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Limitaciones razonables a los beneficios de los paramilitares
por Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado
Thursday, May. 25, 2006 at 1:10 PM
El Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado se pronuncia sobre los avances conocidos de la sentencia C-370 de la Corte Constitucional del 18 de mayo de 2006 sobre la ley de “justicia y paz”.
La sentencia C-370 de la Corte Constitucional respecto a la ley 975 de 2005, de la que hasta ahora solo conocemos dos comunicados de prensa, significa la puesta en evidencia de los enormes vacíos de la ley presentada por el Gobierno Nacional y aprobada por el Congreso de la República. En su versión original, dicha norma favorecía en extremo la legalización de las estructuras del paramilitarismo, desconociendo a las víctimas y sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación integral. Las organizaciones pertenecientes al Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado hemos señalado de manera insistente tales vacíos. Por lo tanto, los correctivos introducidos por la Corte Constitucional corresponden a argumentos que hemos planteado en el debate público.
El fallo de la Corte Constitucional representa un concepto divergente ante la creciente paramilitarización del país, en la que los autores de graves violaciones a los derechos humanos inciden de hecho en todas las esferas de la vida social. Desde esta perspectiva se dan algunos pasos formales, que deben ser debidamente reglamentados, en aras a garantizar los derechos de las víctimas mediante: la vigencia de las condenas anteriores a la “desmovilización”, la orden de entregar todos los bienes de los victimarios en función de una reparación material, el no computo del tiempo de “concentración” como tiempo de sanción penitenciaria, la obligatoriedad de confesión completa del victimario y la pérdida automática de beneficios ante nuevas evidencias no contenidas en su declaración, la participación de las víctimas con plenos derechos en los procesos de investigación y juzgamiento, la flexibilización del tiempo que la Fiscalía tiene para tomar la decisión sobre el desmovilizado, el reconocimiento del delito de concierto para delinquir y la negación de la calidad de sediciosos políticos a los paramilitares.
El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado valora estos avances y expresa su reconocimiento a los magistrados que formularon salvamentos de voto en los que se pedía la inexiquibilidad total de la ley. Asimismo, el Movimiento considera necesario indicar que la aspiración de las víctimas a la verdad, justicia y reparación en Colombia, pasa por temas de fondo que han sido suficientemente fundamentados, desde los hechos y desde el derecho, en la acción pública de inconstitucional que formuló contra la ley 975 de 2005, sobre la cual la Corte Constitucional aún no se ha pronunciado. Entre esos temas de fondo se encuentra la cuestión de la participación del Estado en la creación de la estrategia paramilitar que compromete de modo directo su responsabilidad por acción, omisión y comisión por omisión; la reparación integral que incluya no sólo el resarcimiento del daño material, sino la reconstrucción de proyectos de vida, proyectos políticos, formas de organización y cosmovisión, modos de interacción con la propiedad y con el territorio, tratamiento del daño causado a mujeres y niños, comunidades afrocolombianas e indígenas y restablecimiento del medio ambiente; la sanción adecuada de quienes actuaron como autores intelectuales y beneficiarios de la violencia paramilitar; la creación de mecanismos de reconocimiento de las propiedades de los victimarios y de persecución del testaferrato con que aseguran los bienes adquiridos mediante el desplazamiento forzado, así como el reconocimiento de las víctimas de crímenes de Estado.
Al haber declarado inexequibles algunos artículos de la ley 975 de 2005, la Corte no asestó un “golpe mortal a la paz”, como lo expresaron los jefes de las AUC. Su sentencia simplemente introduce limitaciones razonables a los beneficios sinfín que promovía el marco jurídico adoptado. Se trata de condiciones mínimas para impedir que tras la impunidad y el lavado de activos ilícitos se consolide el inmenso poder coactivo que conservan los paramilitares sustentado en la riqueza que en las últimas décadas han acumulado por la vía de métodos criminales de extrema crueldad.
Que ese poder sigue intacto, y que se ha ampliado bajo el gobierno del presidente Uribe Vélez, lo testimonian los recientes hostigamientos que las estructuras paramilitares tradicionales –encubiertas ahora como “grupos de autodefensa de nueva generación”- vienen haciendo contra organizaciones sociales y de derechos humanos, entre las cuales se cuenta nuestro movimiento. Dicha acción intimidatoria y los crímenes que los paramilitares, en asocio con agentes estatales, siguen cometiendo en diversas regiones del país son la mejor demostración del carácter simulatorio que ha tenido la desmovilización de estos grupos.
El Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado espera que en sus próximos pronunciamientos sobre la ley de “justicia y paz”, la Corte Constitucional profundice en la defensa de los derechos a la verdad, la justicia y la reparación integral, abordando aspectos fundamentales que puedan garantizar la derrota de la impunidad, el desmonte definitivo de los grupos paramilitares, y la sanción de la responsabilidad de quienes desde el Estado o la sociedad han contribuido a su fortalecimiento. Asimismo ratifica que seguirá manteniendo su participación en todos los espacios que permitan la defensa de los sectores que han padecido el terrorismo estatal y las violaciones sistemáticas de sus derechos fundamentales.
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado
justiciaypazcolombia.org
En el Magdalena Medio las víctimas del terrorismo de Estado se organizan
por Agencia Prensa Rural
Thursday, May. 25, 2006 at 6:46 PM
prensarural@gmail.com
Barrancabermeja, 24 de mayo de 2006
En el Magdalena Medio, el terrorismo de Estado se ha llevado a cabo de manera sistemática durante muchos años, a través del impulso e implementación del proyecto paramilitar. Actualmente se adelanta un proceso de desmovilización y legalización de estas estructuras de terror y muerte, para el cual se está usando como marco legal la Ley 975 de 2005, o Ley de “Justicia y Paz”, más conocida entre las organizaciones sociales como ley de impunidad. Dicha ley desconoce los derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación integral que tienen las víctimas. Con el fin de responder a la impunidad institucionalizada, desde las víctimas y el movimiento social se ha recurrido a vías legales, -se presentaron ante la Corte Constitucional un total de once demandas a la Ley, (una de ellas por el Movimiento de víctimas)-, pero también se ha recurrido a la organización social y la movilización.
En ese contexto, aquellas personas que han padecido el terrorismo de Estado en sus múltiples facetas deciden organizarse, dando vida al Movimiento de victimas de crímenes de Estado, que nació el 25 de junio de 2005, durante el Segundo encuentro nacional de víctimas, realizado en la ciudad de Bogotá. Igualmente, se ha hecho un llamado a impulsar y conformar procesos regionales como parte del movimiento nacional. En este sentido, en el Magdalena Medio se ha venido conformando la Asociación Regional de Víctimas ASORVIM. Esta Asociación nació a partir del Primer encuentro de victimas del Magdalena Medio, realizado el 10 de diciembre del año 2005 en Barrancabermeja, momento en el cual 22 organizaciones sociales y de derechos humanos y más de setecientas personas asistentes dan vida a esta iniciativa regional de lucha contra la impunidad.
Como parte del proceso de conformación y estructuración de ASORVIM, se han programado diversas actividades preparatorias dirigidas a la celebración de la Primera asamblea general de la Asociación, entre las cuales se encuentran talleres de sensibilización e información en áreas rurales y urbanas, abarcando zonas del Valle del Río Cimitarra, el Sur de Bolívar, el nordeste antioqueño y el sector urbano de Barrancabermeja, capital económica y social del Magdalena Medio.
La primera asamblea de ASORVIM se adelantará el próximo sábado 10 de junio, en la ciudad de Barrancabermeja, en las instalaciones del Club Infantas, evento en el que se elegirá la junta directiva de la Asociación, se ratificarán los estatutos y se dará vida legal al movimiento. Igualmente, ASORVIM, como parte del movimiento nacional, está impulsando el Tercer encuentro nacional de víctimas, a realizarse en Bogotá en próximas semanas. Esperamos que con esta iniciativa social organizada se ponga un grano de arena en la búsqueda de la reconciliación nacional y la paz, la vigencia de los derechos humanos y una vida digna para todos los colombianos.
www.prensarural.org
DE LA MANO DE....
por JUAN ESTEBAN ARISTIMERTO
Thursday, May. 25, 2006 at 10:52 PM
De la mano de Juanes, en Los Ángeles llovió café colombiano
Haga clic para ampliar la imagen En el concierto, contra las minas antipersonales, participaron Laura Pausini, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra, Alejandro Sánz, y Carlos Vives.
