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Así reclutan las FARC en la U - PROPAGANDA MILITAR
by El Tiempo •
Wednesday, Apr. 19, 2006 at 8:17 PM
Los estudiantes
universitarios Jennifer Patricia Riveros, Luis Alejandro Concha
Alvarado e Ivonne
Barragán Tovar perdieron la vida de manera absurda e
inútil, luego de que las
FARC se aprovecharon de su idealismo juvenil para convertirlos en
objetos útiles
de sus intereses destructivos. Muchos jóvenes a los 20 años
sueñan con utopías para cambiar el mundo antes de adquirir la visión realista que sólo dan
las experiencias de la
vida y esto los convierte en material maleable para los vendedores de
ilusiones.
Señal de alerta para padres de familia y jóvenes en busca de
identidad

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ASI RECLUTA LA GUERRILLA EN LA U
El Tiempo, 18 de abril de 2006 - Colombia
“Con mañita y mística.
Así incorporamos a los camaradas”.
Esas palabras secas y contundentes son la respuesta que un miliciano de
las
Farc entregó a EL TIEMPO, al preguntarle cómo llegan los
milicianos a la
guerrilla.
Tiene 28 años, ya se ha probado
en las lides del combate, y
habla de su ‘profesión’ con convencimiento total, en un lenguaje
que ver la
preparación académica que tiene.
Estudió derecho en una universidad del
centro de Bogotá.
Tiene sus documentos al día, incluida, paradójicamente,
la libreta militar de
primera clase, que certifica que prestó el servicio militar,
tema del que no
habla. “La tengo y ya”, dice sin agregar más.
La incorporación
Él es uno de los guerrilleros,
que además de ser miliciano
en Bogotá, se encarga del llamado reclutamiento, coordinado
directamente, desde
el monte, por ‘Carlos Antonio Lozada’, integrante del estado mayor del
bloque
Oriental de las Farc y gestor de las Milicias Bolivarianas de esa
organización
ilegal en todo el país, hace más de 10 años.
“Muchos hemos ingresado porque inicialmente nos
inclinábamos
por ideales de izquierda y el comunismo, pero vimos en algún
momento la
necesidad de empuñar las armas”, dice el miliciano.
En las universidades, estos ‘busca militantes’ se
inclinan
por grupos culturales, como los de teatro o pintura, sondean
inclinaciones,
invitan a tertulias sobre temas de interés nacional, y en menos
de nada hacen
la propuesta.
El miliciano entrevistado dice que su ‘prueba de
fuego’ para
ser admitido en un campamento de las Farc fue en una marcha del primero
de
mayo, Día del trabajo.
“Hubo papas explosivas, agua de las tanquetas de
la Policía,
golpizas, pero la pasamos y llenamos de grafitis toda la avenida
Eldorado”,
relata como si fuera una hazaña.
Para muchos universitarios, llegar hasta un
campamento
‘fariano’ y conocer a uno de los jefes de esa guerrilla es “la gloria”.
Las autoridades no se explican qué motiva a
estos jóvenes a
arriesgar tanto por tan poco, porque según el miliciano, solo
reciben viáticos
para hacer “los trabajos”.
Otros
universitarios tras atentados en Bogotá
7 de agosto del
2002: Los jóvenes Hugo Alejandro Pintor
Robayo, Luz Amparo Peralta Pérez y Claudia Alejandra Cardona
fueron señalados
de ser los autores de los atentados en plena posesión del
presidente Álvaro
Uribe, contra la casa de Nariño. Además se indagó
sobre otros universitarios.
15 de diciembre
del 2002: La Policía inició una
investigación para dar con el paradero de más de 10
universitarios que habrían
estado tras los atentados con maletín bomba en Residencias
Tequendama y la
activación de tres carros bomba en Bogotá, con saldo de 2
personas muertas y 23
heridas.
