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Bolívar: pobreza y corrupción
por LIBARDO MUÑOZ
Friday, Jul. 01, 2005 at 8:18 AM
libardo35@hotmail.com
Bolívar es un departamento cada vez más pobre, víctima de un Estado excluyente que ampara sus injusticias en la impunidad como forma de gobierno.
En un Foro Sobre Pobreza, organizado por la Universidad del Sinú en Cartagena, el Jefe de Efectividad Institucional Fernán Acosta Valdelamar dijo que en la Costa Atlántica colombiana hay 7 millones de pobres, un indicador negativo que creció 11% entre 1997 y 2003.
El mismo analista dice que un 75% de la población de Cartagena es pobre y en el Departamento de Bolívar la pobreza es de 65%, "muy por encima del promedio nacional que es de 59.8%".(El Universal 18 de junio 2005 página 2A).
Este mismo diario informó que en Bolívar la indigencia está en 32%, mientras que el promedio nacional es de 23%.
Pero no sólo es Bolívar. Toda la población rural de Colombia ha perdido de manera alarmante capacidad adquisitiva, es cada vez más pobre y carece "de los elementos mínimos que miden la calidad de vida".(El Universal 18 de junio 2005 página 2A)
En Bolívar las necesidades básicas insatisfechas afectan al 60% de la población y en Cartagena al 40%.
La situación de pobreza, marginamiento y atraso, no es producto de la casualidad, es consecuencia de un régimen de clase oligárquico, que se nutre de la exclusión, de la especulación bancaria y de la acumulación de tierras en manos de unos pocos terratenientes, narcotraficantes y financiadores del paramilitarismo.
A su vez, este régimen sostiene a bandas de negociantes que fungen de políticos y que retozan a sus anchas en las tesorerías de alcaldías y departamentos, donde manejan contratos que jamás cumplen.
En Bolívar no hay un solo municipio que tenga acueducto, a pesar de contar con fuentes de agua cercanas, sin embargo, la protesta popular contra esta situación es respondida con represión, judicialización, encarcelamiento o asesinato de activistas comunitarios.
Hoy, en Cartagena, la situación del veedor Jorge Piedrahíta, denunciante de procesos turbios en el manejo de intereses del Distrito, y detenido por la Fiscalía, en medio de episodios muy alarmantes, amerita una aclaración que satisfaga a una comunidad estupefacta con lo que está pasando.
Es tan grave el caso del veedor Piedrahíta, que por primera vez se produjo una manifestación anti-corrupción en un estrato donde se supone que todo marcha bien, al mismo tiempo que se anunciaba la creación de un Frente Común Contra la Corrupción y por la Dignidad de Cartagena, para defender el Estado Social de Derecho.
El Frente contra la corrupción solicitó vigilancia especial a la Procuraduría General de La Nación del proceso contra el veedor detenido, un hecho que puso a Cartagena en los despachos de prensa internacional.
Conviene citar el oportuno editorial de El Universal del 26 de junio de 2005, "Por el rescate de la legítima justicia", que advierte: "Por supuesto, la larga y torcida mano de la corrupción también está cerca de jueces y magistrados, pero las decisiones de este flagelo son fácilmente perceptibles por su dureza o benignidad extremas".
Bolivarenses, costeños, el pueblo campesino, trabajadores de centros urbanos, hoy empobrecidos a extremos inocultables, debemos avanzar sobre una propuesta política de cambios, en democracia, que permita una política económica de orientación social, hacia una nueva realidad nacional que no sean la miseria o el marginamiento.
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