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“Construyamos democracia, no más desigualdad”
por Nelson Fajardo
Wednesday, Mar. 01, 2006 at 12:40 PM
Colombia no es una sociedad democrática y con ella el Estado que la rige. Hay que superar el país virtual de los medios de comunicación y de los grandes grupos monopólicos.
Al escuchar al maestro Carlos Gaviria Díaz, con esa forma pedagógica y libre de toda petulancia academicista, en la exposición del programa de Gobierno que lo acompañará de acceder a la Presidencia de la República, la primera impresión que nos deja, es que él tiene el país en la cabeza y su preocupación gira alrededor de alcanzar una verdadera democracia que permita trascender las actuales estructuras de poder que ha hecho de Colombia un país invivible para las grandes mayorías de colombianos.
Al respecto, el maestro Carlos Gaviria Díaz considera que Colombia no es una sociedad democrática y con ella el Estado que la rige. Sin negar la existencia de ciertos espacios democráticos, la democracia real y plena es aquella en que las grandes mayorías participan activamente en la construcción y goce del interés general; interés que se expresa en la consolidación del bien común en contra de la exclusión, la pobreza y la distribución inequitativa de la riqueza.
En ésta dirección, el maestro Carlos Gaviria Díaz afirma que lo único que se percibe desde las fuerzas del poder, es la intención de crear e impulsar una Estrategia Simuladora de Democracia, en la que hasta los dictadores se declaran demócratas para legitimarse, bajo el supuesto que las mayorías son privilegiadas. Frente a esta propuesta tan manipuladora, el programa del Polo Democrático Alternativo, de ser presidente Gaviria Díaz, plantea la necesidad de fortalecer los sujetos políticos y de opción con capacidad de decisión libre; es decir libres de todo tipo de presiones clientelares y que fortalezca la cultura y la formación política de los ciudadanos colombianos a través de la más amplia democracia participativa.
Lograr la paz
A este aspecto, se agrega la necesidad de superar la ausencia de paz, cuestión que exige encarnar realmente las propuestas frustradas que están incluidas en la Constitución Política de Colombia y que no pasan de estar escritas debido al freno que impone los intereses particulares que concentran el poder. Construir democracia con equidad, por lo tanto, requiere reivindicar la Soberanía Nacional a partir de un Estado que fortalezca su dignidad y represente realmente al conjunto de los nacionales; ello debe impedir la aceptación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, cuyos efectos devastadores serán tanto políticos como económicos. El Estado de dignidad nacional debe expresar su accionar interno a través de recuperar la capacidad de dirección y regulación del Estado en los asuntos económicos, con el propósito de superar el crecimiento de la pobreza debido a la alta concentración de la riqueza.
Se trata, por lo tanto, de superar el país virtual creado por acción de los medios de comunicación y de los grandes grupos monopólicos; para ello es necesario cambiar radicalmente el modelo económico y político que rige el país. Un paso importante en esta dirección es derrotar la reelección de un sector minoritario de apoyo a un statu quo inicuo, para alcanzar una sociedad democrática con un programa que se debe estudiar para enriquecerlo y fortalezca la unidad de la izquierda colombiana.
Superar la desigualdad
Al respecto, la lucha contra la desigualdad en el programa requiere la recuperación del campo y el mercado interno con empleo y salario justo; ello exige alcanzar la igualdad con recuperación del campo, con desarrollo industrial, con seguridad laboral y con derechos laborales. A esta lucha se agrega la construcción de un modelo económico que garantice la equidad por medio de lograr la igualdad sin TLC, renegociando la deuda colombiana para recuperar recursos financieros que permita fortalecer la inversión social, reformando el Banco de la República para que su acción se dirija, junto con la política gubernamental a favorecer los sectores productivos y desatando una reforma tributaria orientada por los principios de progresividad y equidad.
Estos aspectos económicos del programa “Construyamos democracia, no más desigualdad” vuelven a colocar al orden del día el asunto de la distribución y la redistribución de la riqueza generada por las mayorías, frente a los efectos nefastos de veinte años de dominio y hegemonía del modelo neoliberal de acumulación de capitales. En este sentido, el voto en la consulta popular del 12 de marzo para candidato a la Presidencia de la República, que se deposite a favor de Carlos Gaviria Díaz, es un voto altamente calificado que no deja el sabor amargo de la frustración histórica que vivimos los colombianos de abajo.
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