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Uniatlántico en la mira del mercado
por Violeta
Wednesday, Mar. 01, 2006 at 8:09 PM
El gobierno paramilitar y pro imperialista de Uribe Vélez tiene en la mira a las universidades públicas de Colombia, mediante la aplicación de decretos, reformas académicas y administrativas y por supuesto con el arma letal con la que ha cercenado diversas empresas públicas como Telecom, y el hospital Universitario de Barranquilla: Ley 550 de 1990.
Tal es el caso de la Universidad del Atlántico, sometida desde marzo de 2005 a dicha ley, que significa su liquidación, cierre como institución pública, privatización, saneamiento, cualquiera de los sinónimos que quiera utilizar los Ministros de Hacienda y de Educación para decir que el Alma Mater es inviable financieramente y que por ello es indispensable su reestructuración, que adquiera “una nueva estructura legal”. Que los más de 10 mil estudiantes de estratos uno, dos y tres de la Universidad sólo son una carga financiera para el Gobierno, ya que al parecer no tienen derecho a educarse, que los “viejos” con derechos mal adquiridos, como los llama el Gobierno, son una peste a la que hay que exterminar, mediante el no pago de sus mesadas pensionales.
La respuesta por parte de la comunidad universitaria a las afirmaciones del Ministro de Hacienda, no se hizo esperar. Estudiantes, trabajadores y directivos realizaron durante casi una semana una toma simbólica de las tres de sedes de la Universidad en donde se llevaron a cabo asambleas y mesas de trabajo para construir una propuesta alterna a la liquidación. De igual manera se efectuaron varias marchas donde la respuesta por parte de los barranquilleros fue ejemplar.
El Consejo Superior está sometido a los intereses del Gobierno; quienes se opusieron a que la rectora anterior continuara defendiendo la Universidad de su liquidación, están de acuerdo con que la Universidad no es sostenible y por ello “es válido pensar que si la actual estructura de costos de la Universidad la hacen insostenible para las finanzas públicas, pues se busque la forma de hacer aparte el enorme pasivo que sobre ella pesa para que nazca una nueva institución”, como se señala en el editorial del 19 de febrero de El Heraldo.
No se puede olvidar que esas familias que mantienen el poder en la Costa: Char, Name y Gerlein, entre otras, son las mismas que hoy miran con beneplácito la liquidación de la Universidad donde se educan los hijos del pueblo, por ello es imperativo que todas y todos los colombianos y en especial los atlanticenses luchen por la educación pública, que de una vez por todas detengan el cierre de hospitales, empresas y universidades. El llamado es a salir a las calles en las jornadas de movilización programadas y sobre todo que este 12 de marzo apoyen a los candidatos del Polo Democrático Alternativo.
¡Pon los pies en la tierra!
La Universidad es de todos, vamos a defenderla
La juventud colombiana, en especial los estudiantes, se encuentran ante el mayor reto que han tenido que afrontar en los últimos tiempos: la aniquilación de la excelencia académica, la autonomía y la democracia universitaria; proceso impulsado en el marco de la mal llamada “Revolución Educativa” de Álvaro Uribe Vélez.
La Universidad del Atlántico es la institución piloto definida por el Gobierno, para implementar con todo vigor, la política de liquidación de la educación pública, pretendiendo cambiar su carácter estatal, convirtiéndola en una entidad corporativa privada. Paralelamente, se adelanta una ofensiva contra la Universidad Nacional de Colombia, la de Caldas y Tolima, entre otras, cuyas reformas avanzan con la complicidad de las directivas administrativas. Esta situación demanda del conjunto de los universitarios, una respuesta contundente en la Marcha Nacional Universitaria convocada para los días 21 al 24 de marzo. La crisis que atraviesa la universidad pública no es un problema exclusivo de ésta; por el contrario compromete al conjunto de la sociedad, no sólo en la defensa del carácter estatal de su financiación, sino que también en la construcción de un proyecto educativo alternativo, que recupere la universidad como formadora de hombres y mujeres libres, generadora de conocimiento y defensora de la democracia.
Esta tiene que ser una oportunidad para recuperar la dinámica del movimiento estudiantil y universitario, con una perspectiva de largo y permanente aliento encendiendo la llama de la esperanza en este nuevo proceso de lucha, que se extenderá a todo el país, comprometiendo también, a los estudiantes de las universidades privadas y los estudiantes de secundaria. Esta es la primera acción nacional de este período, pero no la única.
La Marcha Nacional Universitaria se enmarca en el conjunto de acciones de movilización popular para enfrentar el autoritarismo y el militarismo, representado en el proyecto reeleccionista apoyado por el imperialismo norteamericano.
www.geocities.com/vozxcol/voz.pdf
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