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MUERTE EN EL PANTANO
por Verdeman
Thursday, Feb. 01, 2007 at 11:53 AM
Con el cierre del Basurero de Mondoñedo se empezó a construir un nuevo vertidero de basuras justo sobre el humedal que queda al lado, reserva de aguas limpias y santuario de flora y fauna, además de ser lugar de paso de aves migratorias.
Este artículo fue publicado recientemente en la revista Cambio (No vi el autor). Extrañamente fue sacado del aire a los pocos días de haber sido colgado. Afortunadamente lo grabé, y debido a la gravedad del tema y a lo completo del artículo, que es el único que trata el tema como merece (el resto ni menciona el problema), lo pongo a consideracion de todos. Ojala podamos tomar cartas en el asunto rápidamente, antes que nos maten otro recodo de ecosistema, vital para el futuro de la región y del país.
MUERTE EN EL PANTANO Ed. 598
El humedal que protege las aguas de Mondoñedo, en Bojacá, será ahogado por toneladas de basura. La CAR y la Gobernación firmaron su muerte.
Los patos migratorios de Canadá, entre otros animales que visitan, cohabitan y viven en el humedal Laguna Blanca, en el municipio de Bojacá, podrían perder su hábitat natural si la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Gobernación del departamento realizan el proyecto Relleno Sanitario Nuevo Mondoñedo, que pretende convertir esa reserva natural en un basurero alterno al actual botadero de Mondoñedo.
Los vecinos de la región, enterados del acuerdo entre la CAR y la Gobernación, aún no entienden por qué la única reserva de aguas naturales que hay en la región va a ser inundada e infestada de basuras. “Es increíble que quieran extender el basurero de Mondoñedo –que desde hace rato están que lo cierran– hacia el único lado donde aún queda naturaleza viva y no erosión –le dijo a CAMBIO Julián Vergara, habitante de la zona–. Yo me pregunto: ¿la CAR no está para evitar que acaben con los humedales y con lo poco que nos queda de agua y de verde?”.
La preocupación tiene fundamento, y por ello algunos ecologistas están movilizándose para impedir que el humedal termine sepultado por toneladas de basura. “Lo que van a hacer es destruir un humedal que es único en el país –le aseguró a CAMBIO John Nova, abogado y consultor ambiental–. Es un humedal de terreno alto que está en una zona desértica en donde confluye una vegetación de páramo, al mismo tiempo que sirve de lugar de paso de aves migratorias. Además, es un sistema hídrico que regula las aguas subterráneas de la región”. Por eso él y muchos habitantes de la región no entienden cómo la autoridad ambiental, que debería protegerlo, está detrás del proyecto. “La CAR debería cerrar el botadero de Mondoñedo, que es lo que siempre ha estado mal”, dice Nova.
Tapar y rellenar
El 21 de septiembre de este año, Gloria Lucía Álvarez, directora de la CAR, anunció en una audiencia pública ambiental celebrada en Bojacá que el compromiso de la entidad era cerrar en forma definitiva el botadero de Mondoñedo. “La CAR dio una orden hace un año o más del cierre del botadero a cielo abierto, pero para nosotros no es solamente ordenar el cierre definitivo del botadero, sino también hacer el plan de manejo para un cierre adecuado –dijo Álvarez–. Es por ello que la CAR suscribió unos convenios con la Gobernación de Cundinamarca donde hay unos aportes específicos para hacer viable el proyecto de Relleno Sanitario Nuevo Mondoñedo”. Los aportes ascienden a más de 4.000 millones de pesos y, según Álvarez, significan cerca del 75% del valor total del proyecto.
La idea se venía cocinando desde 2001, cuando Diego Bravo, ex director de la CAR, firmó un convenio con la Gobernación para utilizar el predio Cruz Verde, propiedad de la entidad y donde queda el humedal Laguna Blanca, para realizar allí el relleno sanitario. Pero de eso sólo vinieron a enterarse los habitantes de la región cuando la actual directora les comunicó la existencia del convenio con la Gobernación.
"Hay vicios en el trámite de la licencia ambiental y en la competencia de la CAR." John Nova, Consultor ambiental.
Fue entones cuando se empezaron a oír las voces de protesta, pues el convenio contradice el objetivo inicial con el cual la CAR adquirió el predio en agosto de 1981. Según el acta de la Junta Directiva de la época, esas tierras se adquirieron para controlar los procesos erosivos de la zona mediante “actividades silviculturales como la reforestación”. En otras palabras, el convenio firmado por la CAR y la Gobernación en 2001 no sólo desvirtúa el propósito conservacionista con el que fue adquirido el predio, sino que lo destina a una actividad de altísimo impacto ambiental para una zona que, a juicio de la junta de 1981, merecía ser conservada y restaurada: el humedal Laguna Blanca.
El 27 de diciembre de 2002 quedó decretada la muerte del humedal, cuando la Gobernación de Cundinamarca firmó un contrato de concesión para la realización del relleno con el Consorcio Relleno Sanitario Nuevo Mondoñedo –conformado por Corpoaseo Total S. A.-E.S.P.; Velzea Ltda.; Hera Holding Habitas & Ecología, y Restauración Ambiental S. L–. Un contrato que, según Nova, presenta serias irregularidades. “Hubo irregularidades en la adjudicación del contrato –asegura el consultor ambiental–. Sólo una de las empresas, Corpoaseo, es prestadora de servicios públicos, las otras no lo son y eso, de entrada, ya está mal. También hay vicios en el trámite de la licencia ambiental y en la competencia de la CAR”.
¿Qué sigue? Por lo pronto, se sabe que la Dirección de Ecosistemas del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Territorial reconoce la existencia del humedal, lo cual significa que acepta que es intocable. Y la Subdirección de Licencias Ambientales del Ministerio no se ha pronunciado sobre la viabilidad del proyecto. En otras palabras, el proyecto Relleno Sanitario Nuevo Mondoñedo, por el momento, carece de licencia ambiental.
Y es posible que la Laguna Blanca siga siendo un humedal que da refugio a muchas especies, pues la Contraloría General, la Contraloría de Cundinamarca y la Procuraduría están revisando las posibles irregularidades del proyecto. Los defensores del medio ambiente cruzan los dedos para que esa reserva natural quede protegida de una vez y para siempre y no termine convertida en botadero de basuras. Alguien debe responder por haber cambiado la destinación de un predio de altísimo valor ecológico y ambiental.
Las consecuencias
Si el proyecto Relleno Sanitario Nuevo Mondoñedo se lleva a cabo en el humedal Laguna Blanca, las consecuencias serían muy graves:
- Cambiaría el régimen de escorrentía natural –filtración del agua– que nutre la Laguna Blanca, pues se producirían significativos cambios topográficos.
- El abastecimiento de agua de la zona y de la Sabana se vería afectado en forma negativa, sobre todo en Bojacá.
- Desaparecerían las aves del humedal, al que sólo volverían los chulos.
- Desaparecería la mezcla de vegetación actual que es de páramo y de desierto, única en el mundo.
- Los lixiviados o residuos líquidos de la basura contaminarían las aguas subterráneas de toda la región que, a su vez, afectarían fuentes de agua de poblaciones como Bojacá, Mosquera, Funza y Soacha.
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