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UN DIA DE MIEDO Y TRISTEZA
por Comunic
Wednesday, Aug. 09, 2006 at 4:56 PM
Según declaraciones realizadas el
día de ayer, 7 de agosto, por el comandante de
la policía metropolitana, general Luis Alberto
Gómez Heredia, cerca de once mil allanamientos
se realizaron en Bogotá la semana pasada, con
el fin de garantizar la seguridad de los actos de la
segunda posesión del presidente Alvaro Uribe
Vélez.
UN DIA DE MIEDO Y
TRISTEZA…
COMO LOS PRÓXIMOS 4 AÑOS DE
URIBE.
Según declaraciones realizadas el
día de ayer, 7 de agosto, por el comandante de
la policía metropolitana, general Luis Alberto
Gómez Heredia, cerca de once mil allanamientos
se realizaron en Bogotá la semana pasada, con
el fin de garantizar la seguridad de los actos de la
segunda posesión del presidente Alvaro Uribe
Vélez.
Pero no solo hubo este tipo de acciones, los
capitalinos también tuvimos que soportar
retenes en todas las entradas a la ciudad y en sitios
“estratégicos”, así como la
presencia de 29 mil hombres de la fuerza
pública que guardaban a Bogotá.
Este tipo de despliegue de seguridad
democrática, dio por resultado que el
día de ayer se viviera en la capital un
inusual festivo, parecido a aquellos primeros de
enero, en los cuales nadie sale por pereza a la
calle. Al igual que esos días, nadie salio,
pero por físico miedo.
Miedo y tristeza, porque a pesar de lo que
digan los grandes medios de comunicación, un
gran porcentaje de la población colombiana, es
consciente de lo que estos próximos 4
años del gobierno de Uribe significan: reforma
tributaria amañada a sus intereses,
privatizaciones de empresas a su acomodo, firma de
tratados comerciales que favorecen la inversión
extranjera, afianzamiento de su política de
seguridad democrática, poca o ninguna libertad
de prensa o expresión,
institucionalización del paramilitarismo,
militarización de la vida civil… y en
fin… con esto ¿para que
más?.
El día de ayer fue un preludio de lo que
nos espera. Para algunos una brillante y formal
demostración de lo que debía ser la
posesión del presidente Uribe, para otros una
señal del ambiente de silencio,
represión, miedo, que se vivirá con
más acento los próximos 4
años.
Y en este marco de demostración de
poderío y de silenciamiento, no podían
faltar los allanamientos, o “registros
voluntarios”, realizados a algunas sedes de
organizaciones sociales como el Comité
Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos
– CPDH-,
el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria
Alimenticia – SINALTRAINAL-
, el semanario VOZ,
e incluso a las casas de algunos líderes
sociales, como Victor
Oime, militante del Partido Comunista desde hace
más de 30 años, fundador de la
Unión Patriótica en el departamento de
Caquetá, quien además fuera
detenido.
Pero claro, lo que no dijo el Comandante de la
policía fue que estos allanamientos fueron sin
cumplir con los requisitos que exige la ley frente a
estas acciones. Nadie niega que deba existir este
tipo de procedimientos. Lo cuestionable es la manera
en que se hacen, los pretextos que se buscan, la
criminalización del ejercicio de los derechos
fundamentales de organizaciones sociales y defensoras
de derechos humanos.
Una pequeña muestra de lo que nos
espera. Claro que esto lo recordaron muy bien la Mesa
Nacional Unificada de Mando de las autodenominadas
Autodefensas Colombia Libre, mediante un
comunicado emitido y hecho llegar a los correos
electrónicos de algunas organizaciones
sociales, defensoras de derechos humanos, sindicales,
universitarias, entre otras, el pasado viernes 4 de
agosto.
Y después nos dicen que el paramilitarismo
ya no existe, que todos se des-movilizaron…
pero para la casa de Nariño.
Por último, una perla para no olvidar, de
esas que suele decir nuestro honorable presidente
“La batalla formal por la libertad de prensa
que habíamos ganado, empezaba a perderse por
la coacción terrorista a periodistas. Esa
noble profesión, el periodismo, se ejerce hoy
con más libertad y sin temor, gracias a la
seguridad democrática. ..”
Por algo sería entonces que dejó
entrar a la posesión a todos los periodistas
nacionales e internacionales presentes.
¿Entonces quiénes serían los que
estaban en el Centro de Convenciones? Quizá lo
que quería ocultar esta vez era el ausentismo
por el que se caracterizo la posesión? O
simplemente buscaba más que nunca proteger la
libertad de prensa en Colombia?
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