11 de marzo de
2003: Las estudiantes de medicina de la
Universidad Nacional en Bogotá Diana Milena Guevara
Martínez y Gladys Rocío
Cárdenas Sánchez, fueron capturadas tras detonar bombas
incendiarias en un bus
de Transmilenio. Guevara Martínez fue capturada por auxiliares
bachilleres,
tras el señalamiento hecho por los pasajeros de ser la
responsable de haber
colocado en el acordeón del vehículo una botella de
gaseosa, que comenzó a
expedir humo y luego se prendió en llamas. La aprehensión
de Cárdenas Sánchez
se efectuó horas después en su residencia. Los
investigadores encontraron
propaganda guerrillera y otras pruebas en las residencias estudiantiles
que los
relacionaban con organizaciones estudiantiles ilegales vinculadas a las
milicias urbanas de las FARC.
15 de abril del
2003: Andrea Carolina Vargas Rodríguez y
Juan Pablo Gómez, estudiantes de la universidad El Bosque fueron
capturados por
la Policía, sindicados de manejar una célula financiera
de las Farc en la
capital. Según las autoridades eran el contacto del frente
primero Armando
Ríos, en Guaviare.
15 de octubre del
2003: La joven universitaria Ivonne
Barragán Tovar murió tras el atentado a Jorge Visbal
Martelo. En una carta
encontrada en su vivienda expresó que deseaba salir viva de la
tarea que le habían
encomendado. “Deseo que me vaya bien en el operativo. Deseo salir viva,
ilesa y
libre”.
Tras la pista de 3
Las autoridades dicen que les están pisando
los talones a
los responsables de los atentados en el sur a dos alimentadores de
TransMilenio
ocurridos el pasado 6 de abril, que les provocaron la muerte a dos
niños y a un
adulto.
La Policía Metropolitana de Bogotá
informó ayer que tiene
listos los retratos hablados de tres sospechosos con información
detallada de
rasgos físicos y ocupaciones.
En esa labor han sido claves los testimonios de
pasajeros
que ese día iban en los dos alimentadores que fueron atacados
con bombas
incendiarias.
Una fuente indicó que sólo
están esperando a que la Fiscalía
dicte la orden de captura para proceder a detenerlos.
Aunque la semana pasada las Farc hicieron saber
que ellos no
habían sido los autores materiales ni intelectuales del acto
terrorista, ayer
tanto la Fiscalía como la Policía coincidieron en que no
hay duda de que el
ataque fue adelantado por las milicias urbanas de esa guerrilla.
Para la Fiscalía General es claro que el
modus operandi, así
como el material explosivo y el mecanismo utilizado (bomba incendiaria)
en
estos atentados, es el mismo utilizado por esta subversión en
otros hechos
terroristas.
¿Examen fallido de las FARC provocó explosión en
edificio?
El hallazgo de sustancias químicas para
fabricar bombas
podría reforzar la hipótesis de que la guerrilla impulsa
una nueva promoción de
‘universitarios’ en la ciudad.
Para las autoridades, cobra cada día
más fuerza la hipótesis
de que las Farc están impulsando una nueva ‘promoción’ de
milicianos en las
universidades de Bogotá, como lo denunció una
investigación publicada por EL
TIEMPO el pasado 27 de marzo.
Un nuevo indicio que podría apuntar en esa
dirección fue el
hallazgo de nitrato de amonio y aluminio– sustancias usadas para
fabricar
bombas– en el edificio del centro de Bogotá que resultó
semidestruido por una
explosión el pasado domingo. En el hecho murieron cinco personas
y seis más
resultaron heridas.
Las autoridades confirmaron ayer que los
químicos fueron
hallados en medio de los escombros del apartamento 201, donde se
encontraban
dos universitarios, al parecer fabricando una bomba. El DAS dijo,
además, que
en el lugar se halló propaganda subversiva.
Aunque aún no está plenamente
confirmado, las autoridades
tienen muchas pistas de que la tragedia fue “producto de la
manipulación de un
artefacto explosivo”.
