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DE NUEVO: La Lucha por el Alza General de Salarios
por UNION OBRERA COMUNISTA MLM
Monday, Feb. 27, 2006 at 6:57 PM
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La Lucha por el Alza General de Salarios
La Lucha por el Alza General de Salarios
En anteriores números se publicaron algunos artículos relacionados con el tema de la lucha por un alza general de salarios, los cuales resaltan su importancia en las actuales condiciones de la lucha de clase del proletariado en Colombia; concluyendo que hoy la lucha por un alza general de salarios no sólo es necesaria, sino obligatoria y además posible. Desde hace varios años, y con mayor intensidad desde 1990, la clase obrera ha sido víctima de un desmejoramiento sostenido y agresivo de sus condiciones de vida; el hambre, la miseria, el desempleo, la ausencia de vivienda digna, la vulnerabilidad ante las enfermedades, la ausencia de servicios eficientes de salud encubiertos con las afiliaciones a las decenas de EPS y el Sisbén para la mayoría de la población, el desempleo encubierto, el terrorismo tanto estatal como paramilitar y guerrillero, etc.
Todos estos y otros factores han empujado a las masas trabajadoras a tener que soportar una vida paupérrima e inhumana que las empuja a engrosar las filas de la indigencia o la delincuencia, y en no pocos casos, a aumentar en porcentajes escandalosos la curva de muertes por suicidio.
La amenaza de degradación física y moral de la clase obrera es un factor peligroso y negativo para el desarrollo de su lucha de clase, que de presentarse la limitarían para jugar su papel de vanguardia en la lucha por la destrucción de todo el poder del Estado burgués, terrateniente y proimperialista, la instauración de su propio Estado y la construcción del socialismo.
De ahí que El Programa para la Revolución en Colombia, de la Unión Obrera Comunista (mlm) contenga en uno de sus apartes las “Reivindicaciones de la lucha inmediata del proletariado para evitar su degeneración y exterminio físico y moral” donde textualmente se expresa que:
“Es un hecho que la superexplotación en Colombia empuja al proletariado hacia la degeneración física y moral, amenazando peligrosamente su capacidad material y espiritual para luchar por el poder político. Es por tanto necesario y obligatorio, mientras subsista esta amenaza, incluir como punto transitorio del Programa, la lucha por las reivindicaciones inmediatas más sentidas y comunes a toda la clase obrera:
- Por alza general de salarios
- Contra las reformas antiobreras laboral, de privatización de la salud y la educación
- Por jornada de 8 horas, supresión de las horas extras y del trabajo nocturno
- Por la prohibición de la explotación asalariada de los niños menores de 16 años
- Por la prohibición del trabajo de la mujer en las ramas de producción que son nocivas para su organismo.
- Por el ejercicio del derecho de huelga y asociación
- Contra la expoliación de los pobres del campo
- Contra el terrorismo de Estado”
A propósito de este tema, algunos revolucionarios se han extrañado por incluir este capítulo transitorio en el Programa, a tal punto que se han apresurado a llamarnos economicistas, inmediatistas... Adjudicándonos la idea de que despreciamos los grandes objetivos de la lucha política por el poder del Estado para llamar a luchar por lo que consideran simples problemas estomacales.
Pues bien, tal aseveración expresada por quienes se consideran “archirevolucionarios”, sólo demuestra su ignorancia de la necesidad de unir de la lucha de clase del proletariado, la cual no es sólo económica, o sólo política o sólo ideológica, sino que debe desarrollarse, según Engels, de manera concéntrica, pues sólo su unicidad las hace parte de su lucha general por la emancipación. Pero además, es un bueno motivo para explicar la enorme importancia que tiene uno de estos puntos transitorios de nuestro programa: La Lucha por el Alza General de Salarios.
Inicialmente, hay que desmentir la idea pequeño burguesa de que la miseria y el hambre generan conciencia y mucho menos revolución; si bien es cierto que la base de la lucha de la clase obrera se encuentra en su situación de explotación y de opresión, lo es también que el hundimiento de los proletarios en la desgracia y a las puertas de la indigencia los lleva a un degeneramiento físico y moral que les resta fuerzas para organizarse, para educarse y por ende, para luchar por el poder del Estado. Los casos de pueblos enteros como los de Somalia y Etiopía son ejemplarizantes de esta desgracia.
La clase obrera en Colombia, como producto de la ausencia de una dirección revolucionaria proletaria y el predominio de la dirección pequeño burguesa y oportunista de su lucha en los últimos treinta años, ha perdido una inmensa cantidad de conquistas alcanzadas en décadas de lucha, volviendo a los niveles de explotación y de degradación de principios del siglo pasado, tales como la pérdida de la estabilidad laboral y la generalización de modalidades de contrato ya superadas desde principio del siglo anterior, como el sistema de contratistas, la implantación del sistema de intermediarios y las “nuevas” formas como las cooperativas de trabajo asociado y el contratismo sindical. Modalidades todas, que no sólo dificultan o impiden la organización de los obreros, sino además rebajan los salarios, llegando al extremo de que la nueva generación de proletarios no puede pensionarse.
La lucha por un alza general de los salarios al igual que los otros puntos transitorios del Programa, son una plataforma de lucha de los obreros y campesinos por sus reivindicaciones económicas, políticas y sociales para impedir su degradación física y espiritual, por mejorar sus condiciones, en todos los terrenos, para la lucha definitiva por el poder del Estado.
No es una lucha económica meramente, sino una lucha política, pues recoge las reivindicaciones generales inmediatas de los obreros y campesinos, las cuales no pueden alcanzarse de otra forma que en un enfrentamiento general contra el representante de la burguesía, los terratenientes y sus socios imperialistas: el Estado burgués. Es decir, es una lucha que enfrenta a la clase obrera, representante legítima de los explotados y oprimidos con su antagónica, la burguesía, representante de los explotadores y opresores.
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