Las recientes declaraciones hechas por Uribe Vélez contra el compañero Carlos Lozano, director del periódico Voz, tildandolo de “complice de las FARC”, son una gravisima provocación y una clara amenaza que pone seriamente en riesgo la integridad física de este apreciado dirigente comunista colombiano.
Carlos Lozano, con la seriedad profesional y el apego a la lucha por la paz con justicia social que los distinguen, denunció las falsedades difundidas por la Casa de Nariño sobre la muy supuesta existencia de un emisario gubernamental, que según versiones oficiales se habría recientemente reunido con representantes de la insurgencia para tratar el tema del intercambio humanitario de prisioneros de guerra.
Todo el mundo, en Colombia como en otras latitudes y longitudes, sabe que Uribe no tiene el menor interés en emprender de verdad caminos que propicien un acercamiento entre las partes, puesto que su política unilateral e irresponsable, rechazada por los mismos familiares de los prisioneros de guerra, es la del rescate a sangre y fuego.
Los europeos también sabemos que el gobierno paramilitar de Colombia no escatima esfuerzos en aniquilar la oposición política democrática, aplicando todas y cada una de las declinaciones del terrorismo de Estado que tanta sangre del pueblo colombiano ha derramado.
Los italianos solidarios con las justas luchas del pueblo colombiano tuvimos la grata oportunidad de conocer al compañero Carlos Lozano, compartiendo con el en foros, conferencias y actividades de solidaridad en nuestro país con la necesaria batalla por la paz con justicia social y el intercambio humanitario. Tildarlo de “guerrillero”, así como en las semanas pasadas varios dirigentes de la izquierda legal han sido acusados de ser “terroristas vestidos de civil”, es una cobarde patraña dirigida a criminalizar los opositores al régimen y desviar la atención de la opinión pública nacional e internacional del asqueroso escandalo de la para-política, que involucra directamente a Uribe Vélez y sus conpinches.
Etaremos atentos, como siempre, al desarrollo de los acontecimientos en Colombia, y desde ya responsabilizamos a Uribe y al gobierno colombiano de lo que le pueda suceder a Carlos.
¡Solidaridad mundial con el compañero Carlos Lozano!
Asociación nacional Nueva Colombia (Italia) Roma, 2 de marzo de 2007