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Increíble y triste afrenta a la cándida Bogotá del alcalde burlón y la cementera desalmada
por Bruno Díaz
Friday, Sep. 29, 2006 at 8:35 PM
brunodiazpda@gmail.com
Así es. Esta capital de los colombianos, la verdadera ciudad de todos, la que por
más de 50 años analizó, examinó y discutió sobre la necesidad de tener un Metro
como solución moderna, segura y de mayor cobertura para el transporte de sus
habitantes, no bien tuvo servida en bandeja de lujo --¡por fin!-- la
materialización del tan anhelado sueño, se lo embolataron entre un alcalde,
Enrique Peñalosa, y un presidente, Andrés Pastrana.
Tuvo todo, al momento de empezar el año 1998: viabilidad financiera definida en
el Documento Conpes 2999 de 1998, soporte técnico en estudios como el Plan
Maestro de Transporte Urbano para Santa Fe de Bogotá de la Agencia de
Cooperación Internacional del Japón – JICA, el Diseño Conceptual del Sistema
Integrado de Transporte Masivo de la Sabana de Bogotá – SITM del Consorcio
Ingetec – Bechtel - Systra y otros más, y fundamento político-administrativo
rubricado en el Acuerdo de Monserrate entre la Nación y el Distrito (“Convenio
para la financiación de la Primera Línea del Metro para la ciudad de Santa Fe de
Bogotá D. C.”, de Junio 1998 entre Samper y Peñalosa), y en el Plan de
Desarrollo Por la Bogotá que queremos, Acuerdo 06 de 1998. Este último incluyó
en su estrategia de Movilidad, a efectos de sacar adelante el Sistema Integrado
de Transporte Masivo, SITM, la creación de dos empresas públicas, Metro y
Transmilenio.
De los dos instrumentos, el primero fue marchitado y el segundo implementado a
marchas forzadas para tenerlo funcionando antes de que feneciera el período de
aquel alcalde (diciembre del 2000). Del Metro nadie volvió a hablar. De los buses
rojos articulados sí: se convirtieron en el pregón más cantado del continente, y
en la tarjeta postal más vendida de Colombia para el mundo.
El malhadado cambiazo también tuvo: soporte técnico, en el Documento Conpes
3093 de 2000; soporte financiero, en la modificación del destino de la sobretasa
a la gasolina, en las transferencias más abultadas (a Peñalosa le tocó el pico de
su crecimiento) y en la usurpación de los recursos y de los terrenos del metro; y
respaldo político, en un gobierno nacional que “se montó” en los buses y en un
Concejo cuya inmensa mayoría votó todo.
Y claro, también tuvo el respaldo del Banco Mundial, léase evaluadoras de riesgo,
banca internacional de inversión, multinacionales del crédito, fabricantes de
automotores, grandes ensambladores y autopartistas, y los globalmente
conocidos monstruos del combustible (con la familia Bush incluida)… ¡Todos a
una, Fuenteovejuna!
Había plata como arroz y se la gastaron a dos manos (Andrés Camargo, el
flamante director del Instituto de Desarrollo Urbano - IDU y su jefe contrataron
por esa vía, en promedio, más de cinco mil millones de pesos diarios!!!), no sólo
en vehículos, también en cemento. Cemento para las troncales, cemento para las
redes de acueducto y alcantarillado, cemento para los andenes, cemento para
las ciclo-rutas, cemento para los bolardos, cemento hasta en la sopa. ¡Chao al
asfalto!
Y chao a las bases granulares de los pavimentos, secularmente usadas y probadas
por la ingeniería contemporánea, las cuales fueron reemplazadas por un
“novedoso material”, promovido a nivel nacional por ASOCRETO --la asociación
de los fabricantes del cemento, que a la vez “asesoraba” al IDU-- y que fuera
inventado por uno de los más poderosos mercaderes del cemento en el planeta
(la multinacional CEMEX): el tristemente célebre relleno fluido, es decir, más
cemento.
La genial creación de CEMEX no funcionó. Tan pronto iniciaron a rodar los buses,
tan bellos ellos, la carpeta por donde transitan empezó a resquebrajarse. Para
sorpresa de los constructores de las vías y de la propia administración, las losas
presentaron desportillamientos, fracturas y hundimientos, y por entre las juntas
cuando llovía, saltaban chorros de agua-cemento.
El resultado hoy, seis años después, es de ponerse a llorar. Toda la Fase I del
Transmilenio, la que construyó Peñalosa, “el gran alcalde”, está en crisis:
dañados el 35% de la Avenida Caracas, el 25% de la Autopista Norte, el 15% de la
Calle 80, y en el Eje Ambiental de la Avenida Jiménez no se conoce un día en que
no haya que reponer ladrillos. Y lo que es peor, nadie, ni Peñalosa, ni Camargo,
ni los constructores, ni los interventores, ni las aseguradoras, ni siquiera la
cementera del inventazo, le responden a la ciudad por semejante fiasco.