Los universitarios fueron identificados como
Jennifer
Patricia Riveros, estudiante de Biología de la Universidad Innca
de Colombia, y
Luis Alejandro Concha Alvarado, de sexto semestre de Filosofía y
Letras en la
Universidad Libre.
Ellos estaban en compañía de Ricardo
Andrés Ruiz, el
ecuatoriano José Jaramillo, de 31 años, y otras dos
personas cuyas identidades
se desconocen. Todos ellos murieron en el hecho, menos el ecuatoriano,
quien se
recupera de fracturas en el fémur en el hospital San Blas.
Algunas fuentes
dicen que él “es la pieza clave en la investigación”.
Jaramillo, un ingeniero mecánico, de
Guayaquil, ingresó a
Colombia a través del puente de Rumichaca en noviembre pasado, y
hacía
diligencias para cursar un posgrado en la Universidad Nacional.
Una fuente de la Fiscalía dice que este
hecho es similar al
ocurrido en un apartamento en Kennedy hace un año, en momentos
en que miembros
de las Farc fabricaban explosivos. Según esa fuente, la
guerrilla no cuenta hoy
con explosivistas expertos en la ciudad, tras perder a los que formaban
parte
de la Red Urbana Antonio Nariño (Ruan).
Testimonio
"Si estaban fabricando una bomba, lo lógico
es que
estuvieran preparando un atentado terrorista en Bogotá”.
Juan Manuel Ospina, secretario de Gobierno Distrital.
Tres preguntas a
Roman Ortiz, Director de la maestría de Ciencia Política
de la Universidad de Los Andes
¿Eran
inexpertos los jóvenes que manipulaban el explosivo?
Esto ocurre porque las acciones están
encaminadas a provocar
terror. Más allá de que estas personas tengan más
o menos experiencia, lo que
buscan es generar miedo. Además, lo ocurrido ayer es una
señal de que la
calidad de los militantes de las Farc es cada vez más baja y
están peor
entrenados; por eso se presentan los errores.
¿Las Farc
están buscando recuperar las zonas que perdieron?
Sí. Para la guerrilla es fundamental tener
presencia en
Bogotá porque es el centro del poder político y es un
objetivo permanente. Lo
que pasa es que cada vez tienen menos capacidad ya que el Plan Patriota
ha
reducido su operatividad, son más débiles pero mantienen
la intención de
permanecer en Bogotá.
¿El
movimiento de milicias en las universidad sí está
fuerte?
No creo que hayan vuelto a la capacidad
que tenían en el
2000 y 2001. Lo que pasa es que están tratando de reactivar la
presencia en las
universidades, donde también perdieron espacios.
Lo claro es que están mucho más
débiles de lo que estaban en
esos años, en cuanto a logística y capacidad en general e
intentan recobrar su
militancia.
Dos de las víctimas estudiaban
biología y filosofía
Hasta ayer, las autoridades solo habían
identificado los
cuerpos de dos víctimas.
La primera es Jennifer Patricia Riveros Leal,
quien
estudiaba biología en la Universidad Innca de Colombia.
Actualmente tomaba clases del segundo y
tercer semestre de
su carrera.
Según algunos de sus profesores, era una
joven retraída, y
aunque sus calificaciones no eran sobresalientes, tampoco era mala
estudiante.
Otra de las víctimas es Luis Alejandro
Concha Alvarado, de
23 años, quien estudiaba filosofía y letras en la sede
del centro de la
Universidad Libre, en Bogotá.
El rector seccional, Pedro Pablo Romero, dijo que
hasta el
momento no han tenido contacto con la familia de Concha Alvarado, y que
aún no
tienen un informe completo sobre su desempeño académico.
Las autoridades investigan si otros dos
estudiantes de la
Universidad Innca, que están desaparecidos, fallecieron en la
explosión.
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