‘Ojalá que llueva café’ fue la canción que cerró el concierto ‘Colombia sin Minas’, que tuvo a Juanes como anfitrión, en la noche del miércoles en Los Ángeles.
Esta vez, además de cantar, el paisa asumió la labor de invitar a sus amigos artistas y buscar espacios para concientizar al mundo de la triste realidad de las minas antipersona en Colombia. Cada uno de los artistas que le dieron el sí a esta noche dedicada a Colombia llevó consigo la intención de compartir. Antes del concierto, cuenta el manejador de Juanes, Fernán Martínez, en el hotel era posible ver ensayar a Juanes y a Vives en pijama o a Juan Luis Guerra cantando en bata.
"Lo más chévere –agregó Martínez– es la capacidad de Juanes de aglutinar a la gente". A pesar de que el show competía esa noche con la final de American Idol, para cubrirlo se registraron 168 periodistas, 38 cámaras de televisión, incluida la TV japonesa y un periodista que viene siguiendo a Juanes desde Tokio.
La única que faltó fue Ana Gabriel (por un luto reciente). De resto, cada artista invitado cantó dos canciones solo y dos dúos, pero Juanes hizo un dúo de más: cantó primero Sueños, luego se unió con Alejandro Sanz para interpretar Corazón partío y con Laura Pausini para cantar A Dios le pido, además de un dúo con Carlos Vives.
Juanes no quiso cantar 'Fíjate bien', porque hubiera sido el cierre obvio. Más bien le dio paso a la canción final, la de Juan Luis Guerra, que cantaron juntos todos los artistas y que el mismo dominicano propuso grabar para la Fundación Mi Sangre.
La velada no fue solo una sucesión de canciones. Para los asistentes hubo seis mil camisetas y los artistas presentaron videos con testimonios de afectados por las minas, como el de un niño que confundió una mina con un juguete y le estalló en la mano.
"Lo del Parlamento Europeo, donde Juanes cantó antes, le ha dado mucho peso a la causa –agregó el representante del artista–. Esto ayuda a que vengan más auxilios".
Y conmovieron frases como la dicha por Sanz: "Una canción no puede detener una mina pero sí puede ablandar el corazón de los que las ponen", o ver a Juan Luis Guerra envuelto en nuestra bandera, con sombrero sabanero puesto diciendo que él es un colombiano de Santo Domingo.
LILIANA MARTÍNEZ POLO REDACTORA DE EL TIEMPO Foto: Agencia
Para crear conciencia
Si bien los cantantes reconocieron que sólo las ganancias de los cerca de 6.000 boletos que se vendieron no serán suficientes para mitigar la problemática de las minas, Sanz indicó que lo más importante "era crear conciencia".
"Una canción probablemente no pueda parar una mina, pero si puede partirle el corazón al guerrero que la pone'', dijo el cantante español.
"(El concierto es para) usar la música como una herramienta, como una arma de paz .... llevando ese mensaje: que al menos la gente sepa que en Colombia tenemos ese problema y que nosotros no podemos resolverlo solos'', dijo.
Los 'Sueños' de Juanes
Vestido con un pantalón de mezclilla y una camiseta roja con el logotipo de la fundación "Colombia sin minas'', Juanes abrió el concierto de tres horas con el tema 'Sueños', para seguir con su reciente éxito 'La camisa negra'.
Con un mínimo equipo, los artistas cantaron cerca de tres temas cada uno. La idea era abaratar costos para dar todo lo posible a esas víctimas que necesitan una prótesis, atención médica o psicológica.
Sanz, Guerra y Alejandro Carmona cantaron 'Burbuja de amor'; y Juanes, Fonsi y Pausini, 'A Dios le pido'.
Al final del concierto se pidió un minuto de silencio por la cantante colombiana Soraya, un poco antes de terminar el concierto con el utópico tema 'Ojalá que llueva café', de Guerra, al cual Pausini le inyectó color con su potente voz.
El resto del reparto estaba tan inspirado como los espectadores del concierto cuando escucharon las notas de esa nueva versión del popular tema de Guerra.
"Por lo que ha pasado en los ensayos siento que esto va a ir más allá", apuntó Vives pensando en una grabación conjunta, una canción, una gira, todo con tal de paliar la dimensión de un problema "en el que todos somos un poquito cómplices", añadió Juanes.
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