes recae esta responsabilidad. Esa tarea, sin embargo, advirtió el coordinador de la Agenda Interna, Pedro Ruano, no es responsabilidad exclusiva del Gobierno, sino que es compartida con el sector productivo y las regiones. Una de las funciones de Ruano es, precisamente, promover y acelerar la identificación de prioridades y canalizar estos ejercicios hacia el Departamento Nacional de Planeación, que es el que arma el mapa de acciones a seguir, similar al mapa de negociaciones para el TLC elaborado conjuntamente con el sector privado. EL TIEMPO consultó a diferentes presidentes de gremios de la producción sobre lo que cada uno de ellos considera deben ser las obras de infraestructura indispensables para un desempeño favorable de su respectivo sector. Existen coincidencias en las prioridades de algunos de ellos: recuperación de la navegabilidad del río Magdalena para reducir costos de transporte tanto de importación como de exportación de materias primas y bienes de consumo final. Aunque los directivos consultados coinciden en que la operación portuaria ha mejorado desde su privatización, consideran que todavía se puede avanzar en mejoras que hagan menos oneroso el paso de las mercancías por sus instalaciones. Para Gabriel Mejía, presidente de la SAC, es necesario volver al tema de los ferrocarriles hacia el norte colombiano, al transporte fluvial mediante la recuperación de los ríos Magdalena y Cauca, trabajar en las carreteras secundarias y terciarias y, por supuesto, fomentar los distritos de riego. Javier Díaz, presidente de Analdex, coincide con la mayoría de lo dicho por Mejía y le agrega tres obras: el tramo Cali-Buenaventura, que no puede continuar como hasta hoy, el túnel de la Línea y la ampliación del aeropuerto El Dorado (Bogotá), que, dijo, ya se quedó pequeño para las necesidades actuales. Esto es crítico para poder competir, expresó el presidente de Acolfa (gremio de los autopartistas), Camilo Llinás. Ampliar la zona de carga del aeropuerto capitalino es crucial para la actividad de los exportadores de flores, dijo el presidente del gremio, Augusto Solano, porque se están generando ineficiencias que afectan los precios y la calidad del producto. Mejorar las vías internas de Cundinamarca, ubicación por excelencia de los cultivos de flores, y las telecomunicaciones en la Sabana (mayor cobertura telefónica y de Internet para que los floricultores no tengan necesidad de una oficina en Bogotá), son otras prioridades señaladas por Solano. Además de la navegabilidad del río Magdalena, el presidente de Fenavi, Jorge Enrique Bedoya, considera indispensable la adecuación de los puertos de Puerto Berrío (Antioquia) y Barrancabermeja (Santander), entre otros. Trabajar la vía de acceso a la altillanura, fundamentalmente a Puerto López y Puerto Gaitán, como zonas productoras de maíz y, para un horizonte de tiempo mucho mayor, para el transporte del pollo y el huevo que se produzcan allí por las empresas que se relocalicen en la región. La conexión terrestre con Venezuela, específicamente por los Llanos Orientales, es una de las prioridades señaladas por el presidente de Acopi, Juan Alfredo Pinto, lo mismo que la generalización del uso del gas y del alcohol carburante. Tulio Zuluaga, presidente de Asopartes, hace énfasis en trabajar en todo lo relacionado con la operación aduanera: tecnología de punta para revisión de mercancías (saneo ágil de contenedores) con el fin de agilizar el comercio y reducir costos. Los empresarios saben que la tarea apenas comienza y ademásde la infraestructrua habrea que fijar otros temas dentro de la agenda interna, como los relacionados con la educación. Doble calzada Bogotá-Girardot Esta obra que se encuentra pendiente de adjudicación tiene un costo de 430.000 millones de pesos y es fundamental para reducir en una hora y media el tiempo de recorrido en el corredor vial desde el centro del país hasta Buenaventura. La adjudicación de la licitación para la construcción de la doble calzada, que operará mediante el sistema de concesión, deberá hacerse en las próximas semanas una vez se disipen las dudas sobre la documentación presentada por los ponentes. Corredor Cali-Buenaventura Según la directora saliente del Invías, Alicia Naranjo, se va a hacer un corredor de mantenimiento y trabajos especiales para la rehabilitación del tramo Cisneros donde ocurren la mayor cantidad de deslizamientos. El corredor tendrá un costo por 75.000 millones de pesos y la obra de emergencia en Cisneros 15.000 millones de pesos. Por lo pronto, el Gobierno descarta la construcción de una doble calzada en esa zona del país. Navegabilidad del Río Magdalena A pesar del interés del actual Gobierno de recuperar la navegabilidad por el Magdalena, este proyecto es quizás uno de los que deberá realizarse a más largo plazo, según José Fernando Villegas, presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura. "El programa para controlar la sedimentación nos va a tomar unos años. La operación de dragado del río no lo hace hoy rentable. Los estudios dicen que un proyecto de esta naturaleza tomará más de 20 años", indicó. Por lo pronto, para solucionar el problema de profundidad del Río Magdalena a la altura del canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla se requieren inversiones de hasta 44, 5 millones de dólares. Túnel de la Línea El túnel piloto acaba de ser adjudicado al consorcio colombiano Colínea y se estima que en cuatro meses se de inicio a la obra la cual se hará en un plazo de 39 meses. El túnel piloto tendrá una longitud de 8,5 kilómetros y un diámetro aproximado de 4,5 metros, con un costo de 74.900 millones de pesos en obra y aproximadamente 6.000 millones de pesos en interventoría. Esta obra estará localizada a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar y permitirá a los transportadores de carga disminuir su recorrido entre los centros de producción y el puerto de Buenaventura en 40 minutos. Tobía Grande-Puerto Salgar Esta obra, valorada en 500 millones de dólares es quizás el corredor vial más importante para mejorar la competitividad del transporte por carretera entre el interior y al costa atlántica. Luego de un pleito de más de cinco años, el Invías y el concesionario Commsa llegaron a una conciliación, que fue avalada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, para comenzar a desarrollar los trabajos dentro de los próximos 5 meses. La vía debería haber entrado en operación en el 2001 y su importancia radica es en que acortaría el recorrido entre Bogotá y Santa Marta. Aeropuerto Eldorado En el tema aeronáutico una de las prioridades es la modernización y ampliación del aeropuerto Eldorado de Bogotá. Según la Aerocivil el plan maestro para el aeropuerto que se debe realizar hasta el año 2025 cuesta 990 millones de dólares a pesos de hoy, es decir 2,4 billones de pesos. Sin embargo la fase más urgente que va hasta el 2006 requiere de recursos del orden de 637.000 millones de pesos. Entre las obras que contempla el plan está un nuevo terminal, el reforzamiento del terminal existente y mejoramiento de las redes de abastecimiento. JORGE CORREA C. JUAN GUILLERMO LONDOÑO Redactores de EL TIEMPO
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