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El problema del transporte en Bogotá: una pesadilla para el ciudadano común
por Sara Elizabeth Cifuentes
Thursday, Aug. 10, 2006 at 9:15 AM
Si usted es un bogotano asalariado, que tiene que levantarse muy temprano para llegar a su destino, que no ha podido comprar carro y casi siempre tiene que subirse a buses llenos o al TransMilenio en horas pico; esta nota es para usted. El TransMileno no resolvió el problema del transporte en Bogotá y se convirtió en otro elefante blanco.
A pesar de la implementación del Sistema de TransMilenio en la Capital de la República, el caos vehicular, parece no tener fin. Los trancones no cesan, aún existen barrios en donde no llegan alimentadores, ni existen otras rutas de transporte público cercanas.
En ocasiones, los bogotanos tienen que caminar largos trayectos para conseguir transporte o esperar varios minutos. En el caso concreto del TransMilenio las horas pico son un caos. Los buses repletos de gente en franca competencia para buscar un pequeño rincón, con tal de que lo lleve. En muchas de esas competencias se atascan sacos, bolsos y hasta brazos.
Cuando ya han pasado las horas pico baja el ritmo de gente, pero también la frecuencia de los buses del sistema y ni se diga de los alimentadores, pasan hasta 15 minutos esperando a que pasen. Ni hablar de los conductores que al principio muy decentes, pero ahora pueden competir con los del transporte público tradicional.
Pero ojo, que no es lo mismo tomar transporte para una persona que vive en el Nuevo Chile de la Localidad de Bosa, a una que vive en la Ochenta o en Álamos. Aunque no lo crean existen zonas de Bogotá en donde aún no llegan los alimentadores, o para poder tomar uno deberán caminar trayectos de 15 o 20 minutos, como es el caso de algunos barrios aledaños a la Autopista Sur, motivo por el cual la gente prefiere tomar los tradicionales colectivos, busetas o buses.
Mientras algunos optan por el tradicional o se ven obligados a tomar el TransMilenio, otros eligen usar la bicicleta. Sin embargo, son muchos los bogotanos que usan el transporte tradicional, no obstante sus muchos problemas, entre los cuales están: la falta de respeto por el pasajero. Casi siempre los ciudadanos se ven obligados a correr tras los buses o colectivos, ya que no hay paraderos definidos. Generalmente los buses de transporte público tradicionales se llenan casi hasta el techo, pero el conductor en su afán de recoger más pasajeros, sólo atina a decir: “Corran pa´tras, que ahí hay más espacio”.
Las jaulas en que se han convertido las cabinas de los conductores, que inicialmente se hicieron para protegerse de los atracos en varios sectores de la ciudad, hoy se han convertido en una pared de aislamiento entre éste y los pasajeros. El conductor recibe el dinero del pasaje por un pequeño orificio existente en la cabina. Como no se escucha, sólo le hace señas al pasajero con las manos para cualquier pregunta.
No se alcanza a sentar el pasajero, sean mujeres embarazadas, o con niños de brazos o ancianas, cuando arranca salvajemente con consecuencias graves en muchas ocasiones. Para fortuna del conductor no escucha las groserías que los pasajeros se ven obligados a decirle. Sucede lo mismo cuando el pasajero llega a su destino, tiene que bajarse como en maratón, so pena de irse con el conductor para su casa, o en peligro de perder la vida en las llantas traseras, como ocurrió a dos pequeños niños hace más de un mes en Suba.
Uno escucha constantemente frases como: ¡Un momento que van con niños!, ¡Pare! o ¿me va a llevar a su casa?, y otras que no se pueden mencionar por respeto a los lectores, pero a las cuáles muy seguramente han tenido que recurrir alguna vez.
Las propuestas
Ya existen varias propuestas desde el Concejo de Bogotá y el Congreso, para de alguna forma buscar alternativa al caos vehicular, que no parece tener fin y que pareciera tener otras aristas, que podrían traerán como consecuencia una ciudad insostenible en materia de transporte. Propuestas que van desde la chatarrización, ampliar el pico y placa, hasta la construcción del Metro.
Esta última debatida en el Concejo de Bogotá por el concejal del Polo Democrático Alternativo PDA, Carlos Romero, quien sostuvo que si no se reconsidera el trazado de la mencionada Fase III se estará castrando a futuro la posibilidad de construir el Metro. que: “El sistema vial de la Capital de la República podría colapsar a mediano plazo si se ejecuta, como se tiene previsto, la denominada Fase III de TransMilenio que cubrirá el trayecto comprendido entre las Carreras Décima, Séptima y la Calle 26”.
Para el Concejal la solución de movilidad de Bogotá depende de una estrategia integral de transporte en que se combinen con eficiencia varias modalidades y se optimice la calidad de las vías. Insistió en la necesidad de no echar en saco roto la construcción a corto plazo del Metro en una primer línea subterránea que iría entre las calles 72 y 13 por la carera Séptima y conectaría con líneas de superficie como en Medellín, entre la Calle 72 y Engativá; y la Calle 13 y Kennedy.
