Además de ser atendidos en pésimas condiciones en el hospital militar Walter Reed, ahora tambien se les prohibe a los soldados estadounidenses dar declaraciones a la prensa del Pentagono.
Al escándalo por las pésimas condiciones en que permanecen los soldados estadounidenses heridos de gravedad en el hospital militar Walter Reed se le suman ahora dos nuevos ingredientes, al prohibir el Pentágono que los convalecientes en la institución asistencial hablen con la prensa y conocerse la destitución del general a cargo del centro.
Una información publicada por la revista Army Times y retomada hoy por varios medios cita a un soldado internado en la dependencia médica que habló, bajo la condición de anonimato, acerca de las actuales regulaciones que impiden a los heridos en los conflictos de Iraq y Afganistán dar declaraciones.
Precisa EFE, que la noticia llegó poco después de que el diario The Washington Post publicó varios reportajes en los que reflejaba las malas condiciones que sufren los pacientes del Walter Reed.
Según Army Times, el Pentágono no solo ha vedado el acceso de la prensa a las instalaciones en las que se atiende a los heridos, sino que también ha reducido la entrada a todas las dependencias médicas del Departamento de Defensa.
Por su parte la AFP señala que el mayor general George Weightman "fue informado esta mañana que las autoridades del Ejército perdieron la confianza en la capacidad de liderazgo del comandante en busca de las soluciones necesarias para los soldados-pacientes al cuidado del Centro Médico del Ejército Walter Reed", según indicó el comunicado en el que se dio a conocer la destitución.