Ver este artículo sin comentarios
Visita no grata: Bush ofende con su presencia la patria colombiana
por Alberto Acevedo
Wednesday, Mar. 07, 2007 at 7:04 PM
Multitudinarias manifestaciones de rechazo a la visita de Bush, recorren América Latina. El mandatario norteamericano pretende relanzar el ALCA, recuperar el control hegemónico sobre la región y tratar de contrarrestar el liderazgo de Hugo Chávez
Después de seis años de mandato, en los que su Gobierno se olvidó por completo de los problemas de la región y a pocos días de la presentación de un proyecto de presupuesto en el que se reduce drásticamente la ayuda norteamericana a América Latina, el Presidente de los Estados Unidos ha decidido visitar cinco países latinoamericanos, en un periplo que comienza el 8 de marzo y se prolongará hasta el día 15 siguiente.
¿Qué mensaje quiere enviar con su visita el Presidente norteamericano, después de largos años de amnesia? Sin lugar a dudas, el primer objetivo de la visita de Bush se explica en la búsqueda desesperada del imperio por recuperar el control hegemónico de su influencia sobre la región, en una época de insurgencia emancipadora, liderada por Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y Nicaragua, y en menor escala por Brasil, Chile y Uruguay.
Pretende el mandatario de los Estados Unidos relanzar el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, ALCA y los tratados de libre comercio bilaterales, en momentos en que hatomado fuerza un vigoroso proceso de integración latinoamericana, especialmente en el Cono Sur del continente, con el Mercosur. Hay además otros objetivos en la agenda del visitante.
Uno de ellos, tratar de seducir al mandatario brasileño, Luis Inacio Lula da Silva, para que ejerza un liderazgo regional que contrarreste la creciente influencia del Presidente venezolano, Hugo Chávez. Seguramente hará halagos tentadores en esta dirección al estadista brasileño. Al lado de esto, apuntalar a su amigo preferido, el colombiano Álvaro Uribe Vélez, considerado “el Caín de América Latina”, por el apoyo irrestricto a la política de guerra norteamericana, no sólo por su respaldo a la intervención en Irak, sino por el impulso al Plan Colombia, un poderoso elemento de desestabilización regional a favor de los intereses de Washington.
Apuntalando la corrupción
En momentos de ahondamiento de la crisis política y social en Colombia, Bush avala con su presencia en Bogotá no sólo el maridaje del Gobierno colombiano con el paramilitarismo, sino que apuntala los hechos de corrupción salidos a relucir en los últimos meses, manifiestos en hechos como el de que todos los partidos uribistas resultaron comprometidos con la parapolítica y el narcotráfico. Que el diez por ciento del Parlamento se encuentra en la cárcel por las mismas circunstancias; que instituciones como el DAS, la Fiscalía y sectores representativos del poder público, han resultado comprometidos hasta los tuétanos con la corrupción y el paramilitarismo, según lo muestran las investigaciones de la Corte Suprema de Justicia.
Los pueblos de América Latina han sido protagonistas de multitudinarias manifestaciones de repudio a la presencia en el continente del presidente Bush, al que califican como el más grande genocida de la historia contemporánea.
En San José de Costa Rica, unas 200 mil personas desfilaron por las calles de esa capital el pasado 26 de febrero, repudiando el TLC. Con la consigna “un día para la patria”, en una demostración considerada como la más grande en los últimos cuatro años, los ticos repudiaron la influencia gringa en el istmo centroamericano. En Uruguay, la Central Nacional de Trabajadores, CNT, llamó a realizar un paro nacional el día en que Bush llegue a Montevideo.
Que se vaya Bush
En Venezuela, numerosas organizaciones sociales han convocado a una multitudinaria manifestación contra Bush, el 9 de marzo, a partir de las cuatro de la tarde en la Plaza de Bolívar de Caracas. En Ciudad de México, para el 12 de marzo han sido convocados marchas, mítines y plantones en diversos sitios de la ciudad.
En Brasil, más de 70 organizaciones nacionales, integrantes de la Coordinadora de Movimientos Sociales, convocaron para el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, vigorosas manifestaciones a lo largo y ancho de la extensa geografía brasileña, bajo la consigna “Fuera Bush y su política, de Brasil y de América Latina”. El turno de la protesta de los colombianos será el 7 de marzo, cuando una coalición de fuerzas populares ha convocado a una manifestación en las horas de la tarde en la Plaza de Bolívar de Bogotá, para repudiar la presencia del mandatario norteamericano en el país.