Estudios demuestran que en horas pico se transportana través de la carrera Séptima - entre la 170 norte y la 35 sur - alrededor de 80 mil personas y con la entrada de la Fase III, TransMilenio sólo alcanzaría a movilizar 15 mil pasajeros. El temor es que si se ejecuta la III Fase de TransMilenio copará las carreras Décima y Séptima y la Calle 26, lo que impedirá la construcción del Metro y detendrá la posibilidad a Bogotá de tener una Sistema Integrado de Transporte.
www.geocities.com/vozxcol/voz.pdf
No estoy deacuerdo con usted
por juanmaza@hotmail.com
Wednesday, Nov. 29, 2006 at 2:09 AM
Señora Cifuentes. varios de sus puntos de vista son aceptables pero usted perde la nocion de lo que es transmilenio para la ciudad de Bogotá. Esta ciudad es una de las mas grandes de toda America y seria imposible y un poco ingenuo pensar que Transmilenio como un unico sistema arregle el problema de movilidad en Bogota. Todas las grandes ciudades del mundo no se basan en una sola forma de trasnporte masivo, en ellas se combinan los metros, buses, trenes y hasta trasnporte fluvial. Asi que no podemos decir que Transmilenio sea un elefante blanco.... hay que mejorarlo y complementarlo con otros systemas.
El problema de siempre
por Carlos Reyna
Thursday, Nov. 01, 2007 at 10:34 PM
creyna@telefonica.net.pe 1-479-8270
Soy peruano y limeño y veo que los problemas son similares a los de mi país, más aún, creo que el problema es latinoamericano como producto de la informalidad y falta de educación que siempre se ha caracterizado en nuestro medio.
Uno de los grandes pecados que cometemos es el creer que un transporte masivo es la solución. Pues le diré que no. Los problemas se suscitan generalmente por la falta de criterio, matizados quizás por la posibilidad de traer más buses grandes y nuevos sin interesarles que los existentes abundan.
Con la informalidad hay un exceso de buses en el centro de la capital como producto de la conjunción de muchas lineas diferentes por una misma avenida principal. Todo da a entender que hay un exceso de buses pero eso no es así.
Cada una de esas líneas que ocasionan parte de la congestión en el centro de la capital no es capaz de resolver el problema de transporte en las inmediaciones de sus puntos de partida o destino. Generalmente tienen un servicio monopólico en los extremos y en forma egoista ponen en operación el número adecuado que garantice un lleno completo del bus. Además esa política viene respaldada por la disposición municipal de no permitir más buses por que en el centro están sobrando y ocasionan una congestión vehicular bárbara.
Vemos pues que hay dos problemas serios diferentes ocasionados por las líneas existentes informales (así las llamo yo y por favor no confundirlas con las piratas o clandestinas que también son informales pero a la vez ilegales). En los extremos el problema es la falta de buses de cada una de las líneas y en el centro es la abundancia de buses a medio llenar producto de un exceso de líneas por las avenidas principales..
Es interesante observar que entre estos dos puntos, es decir en el trayecto de un distrito periférico hacia el centro de la capital, el servicio se tornará bueno producto de una combinación de líneas adecuada que ofrece el número de buses ideal para atender esa zona. Toda esa gente que vive es esa zona privilegiada dirá que el sistema existente, el informal, es muy bueno por que no hay problemas para encontrar un bus y tener un asiento disponible. Egoistamente se opondrán a un sistema mejor.
Este sistema de líneas informales extremadamente largas no tiene solución por que si quitamos buses en el centro de la capital (donde sobran) aumentaremos la crisis por falta de buses en las zonas terminales.
Vemos pues que el problema principal de este sistema prostituido por que los empleados le pagan a la empresa así como las prostitutas le pagan a los cafichos tiiene un problema estructural sin solución y será peor conforme la ciudad aumente su población.
Ahora bien, la grave congestión vehicular en el centro de Bogotá no se resuelve con un transporte masivo ya que estos por lo general son enlaces de punto a punto. Ejemplo:: de la periferia de la metrópoli hasta la periferia del centro y viceversa. Eso no resolverá el problema del centro que a todas vistas está congestionado vehicularmente.
La solución está entonces en un medio que nos permita trasladarnos razonablemente rápido a pesar de la congestion vehicular. Para lograrlo tendremos que escoger un plano diferente al de superficie. Puede ser elevado o subterráneo. Para una ciudad tan bella como Bogotá yo escogería sin lugar a dudas el subterráneo, es decir un subte. Lógicamente, los coches de este sistema no pueden tener capacidad para 20 personas sino para unas 200 personas, lo que lo hace un sistema de transporte masivo pero la finalidad primordial es la de poder movilizarse rápidamente a pesar de la gran congestión en superficie.
El transmilenio jamás resolverá ese problema e irá afeando a Bogotá conforme vaya creciendo. Ojalá que ustedes los bogotanos se den cuenta de ello pronto por que eso quizá haga despertar el letrago de los limeños. No lo resolverá por que como transporte masivo sólo hace lo que el transporte informal también lo hace mejor.
El centro de la capital seguirá congestionado y no habrá forma de que la gente en el centro se movilice rápido debido a la falta de un subte. El problema terminal continuará por que el transmilenio no ha contemplado servicios urbanos formales en los distritos o municipios; solamente la parte troncal de acceso al centro y a pesar de que lo puede cruzar de cabo a rabo, le gente tendrá dificultades para trasladarse dentro de él.
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