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Los Intocables
por Lina Arregoces
Thursday, Apr. 28, 2005 at 2:31 AM
Exodo de los intocables del Cartucho
EL TERCER MILENIO EN EL CARTUCHO DE BOGOTA (Para Manuel)
LOS INTOCABLES.......
Llevan a cabo trabajos tradicionalmente considerados como "sucios" o degradantes, y muy mal pagados (incineración de cadáveres, limpieza de letrinas, limpieza de pozos sépticos, trabajos con cuero...); trabajos que implican un contacto físico con sangre, excrementos y otras "corrupciones" del cuerpo, según el Código de Manu Además, por su impureza las personas intocables son repudiadas, insultadas, expulsadas de lugares públicos; se les prohíbe recoger agua de los mismos pozos que las castas superiores y comer y beber con los mismos utensilios en los restaurantes. A todo ello se añade el ejercicio de la violencia. Las personas intocables suelen ser víctimas de violaciones, linchamientos o asesinato por parte de miembros de castas superiores.. Los buraku son los ”intocables” japoneses, la casta más baja de la sociedad detrás de los samurai o clase guerrera, los granjeros, los artesanos y los comerciantes. Sólo podían trabajar como curtidores, carniceros o sepultureros hasta que el gobierno abolió el sistema de castas en 1871. Sin embargo, la mayoría de los casi tres millones de buraku todavía sufren discriminación laboral e incluso en los institutos de enseñanza cuando informan su origen. EN Nepal, uno de los países más pobres del mundo los intocables sufren problemas similares a los Buraka de Japón, segunda potencia económica mundial despues de Estados Unidos. Diversos sistemas de castas sumen en la degradación a unos 250 millones de personas, la mayoría en Asia meridional. El fenómeno persiste en Bangladesh, India, Madgascar, Malí, Mauritania, Nepal, Pakistán, Sri Lanka y Japón, e incluso en Estados Unidos y Gran Bretaña, a donde llegó con la inmigración asiática. Uno de los casos más grave es el de los dalit (intocables) de India y de Nepal, donde el estricto sistema de castas de la religión hindú, inconstitucional pero aún vigente, los relega al oficio de zapateros, agricultores o artesanos. En India y Nepal, la violación de las normas del sistema de segregación hindú acarrea graves castigos para los dalits y la obligación de cumplir ritos de purificación para los pertenecientes a las demás castas. En varios países de Asia, los intocables viven en asentamientos separados y no deben atravesar al área de las aldeas donde residen los integrantes de las castas superiores. No pueden concurrir a los mismos templosy los ninos son obligados con frecuencia a ocupar en las aulas los asientos más alejados del tablero Las mujeres intocables son víctimas de abuso sexual. En India, cada día es violada una dalit. Los intocables reciben malos tratos, inclusive hasta la muerte, a manos de integrantes castas superiores que gozan de la protección del Estado.
LOS INTOCABLES COLOMBIANOS o Breve historia del Barrio El Cartucho Bienvenidos, este es el nuevo moridero distrital, o sea donde quedaba el matadero, donde la vida no vale nada, donde por cuestión de principios no circulan monedas pero se aceptan billetes falsos, donde la diferencia entre un 'pirobo' y un 'man elegante' es apenas de cien pesos, lo mismo que vale un chamberlain, o sea, una copita de alcohol antiséptico, que es como el wisky, o un plato de arroz recalentado con un trozo de chicharrón"(.Victor Manuel,desplazado de El Cartucho)
En 1960, la instalación de un centro comercial popular en San Victorino, especializa a este sector en el comercio informal. En esta época en El Cartucho se inicia la venta y luego el consumo de droga, actividades que marcan el comienzo de una etapa de repoblamiento del lugar en que se profundiza la fragmentación y el aislamiento del sector. Por las mismas causas, en la década de los setenta y ochenta aumenta progresivamente el deterioro de la zona.
En 1980 El Cartucho es declarado zona de conservación arquitectónica, razón por la cual se lleva a cabo un intento de recuperación del lugar, que provocó el abandono de comerciantes y propietarios, facilitando el incremento de la venta de droga..
La conjugación de elementos como el mercado de la droga, el control ejercido por los pequeños capos sobre la población, la debilidad o inexistencia de tejido social y los diferentes tipos de violencia hacen más deplorables las condiciones de vida y agudizan allí la exclusión social.