Estas convocatorias muestran que en América Latina un coro enorme de voces le dirá al mandatario norteamericano que su presencia no es grata en el continente; que su visita ofende a la gran patria latinoamericana donde germinó el ejemplo libertario de Bolívar, Martí, Sandino, Artigas y San Martín. Que los latinoamericanos exigimos el retiro inmediato de las tropas invasoras de Irak, rechazamos las amenazas de guerra en Irán y toda la región del Oriente Medio. Que rechazamos el TLC y cualquier expresión hegemónica imperial, y por el contrario impulsaremos la integración regional y los procesos de transformación nacional vigentes en la mayoría de países del continente.
www.geocities.com/vozxcol/voz.pdf
Qué hace aquí!
por sudista
Thursday, Mar. 08, 2007 at 6:15 AM
Bush viaje con penas y sin gloria
Ángel Guerra
http://www.jornada.unam.mx
Derrotado en Irak, empantanado en Afganistán, repudiado en casa y en el mundo como ningún otro presidente de Estados Unidos, George W. Bush inicia hoy una gira por varios países de América Latina, donde hoy se escribe el epitafio de la doctrina Monroe. Su repentina preocupación por la “justicia social” en las tierras al sur del río Bravo, es un tácito reconocimiento de que los “grandes avances” democráticos que en ellas elogia no se han traducido en satisfacción de las aspiraciones de las grandes mayorías y revela la enorme inquietud de la elite estadunidense ante la potente rebelión del que fuera su traspatio. Los espacios políticos democráticos existentes en América Latina se han conseguido, por cierto, a pesar de Washington, como resultado de grandes luchas, armadas y de masas, contra las dictaduras o regímenes represivos alentados por aquel o de los más recientes combates populares contra el neoliberalismo. Analfabetos en historia y enfermos de desprecio por los pueblos, la cúpula imperial y sus plumíferos de alquiler culpan a Hugo Chávez de la creciente ola latinoamericana de rechazo al modelo de libre mercado-democracia para los ricos-recolonización imperialista. Ignoran, o fingen ignorar, que líderes como Chávez o Fidel Castro, son precisamente encarnación y producto de las luchas populares contra ese orden intolerable y no al revés. Fueron justamente la aplicación a rajatabla de los dictados del Consenso de Washington y el ejemplo de la resistencia cubana al coloso del norte los que hicieron renacer la rebeldía en nuestra región, unida como ninguna otra en el mundo por una cultura e historia común de profundas tradiciones libertarias, patrióticas, antiimperialistas y revolucionarias. No es casual que el emperador se verá impedido, como ya le ocurre también en su propio país, de asomarse a un solo sitio latinoamericano donde haya pueblo, recluido en selectos espacios cerrados, fortificados y cercados por miles de soldados, policías y agentes de su guardia pretoriana. ¿Por qué el emisario de “la más grande democracia occidental” será repudiado en las calles por los mismos muchos que aclamarán al “autoritario” Chávez? Bush delira, como cuando declaró pomposamente “misión cumplida” en Irak, si imagina que con las piedrecitas de colores que trae en el portafolio va a apagar el incendio que el mismo imperio desató en la pradera de nuestra América. Esta, la indoafrolatinoamericana, revive hoy los sueños inconclusos de Bolívar y se niega a ser por más tiempo esclava de Estados Unidos, que el venezolano definiera hace casi dos siglos como “llamados por la Providencia a plagar a América de miserias en nombre de la libertad”. El cinismo del genocida que ha institucionalizado la tortura y suprimido el derecho de habeas corpus en la legislación de Estados Unidos no conoce límites cuando invoca impúdicamente al Libertador y a George Washington y llega al extremo de afirmar que hay que “completar” las revoluciones que estos iniciaron. No le falta razón. De eso se encargan ya los pueblos latinoamericanos y acaso en algún momento no lejano lo haga el estadounidense. Las plumas rentadas proponen que el jefe de Estado de México sea dotado de recursos por Estados Unidos para que lidere la campaña contra Chávez en vista de lo contraproducente de que Washington aparezca dando la cara. No hay político alguno en América Latina que pueda realizar esa función mercenaria sin romperse la crisma contra el muro de pueblos que se identifica con el presidente venezolano. Ningún gobierno latinoamericano que se respete y quiera conservar cierto apoyo popular va a sumarse a la maniobra de aislar a Caracas. No lo hará ciertamente Lula por muchas facilidades que Bush dé al ingreso de la tecnología brasileña para producir etanol. Los amigos de Chávez, que incluyen a la abrumadora mayoría de los gobernantes en los países más influyentes de la región, lo seguirán siendo, aunque no deben subestimarse el sesgo contrarrevolucionario de la gira de Bush y sus planes subversivos contra Venezuela y la unidad latinoamericana. Es necesario levantar la guardia y estar muy alerta frente a ellos. Si así se hace no podrán cambiar el rumbo rebelde de América Latina. Surgirán nuevos Evos, Correas, Ortegas y los únicos finalmente aislados y políticamente sepultados serán quienes se les opongan. Bush regresará a casa con el rabo entre las piernas, con muchas penas y sin gloria, si es que alguna le quedara.