El asunto está en los tribunales y mientras tanto, las reparaciones que tantas
demoras y molestias causan a los usuarios del sub-sistema, corren por cuenta de
quienes pagaron en contante y sonante las obras: los bogotanos. Al paso que
vamos habrá que reconstruir por completo todas las vías donde se usó el tal
relleno fluido, lo cual significa que, además de los perjuicios no tasados que se
han ocasionado y se ocasionan al conjunto de la productividad, los
contribuyentes acabarán pagando las troncales, diferido en el tiempo, dos veces.
A continuación se muestran los cuadros ilustrativos:
En breve resumen se puede señalar que:
1.- No existe ética ninguna, ni en las entidades o empresas del hegemón imperial
con presencia en nuestro país, ni en sus socios criollos apostados en los
gobiernos, cuando se trata de birlar los intereses populares para enriquecerse
más.
2.- Con lo ocurrido en las troncales, la Fase I del Transmilenio de preciosa postal
capitalina, ha pasado a convertirse en radiografía de la tragedia nacional: los
grupos de poder coludiéndose para, so pretexto de avanzar en nuestro necesario
desarrollo, decidir por su cuenta lo que más les rente, para su propio beneficio,
aún cuando se fracase en la solución, para detrimento general.
3.- Con gran facilidad y en contubernio con la Casa de Nariño, un alcalde
modifica a su amaño el Plan de Desarrollo, incumple el mandato concertado con
la sociedad civil y nada sucede.
4.- Hoy en día los usuarios de los buses rojos son testigos vívidos de que con solo
troncales no se soluciona nuestro problema de movilidad. La propaganda ha
quedado desmentida por la praxis social cotidiana.
5.- Para enredar y no asumir una responsabilidad pública, en nuestro país basta
con meter un pleito y el problema no va más (relativamente).
6.- Es de lamentar que la integración para la política de transporte masivo de los
dos componentes, metro y buses, haya sido dejada de lado rigidizando el
componente flexible -–indudable contrasentido técnico-- ¡y todos tan campantes!
(relativamente).
7.- Como en la expresión costeña, hay gente que “manda cáscara”. Enrique
Peñalosa, el gran gestor de este fracaso, además de no haber asumido “la
responsabilidad política”, eufemismo con el cual salió del apuro a raíz de nuestro
debate de marzo del 2004, ahora, frustrada su aspiración presidencial y en
exhibición del más orondo y desfachatado cinismo, pretende ser nuevamente
alcalde de la ciudad.
8.- Es necesario enderezar el curso del transporte masivo de los bogotanos.
Seguir invirtiendo nuestros limitados recursos en troncales para buses es un
absurdo que apenas favorece a la minoría que logró meterse en ese negocio y en
los colaterales, como la industria del cemento. Por lo tanto, BOGOTÁ REQUIERE Y
EXIGE UN METRO.
9.- Se impone exigir de las administraciones planificación y equilibrio en el gasto,
por cuanto el presupuesto de inversión debe democratizarse trasladando recursos
hacia las localidades y en busca de la equidad vial, que rompa los combos que se
embolsillaron la contratación.
Bruno Díaz
Concejal de Bogotá
Polo Democrático Alternativo - PDA
Caja de Herramientas
Pongamonos Proactivos
por Luis F. Borrero
Friday, Oct. 06, 2006 at 2:05 PM
luisfborrero@gmail.com
Es difícil trazar la línea entre lo útil y lo inútil, cuando de criticar se trata. Rara vez una critica es enteramente constructiva. Lo expuesto acá tiene gran valor informativo, pero no logra desligarse de la ironía burlona e inútil. Y eso lo convierte en un gran desperdicio.
RECOMIENDO con mayúsculas el libro "Confesiones de un Gangster Económico" de John Perkins, para tratar a fondo y con una claridad nunca antes vista el problema de este proceso imperialista que estamos viviendo. Igualmente, explica desde la primera persona y a titulo de confesión, como ese proceso corrompe a la humanidad y beneficia a unas elites económicas muy definidas en cada país invadido. Puesto que todos comen de la misma mano, y de a.C. para abajo todos los demás, nadie la quiere cortar. Estamos hablando de supervivencia. Además, como el trabajo viene ampliamente respaldado por una visión teológica dignificada, la respuesta a esta inquietud solo se soluciona en la discusión de los paradigmas de la existencia misma. Para entender las verdaderas y nefastas consecuencias de un pensamiento que defiende este mecanismo que promulga la supervivencia de los mas fuertes, hay que ver el documental "Darwin's Couchemare", o la pesadilla de Darwin. (Acá esta el link http://www.youtube.com/results?search_query=darwins+nightmare En esta pagina se encuentra la totalidad del documental, dividido en 10 partes. Al que le interese puede escribirme y yo le doy la "llave" a mi propia casa en el ciberespacio donde tengo la película con una mejor resolución y en un futuro próximo los subtítulos en español).
