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Tres mil mujeres recibieron Carta Mundial
por Voz
Thursday, Apr. 14, 2005 at 8:16 AM
vozcaloz@unete.com
La Carta Mundial de las Mujeres a la Humanidad explica el mundo que ellas proponen. Llegó el primero de abril, permaneció siete días en Colombia y el siete fue entregada a las mujeres de Haití. La Carta recorre 53 países promoviendo la lucha contra la violencia y la pobreza que afectan a las mujeres
El viernes primero de abril más de tres mil mujeres colombianas y ecuatorianas se encontraron en el Puente Internacional de Rumichaca, frontera con Ecuador, para asistir a la entrega y recepción de la Carta Mundial de las Mujeres a la Humanidad. El documento entregado por las mujeres de Ecuador a las de Colombia permaneció en nuestro país hasta el siete de abril, cuando fue entregada, a su vez, a las haitianas. Trata cinco valores y 32 afirmaciones que explican el mundo que las mujeres le proponen a la humanidad. La Carta recorre 53 países, acompañada de una manta que es elaborada, retazo por retazo, por mujeres de los lugares visitados.
La Carta es promovida por la Marcha Mundial de las Mujeres, que es un organismo internacional que vincula a miles de organizaciones que trabajan por los derechos humanos de las mujeres, en 169 países. Carta y manta viajan por los cinco continentes a través de una marcha que se releva en puntos fronterizos de los países anfitriones.
Inició su recorrido el pasado ocho de marzo, en Sao Paulo, Brasil, visitó los países suramericanos y después de estar tres días en Ecuador (29 al 31de marzo), la Carta llegó a Colombia, el primero de abril. La entrega y recibimiento se llevaron a cabo en tres partes.
Tres momentos
En una primera parte, en territorio ecuatoriano fronterizo, las mujeres del hermano país hicieron una reflexión política sobre el significado de la Carta de las Mujeres a la Humanidad. Una de las portavoces ecuatorianas señaló: “En Ecuador compartimos el anhelo y las luchas para construir un mundo distinto. Uno de los pilares para levantar esta realidad diferente en el país son los aportes de las mujeres para sostener la vida: hemos cuidado a generaciones de gente; hemos aportado con conocimientos clave en biodiversidad y agricultura y los hemos preservado; hemos sostenido comunidades y redes sociales, que permiten mejorar las condiciones de vida en el medio rural y en el medio urbano. Revalorizar, defender, compartir el trabajo contenido en estos aportes es uno de los cambios urgentes que hoy proponemos”.
La segunda parte del evento consistió en una marcha que movilizó a más de tres mil mujeres de auténtica extracción popular. Entre ellas, campesinas, indígenas, educadoras, estudiantes, liderezas populares, representantes comunales, vendedoras ambulantes y activistas de organizaciones y grupos de mujeres provenientes de distintos lugares del país, especialmente de municipalidades de Nariño, Cauca y Valle, además de Bogotá.
Mientras las mujeres marchaban por la vía Panamericana, rumbo a Ipiales, durante tres horas continuas fueron paralizadas las actividades de transporte y de comercio en la frontera entre Colombia y Ecuador. Las consignas coreadas reivindicaban los derechos humanos, la soberanía y autodeterminación de los pueblos, y los cinco principios tratados por la Carta: igualdad, libertad, solidaridad, justicia y paz. Así mismo, denunciaron los asesinatos, desplazamientos y atropellos que se comenten contra las poblaciones más vulnerables en Colombia.
La tercera y última parte del evento fue un acto protocolario. Se realizó en Ipiales, parque 20 de Julio, y contó con la participación de mujeres ecuatorianas de diversas organizaciones indígenas, campesinas y populares, entre las cuales figuran Ecuarunari, Remte, Fedaeps, Conaie, y Confeunasc. Por Colombia participaron las mujeres que conforman la Coordinación Nacional de la Marcha: Anmucic, Anuc-UR, Fecode, Movimiento Popular de Mujeres, Mesa de Mujeres del Frente Social y Político, Mesa de Mujer y Economía, Red Decide Mujer, OFP y proyecto Planeta Paz.
La frontera canta
En el evento estuvieron los representantes de la alcaldía municipal de Ipiales, la Defensoría del Pueblo, el Comité Permanente de los Derechos Humanos, concejales de Pasto y lideres sociales, sindicales y políticos. También se contó con la participación de organizaciones artísticas y culturales de ambos países.
Entre las diversas intervenciones se destacaron las de las liderezas ecuatorianas Doris Trujillo y Blanca Chancoso, quienes manifestaron su preocupación por la militarización y el autoritarismo contra los pueblos del Ecuador y Colombia, y por los efectos nefastos del Plan Colombia. Igualmente, se manifestaron contra instrumentos económicos como el Tratado de Libre Comercio, TLC, impuestos por Bush a los gobiernos de los países latinoamericanos, y -sobre el caso ecuatoriano- señalaron la “Ley Topo” o “Ley Combo” como un nuevo paso sobre el camino de las privatizaciones y del dominio del mercado que atenta contra los derechos básicos de la salud, la educación y la seguridad social.
Gilma Benítez, lidereza campesina de Colombia, destacó la importancia política de la Carta y la Manta en el país: “Es un momento histórico para nosotras las mujeres. La carta representa el compromiso y la voluntad política de las mujeres para construir un mundo más justo y más humano para todos y todas”.
Por su parte, Nelly Velandia, campesina también, advirtió que “la Carta y la Manta representan la diversidad de las mujeres en el mundo y sobre todo, para las colombianas es la posibilidad de denunciar las situaciones que enfrentamos las mujeres en la guerra y la agudización de la pobreza” La Carta y la Manta fueron conocidas por los gobernadores de Nariño y Valle quienes manifestaron su interés en apoyar procesos organizativos y de empoderamiento de las mujeres en la región.
www.geocities.com/vozxcol/bogota.htm
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