aguerra_123@yahoo.com.mx
***********************************************************
Bush se suma a "la causa de la justicia social" en América Latina y se declara "bolivariano"
David Brooks
http://www.jornada.unam.mx
El gobierno de George W. Bush anunció este lunes que se suma a "la causa de la justicia social" en las Américas, se comprometió a brindar apoyo a gobiernos para promover el "cambio" que los pobres tanto necesitan y se declaró bolivariano.
Bush realizará una gira por cinco países latinoamericanos -incluido México- entre el 8 y 14 de marzo para reafirmar que las políticas neoliberales promovidas por Washington durante casi 20 años son la mejor vía de desarrollo para la región, e intentar con ello contrarrestar la creciente ola política que está desafiando, a diferentes grados, la hegemonía estadunidense en la región.
La Casa Blanca anunció este lunes que el tema oficial del viaje es "promover la causa de la justicia social en el Hemisferio Occidental", y que el enfoque de Bush es ofrecer el apoyo estadunidense para que los gobiernos de las Américas puedan cumplir con la demanda del "cambio" de los trabajadores pobres de la región. Por lo tanto, Bush anunció una serie de "nuevos" programas para ofrecer asistencia médica, educación y vivienda, ampliar la enseñanza del inglés a jóvenes y el anuncio de una conferencia sobre el hemisferio occidental en Washington, entre otras iniciativas.
Con ello, la Casa Blanca aparentemente cree que podrá lograr el objetivo de esta gira que hoy fue caracterizada así por el Wall Street Journal: "El presidente Bush viaja a América Latina esta semana para enfrentar el tipo de populismo económico militante de Hugo Chávez".
Bush ofreció hoy un discurso sobre la política estadunidense hacia América Latina donde consideró que los índices de pobreza son "un escándalo y un desafío". En un foro ante la Cámara de Comercio Hispana en Washington, insistió en que a pesar de los grandes avances en la consolidación de la democracia y las reformas económicas en América Latina, "decenas de millones en nuestro hemisferio permanecen en la pobreza" y sin expectativas en el futuro. "Mi mensaje a estos trabajadores y campesinos (lo dijo en español) es: ustedes tienen un amigo en Estados Unidos de América. Nos importa su apuro".
"Los trabajadores pobres de América Latina necesitan cambio, y Estados Unidos está comprometido con ese cambio. Está dentro de nuestros intereses nacionales....", afirmó, y agregó que "la justicia social implica satisfacer necesidades básicas". El presidente habló de varias iniciativas de asistencia a la educación, salud y vivienda y el apoyo a micro y pequeños empresarios, como reducción de deuda y ampliación de comercio para beneficio de "los pobres y los marginados" y promover así "la justicia social".
Entre los ejemplos de estos esfuerzos habló de Víctor López Ruiz, un joven de 25 años originario de Chiapas, "donde la oportunidad es poca y la gente tiende a hablar sólo en los idiomas de sus comunidades locales". Los padres del joven, refirió Bush, vendieron su ganado para que su hijo acabara la preparatoria y en 2004 a Víctor le fue otorgada una beca de la agencia de asistencia estadunidense USAID para aprender inglés y estudiar administración empresarial y comercio internacional en una pequeña universidad comunitaria en Iowa. El presidente informó que el joven regresará a Chiapas, está acabando su licenciatura en contabilidad y va a poner una panadería para apoyar a su familia, abriendo así una "nueva puerta" y cambiando la vida del joven, todo por la generosidad estadounidense.