Una vez analizadas estas inquietudes dentro de los marcos teóricos que merecen, podemos proceder con CLARIDAD al comentario de Bruno Díaz. Hombre: que su lucha no sea para dañarle la imagen a Enrique Peñalosa por la culpa de un sistema mundial. El es la única persona de las que ha pasado por el gobierno que entiende de lo que estamos hablando y que lucha extensivamente por las clases menos favorecidas en lugar de las elites establecidas.
La semana pasada estuvo acá en Seattle -lo que a mi parecer es el centro del mundo y la cuna de esta revolución cultural a punto de suceder- explicando sus proyectos como alcalde y la visión que tiene para una sociedad que tenga sentido. Dejo en claro su posición favorable a un interés colectivo que supere al interés individual.
Detesto la política y la considero pasada de moda, pero veo en el a la única persona con la capacidad de lidiar con la Colombia y la Suramérica que el mundo nos debe. Lamentablemente, todavía necesitamos un presidente de carne y hueso. Ese hombre es nuestra esperanza porque desgraciadamente todo es un proceso político en este mundo.
Mientras tanto les ofrezco mi trabajo PROACTIVO para crear una plataforma de intercambio intelectual donde el colectivo social sea netamente superior al intelecto individual de cualquiera de sus partes. A lo mejor podemos gobernar entre todos en un futuro no muy lejano; pero por ahora, seamos justos porque cuando las palabras destruyen "la imagen", no hemos hecho más que caer en el mismo juego de aquellos que se quejan pero con la barriga llena. Es sólo una cuestion de proporción.
Pónganse PROACTIVOS! !
Es culpa del IDU
por Andrés Aguilar
Friday, Dec. 22, 2006 at 5:19 PM
Esta burla q hicieron los señores de CEMEX, es culpa del cuerpo técnico del IDU, e igualmente de la contraloría de Bogotá, quienes se dejaron estafar de estos señores mexicanos.
La culpa no radica directamente en las iniciativas del Dr Peñalosa. El problema es la falta de personal calificado en las entidades distritales.
Desafortunadamente, este hecho empaño a Transmilenio, e igualmente se perdió un dinero destinado a la reconstrucción de la vías de la capital.
Considero q Transmilenio es lo mejor q le ha ocurrido ha Bogotá, y para q este sistema se exitoso, se requiere un equipo interinstitucional capacitado para tal efecto. Gracias
No hay chance para el metro!
por salustiano tapias
Monday, Dec. 25, 2006 at 2:08 PM
Desde pequeñito siempre he escuchado que bogota necesita metro. Que hay que construir un metro. Y claro, nadie se atreve a construirlo. Despues de vivir algunos años en Europa y regresar al pais por mediados de los 90, me encontre con la construccion y puesta en servicio del transmilenio. Me perecio la primera medida seria para solucionarle a la capital su problema de transporte masivo. En mi opinion, el transmilenio era mas bien a corto plazo. Al menos se podrian sacar unos cuantos buses chatarras de las calles. Claro, si nos imaginamos por un momento que Bogota no esta colombia sino que es una ciudad europea moderna. Para cualquier gobierno municipal y/o entidad de planeacion urbana, la unica salida a este problema seria la construccion del metro. Creo que Bogota , los politicos y sus habitantes perdieron la oportunidad de construir el metro hace como 25 años, cuando un consorcio japones ofrecio construirlo sin costo, pero a cambio la firma usufructuaria por 20 años el sistema. Hoy por los inmensos costos que devengaria esta obra monumental, y despues del descalabro economico que significo para colombia y bogota los costos del metro de medellin, creo que ya no hay factibilidad economica para pagar esto. La unica posibilidad viable esta en la construccion de un tranvia con vias rapidas. Es lamantable, pero Bogota se quedo sin metro por culpa de no contar con planeacion estrategica. Por el contrario, ha mantenido una estrategia a base de servicio por buses . Un medio con un costo-beneficio totalmente inadecuado y obsoleto en el mundo moderno.
pesimo pesima mirada
por rags
Saturday, Apr. 12, 2008 at 10:58 AM
ragsrifiuti@yahoomail.com
ke mala forma de concebir las cosas....es por personas como este personaje ke colombia no crece...solo criticadera sin mirar las cosas buenas...un metro es supremamente inviable sobretodo cuando estamos en un pais ke se desangra en la pobreza y un metro es el sistema de transporte mas caro del mundo.no es sostenible en ninguna de las ciudades ke lo posee. Ignorante como la mayoria de politicos de esa calaña...ke ni politicos son.
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