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San Valentín sin amor para trabajadores colombianos
por Voz
Thursday, Feb. 23, 2006 at 3:52 AM
redaccionlaboral@yahoo.es
Mientras los exportadores de flores reportan altas ganancias, los trabajadores reclaman libertad sindical, mejores condiciones de trabajo y salario justo
Uno de las festivos comerciales más importantes de Estados Unidos es el día de San Valentín, donde las parejas de enamorados acostumbran a regalar flores, las cuales más del 65 por ciento son producidas en Colombia. En época de esta festividad los floricultores exportan el 15 por ciento de las ventas anuales y reciben el 40 por ciento del total de sus ingresos al año. En 2005 se exportaron más de 700 millones de dólares en flores, colocando a este sector en el primer renglón de las exportaciones no tradicionales de Colombia. Las más de 500 empresas existentes en el país cuentan con alrededor de 95 mil trabajadores de los cuales el 65 por ciento son mujeres, y es la Sabana de Bogotá donde se produce el 92 por ciento del total de la producción. El 92 por ciento de los empleos corresponde a operarios y supervisores; del total de las mujeres el 77 por ciento son operarias y supervisoras a quienes les exigen un promedio de rendimiento en corte de 300 tallos por hora y en salas de clasificación de 40 ramos por hora. Alrededor de 800 millones de toneladas de flores se venden en Estados Unidos y Europa para la fiesta de San Valentín, lo que genera que las jornadas de trabajo que regularmente son de seis de la mañana a dos de la tarde, se extiendan hasta las 6 p.m. en el área de cultivo, y hasta la media noche o la madrugada en el área de clasificación.
¿Beneficio general?
¿Pero todos estos beneficios para los exportadores cómo redundan en las condiciones de trabajo y calidad de vida de los trabajadores? El sector de la floricultura se destaca por su represión hacia los trabajadores, donde además, existen unas listas negras que se rotan entre empresarios para no contratar a determinados trabajadores por sus vínculos con organizaciones sindicales y sus anteriores intentos de organización. Entre las particularidades de la agroindustria de las flores está la preferencia a la vinculación de mujeres porque son contratadas en condiciones de desventaja frente a las de los hombres; más del 85 de las empresas exigen la prueba de embarazo para contratar y en nueve empresas de la sabana de Bogotá se exige el certificado de ligadura de trompas, violando los más elementales derechos humanos. Según encuesta de la Corporación Cactus, más del 35 por ciento de la contratación en este sector se hace a través de intermediación laboral, con cooperativas de trabajo asociado, empresas de servicios temporales y contratistas. Aunque no hay garantías para la libre asociación, existe la Unión Nacional de Trabajadores de Flores, Untraflores, que agrupa a diferentes sindicatos de varias empresas y cuenta con más de 800 afiliados. El pasado 14 de febrero hizo una manifestación frente a Asocolflores exigiendo condiciones dignas de contratación y trabajo, porque en temporadas de alta demanda se tienen jornadas de trabajo de 14, 16 y hasta 20 horas diarias, con salarios que en promedio están por los 180 dólares, aumentando las exigencias en volúmenes de producción y dificultando las posibilidades de organización y negociación colectiva.
Los principales puntos que reclaman los trabajadores son: Cese de la recarga de trabajo y de las humillaciones en los cultivos; estabilidad laboral y contratación directa de los operarios, ante el auge de empresas de servicios temporales, contratistas y el uso de las cooperativas de trabajo asociado como forma de intermediación laboral, que vulneran todo derecho de y los operarios; respeto al derecho de organización sindical y de negociación de pliegos de peticiones, frente al ilegal patrocinio por Asocolflores y sus empresas socias de sindicatos dependientes de las gerencias de las plantaciones; mejoras salariales y prestacionales progresivas.
Según datos de la Corporación Cactus, Holanda es el primer productor de flores a nivel mundial y estipula el salario de los trabajadores de acuerdo a la situación familiar y rama de actividad; a los solteros les paga 1.135 dólares y a quienes tienen familia 1.385, con una intensidad de trabajo de 38 horas semanales, con horario de trabajo de ocho de la mañana a cuatro y media de la tarde. A diferencia la legislación colombiana no contempla diferenciación de salarios según situación familiar y la semana laboral es de 48 horas, pero se extiende hasta ocho horas diarias adicionales en la temporada de San Valentín. Una docena de rosas en esta temporada cuesta en promedio 76 dólares, lo que concluye que con dos y media docenas se paga el salario de una trabajadora en Colombia.
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