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Sostener la bandera de la paz, el diálogo y los acuerdos humanitarios
por PCC
Sunday, Oct. 22, 2006 at 2:54 AM
pacocol@etb.net.co
El estallido de un carro-bomba frente de las instalaciones militares más importantes y custodiadas del país ha sido el motivo para que el presidente anuncie, una vez más, el fin de otro intento por avanzar en el Acuerdo humanitario, para la liberación simultánea de rehenes y presos políticos.
Como de costumbre, Uribe se ha precipitado a atribuir el hecho a las FARC, con indicios endebles. Significativamente, se refiere al debate suscitado en la opinión sobre los taxis-bomba que los servicios de inteligencia intentaban asignar a las FARC y que han entrado en el confuso asunto de los “falsos positivos”. Reasume como prioridad absoluta la “seguridad”. Revoca la función de los facilitadotes y del Alto comisionado. Trata groseramente a los países amigos, que han colaborado en los distintos acercamientos y les pide armas a sus gobiernos.
El fondo que explica de este aparente viraje es otro. Uribe señala y descalifica a quienes luchan por la solución política, los acuerdos humanitarios y los derechos humanos. El propósito manifiesto es la elevación de los niveles de represión, de control a la población civil, la militarización de la capital de la república y el anuncio, nuevamente, de la vía del rescate militar de las personas en poder de la guerrilla. Mientras se agranda la evidencia de la impunidad, con los cambios recientes en la Fiscalía, y la incomodidad del gobierno con el debate parlamentario de esta semana, promovido por el PDA, Uribe anuncia con aspavientos que ahora si va a detener a Vicente Castaño y otros paramilitares.
¿Qué busca el gobierno? ¿Tendrán razón los comentarios crecientes de que se preparan las condiciones de un “autogolpe” para desconocer las garantías constitucionales, cerrar el Congreso y citar una constituyente de bolsillo?
Las fuerzas democráticas deben permanecer en alerta. El repudio de los hechos de terror, que cobran cada vez más el viso de verdaderas provocaciones para justificar una política en crisis, la de la mal llamada seguridad “democrática”, no implica silenciar la denuncia de la actitud del gobierno. El Partido Comunista Colombiano llama a mantener en alto la bandera de la paz democrática, la solución política y los acuerdos humanitarios.
PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO, INTEGRANTE DEL PDA.
Bogotá, octubre 20 de 2006
www.pacocol.org
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