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El asesinato del indígena Kokonuko Mauricio Tote Yace
por Notipaco
Wednesday, Aug. 04, 2004 at 5:46 PM
notipaco _NOSPAM_ @ etb.net.co
En la noche del 26 de julio, fue asesinado MAURICIO TOTE YACE, indígena Kokonuko.
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COMUNICADO DE DENUNCIA A LA OPINIÓN PUBICA NACIONAL E INTERNACIONAL.
En la noche del 26 de julio, fue asesinado presuntamente por miembros de la Fuerza Pública (DAS) MAURICIO TOTE YACE, miembro del Partido Comunista Colombiano y comunero indígena de la población de Kokonuko, departamento del Cauca. Maurcio Tote es hermano del dirigente comunista Darío Tote Yace, miembro de la Dirección Regional de PCC en el Cauca y quien también se encuentra amenazado, como es de conocimiento público.
LOS HECHOS.
Siendo las 7 de la noche del 26 de julio, Mauricio Tote sale de su casa de habitación ubicada en el barrio Avelino Ul al sur oriente de la ciudad de Popayán, para comprar el medicamento Vulsivan, el cual debe tomar diariamente su hija de acuerdo a como le ha sido formulado por tratamiento médico. Es la última vez que es visto por sus familiares. Ante la tardanza en retornar, tanto su esposa y hermanos empiezan a hacer averiguaciones, teniendo en cuenta que Mauricio había sido víctima de atentados en el pasado.
Averiguaciones que son infructuosas y solamente en la mañana del martes 27, puede su esposa informarse de un cadáver en el anfiteatro de la ciudad, acude al lugar y reconoce el cuerpo de Mauricio Tote. De acuerdo con los primeros informes de la necropsia Mauricio muere por el impacto de cuatro tiros de armas largas que recibió por la espalda.
El Director Regional del DAS le confirma al Defensor del Pueblo, quien así se lo hace saber al hermano de la víctima Darío Tote, que el cuerpo de Mauricio se encuentra en la morgue, pero a su vez se niega a recibir en entrevista a Darío. Informan en la morgue que el cadáver fue entregado por miembros del DAS. Llama la atención que los medios de comunicación locales y nacionales presentan el hecho como resultado de un enfrentamiento de la Fuerza Pública con presuntos subversivos. A Mauricio Tote, no le son encontradas armas, ni vestimenta diferente a aquella con la que se le vio en todo el día.
ANTECEDENTES.
Mauricio Tote ya había sufrido amenazas junto con su familia en el municipio de Kokonuko el 6 de julio de 2003, soportado persecución y hostigamiento por individuos desconocidos desde una moto en esa misma fecha, de lo cual se presentaron las correspondientes denuncias ante Defensoría y Procuraduría Regional del Cauca.
Mauricio Tote de 37 años, deja en el desamparo a una familia compuesta por su esposa y dos hijas menores de edad quienes dependían totalmente del trabajo que él realizaba como agricultor en el municipio de Kokonuko.
Con ocasión del asesinato de Mauricio Tote
por Alejandro Angulo S.J.
Thursday, Aug. 05, 2004 at 12:29 AM
Mauricio Tote ya había sufrido amenazas, el 6 de julio de 2003, en el municipio de Kokonuko, donde trabajaba la tierra con sus propias manos. Individuos desconocidos lo hostigaron desde una moto y le pronosticaron males para su familia. Él, en lugar de huir, presentó las correspondientes denuncias ante la Defensoría y la Procuraduría Regional del Cauca, porque se fiaba de la justicia colombiana. Esa confianza la pagó caro....
Mauricio Tote estuvo con nosotros... Durante más de un año, Mauricio hizo parte del grupo de líderes campesinos, indígenas y barriales del departamento del Cauca con quienes hicimos la "escuela de convivencia y paz".
A esta experiencia lo llevó su hermano, Darío, un dirigente indígena muy reconocido en la región, quien nos abrió su corazón y toda su disposición para que nuestra experiencia fuera exitosa. Con ellos discutimos muchas veces sobre el alcance de los derechos humanos y los impactos de la guerra. Ambos, porfiados, desconfiaban bastante de nuestro optimismo, y les costaba desprenderse de las visiones dicotómicas sobre responsables y victimarios. Al final, todos logramos nuestro cometido: mirarnos y comprendernos desde la palabra, solidarizarnos en el destino común necesario.
La familia de Darío ha sido acosada por paramilitares y agentes de la fuerza pública, en razón a su preeminencia como líder indígena y miembro del Partido Comunista. Todos han sido amenazados de muerte varias veces. El asesinato de Mauricio, por parte de agentes del Das, sólo confirma la degradación del conflicto hacia sus secuelas más sanguinarias.
Mauricio fue apresado por el Das sin armas, mientras iba a comprarle un remedio a su hija. Inerme, fue torturado y ultimado de cuatro tiros en la espalda y posteriormente presentado como subversivo dado de baja en combate. Los métodos no son novedosos.
Las personas de la Escuela hemos tratado de solidarizarnos en la situación. No es fácil, pues este tipo de acontecimientos le afectan a uno las convicciones. Uno sabe: tiene sentido lo que hacemos. Eso nos lo dice una lucecita bien adentro. Pero ante actos como éstos, la duda es gusano poderoso.
Mauricio estuvo con nosotros. Y estas palabras son solamente una manera de decirle: presente, presente, presente...".
[Fragmento de una carta dirigida por el director de la Escuela de Convivencia y Paz, a sus colaboradores]
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