Como parte del Plan de Desarrollo de la administración de Enrique Peñalosa, en 1998 se inicia el Proyecto Tercer Milenio, el cual exige para su ejecución el desalojo de la población al que vivia en El Cartucho. El proyecto, que buscaba"la recuperación de la zona" destapó una problemática social que tiene que ver con la delicada situación de cada uno de los actores que hacen parte del lugar. "El desafio es aprender a vivir de una manera diferente" seria uno de los lemas del alcalde Penaloza al emprender la "petriotica" tarea del desalojo de los habitantes del Cartucho y su asesora de comunicaciones Claudia Roberto hará el siguiente panegírico sobre su "jefe":
"Soñar es inherente a los seres humanos, cada uno tiene metas e ilusiones propias y para conseguirlas se requiere esfuerzo, dedicación y constancia. Tener una ciudad amable e igualitaria era el sueño de Enrique Peñalosa al llegar a la Alcaldía de Bogotá en 1998, iniciar la construcción de la Bogotá que queremos era su principal meta. Al finalizar la administración, Peñalosa había hecho su sueño realidad; los bogotanos tenían una nueva ciudad y un futuro diferente Uno de los principales cambios y logros que tuvo Bogotá durante este periodo fue la recuperación de su centro. Pasear por el eje ambiental de la Jiménez, recorrer la Plaza de San Victorino o disfrutar del paisaje en el parque Tercer Milenio, son algunos de los privilegios que tienen los bogotanos, hoy en día. Todo ello es posible gracias a la voluntad política y la continuidad de las últimas administraciones, pero sobretodo a la convicción de poder hacer los sueños realidad."
Y MIENTRAS TANTO....
El negocio y la supervivencia de los habitantes del Cartucho empezó a dificultarse gravemente porque tuvieron que dejar de vender cartón y papel periódico que ahora usan para cobijarse en las noches. Antes podían dormir en "un cambuche" -un toldo de plástico junto con su fogata- . Ahora duermen en la calle en otros sectores de la ciudad.
Pese a que funcionarios del Instituto de "Desarrollo" Urbano dicen que junto con la renovación urbana que se ha adelantado en el barrio Santa Inés -donde quedaba la calle de El Cartucho- se repartieron dineros para tratar de reubicar a los indigentes del sector, la realidad es muy distinta: más que terminar con esta temida calle, el resultado de este caótico proceso de renovación urbana ha sido el de exportar pequeñas calles del cartucho por toda la ciudad.
Entre ellos se cuentan casas abandonadas o demolidas -que han sido tomadas por indigentes- en barrios como Santafé, Belén, Egipto, La Concordia, Teusaquillo y La Soledad.
EPILOGOS
Habitantes del barrio Cundinamarca protestaron por la presencia de indigentes en su sector, traídos según ellos por camiones de la Policía. Los ciudadanos reclamaron mayor protección ante los robos de los registros del agua y atracos ocurridos ayer, por estos ex habitantes del cartucho.
Las autoridades despejaron las vías con el uso de la fuerza y gases lacrimógenos y estudian medidas de seguridad para estos ciudadanos, ante el peligro inminente que genera este nuevo cartuchoLa policía garantiza la seguridad en el sector
La policía metropolitana de Bogotá se comprometió a reforzar con 60 agentes la seguridad en el barrio Cundinamarca a donde llegaron cientos de indigentes ex habitantes del cartucho.
El comandante de la institución general Héctor García Guzmán, garantizó la seguridad tanto de los indigentes como de los ciudadanos de este barrio.
Agregó que la administración distrital ya estudia la reubicación de estas personas algunas hacia los albergues y los más enfermos a centros asistenciales.
Indicó que se calculan que en Bogotá existan unos 1500 indigentes que se concentran en horas de la noche y que en su gran mayoría se dedican a reciclar..
Un poco más tarde atravesados en la calle 13 y tomados de la mano, centenares de comerciantes y empleados suyos en la zona, protestaron por la ubicación transitoria de cerca de mil indigentes en el antiguo matadero distrital.
En tono casi iracundo, uno de los promotores de la protesta, el señor Alfonso Dueñas, anunció que mantendrán bloqueada la vital calle 13 y la carrera 30 hasta que sean retirados todos los indigentes de la zona.
“Nosotros no podemos salir solos; los empleados son atracados, los vehículos son desvalijados, los comercios son asaltados por los indigentes”, aseguró el señor Dueñas.
“Somos personas respetables que damos empleo, pero por la presencia de los indigentes el comercio está decayendo, los clientes están asustados, y estamos dispuestos a parar las compañías, a no generar más impuestos, en una protesta civil porque nos están atropellando”, dijo el señor Dueñas…
A su turno, la gerente del Transmilenio, anunció que el servicio está interrumpido entre las carreras 30 y 37 por culpa de la protesta, por lo cual fue suspendido el sistema de alimentación del occidente de la ciudad.
El Alcalde Garzón heredó según dice la ciudad con el problema del Cartucho y entre una y otra cosa se le embolató la tragedia que ahora asoma su rostro infernal "resonando como un ataud" según diría Cesar Vallejo.
Por Lina Arregocés Profesora de la Universidad Tecnica de Dresden
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