Bush anunció una nueva iniciativa para capacitar a trabajadores de salud para todo Centroamérica con sede en Panamá. También informó que enviará una de las naves médicas de las fuerzas armadas estadunidenses, el Comfort, que visitará varios países donde los médicos y enfermeras ofrecerán tratamiento a 85 mil pacientes, realizarán mil 500 cirugías y ofrecerá los servicios dentales.
A la vez, Bush sostuvo que "América Latina necesita el capitalismo para el campesino, un verdadero capitalismo que permita a la gente que empieza con nada levantarse hasta donde su capacidad y duro trabajo los lleve", y por lo tanto Estados Unidos está ayudando a fortalecer las economías latinoamericanas, unas que "están abiertas al mundo".
Bush concluyó su discurso al declarar que Simón Bolívar y George Washington eran muy parecidos, ambos lucharon por el derecho de sus pueblos de gobernarse a sí mismos y, de hecho, dijo, "nosotros somos los hijos e hijas de su lucha, y es nuestra misión completar la revolución que ellos iniciaron en nuestros dos continentes (sic)".
De repente, al parecer, todos en el gobierno de Bush están mostrando gran preocupación por las injusticias sociales y económicas de la región. El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, dijo a periodistas hoy que los niveles de "la pobreza, la desigualdad y la exclusión social en las Américas son inaceptablemente altas". Subrayó que "los beneficios de la democracia, libre mercado e integración económica han sido lentos en alcanzar a muchos en la región, particularmente los pobres... y los indígenas". Estados Unidos, afirmó, desea ser socio de "gobiernos que piensan correctamente (y que) están tomando las decisiones correctas para sus pueblos".
Su secretario asistente de Estado, Thomas Shannon, ofreció un contexto para el renovado interés de este gobierno en esta coyuntura de las Américas, al reiterar que a pesar de la democratización de la región y el libre mercado, las "demandas legítimas" de las mayorías aún no han sido satisfechas. Eso, comentó, "ha creado una oportunidad para el surgimiento de una visión rival de desarrollo en las Américas", declaró Shannon la semana pasada ante el Congreso.
Continuó: "esta visión rival regresa sobre la pista de modelos de desarrollo anteriores en las Américas, y está basada sobre economías centralizadas basadas en mercancía, liderazgo político autoritario y la aseveración de que las demandas de la justicia social y la intención de la mayoría es superior al respeto por los derechos y libertades individuales. Esta visión no tuvo éxito en el pasado, y no creemos que podrá tener éxito hoy día".
El propósito de la gira de Bush, informó Shannon, es promover la visión estadunidense de "vincular la democracia con el desarrollo, generar crecimiento amplio a través del libre comercio y políticas económicas sanas".
O sea, ahora Washington anuncia una competencia entre dos visiones bolivarianas en el hemisferio.
Fuera!!
por boniato
Friday, Mar. 09, 2007 at 4:28 AM
 p_04_03_2007.jpg, image/jpeg, 300x240
Expectativas de un cínico turista apresurado
Por Roberto Pérez Betancourt
Servicio Especial de la AIN:
http://www.ain.cubaweb.cu
George W. Bush mandó alistar sus maletas y se va de turista en una gira relámpago de siete días por cinco países de Latinoamérica, el mayor periplo por la región en sus más de seis años como presidente de Estados Unidos. Como anticipo de sus propósitos, el inquilino de la Casa Blanca pronunció un discurso donde mezcló ofrecimientos, cascabeles e iniciativas, el cual ha despertado "vivo interés" entre los sectores humildes de Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México, los que le preparan una "calurosa recepción", de acuerdo con reportes de agencias de noticias. Las estudiadas palabras del apresurado viajero incluyeron, desde alusiones encomiásticas al ideario del libertador Simón Bolívar, con quien dijo coincidir, hasta rotundas afirmaciones de que se dispone a enfrentar "la pobreza, la desigualdad y la exclusión social de los latinoamericanos más pobres y vulnerables". ¿Qué pensarán de eso los más de 16 millones de norteamericanos que viven en la extrema pobreza? ¿Cómo asimilarán ese ideario los más de 40 millones de residentes en EE.UU. privados de atención médica por carecer de seguro adecuado?
¿Qué dirán los damnificados del huracán Katrina, que 14 meses después aún claman por asistencia urgente? Ni W. Bush ni sus asesores han consultado a sus conciudadanos. Pero tampoco hay que criticarlo demasiado, pues el mandatario está sumamente atribulado porque los soldados enviados a pacificar Iraq se demoran más de lo previsto en hacer su trabajo y, en vez de recibir aplausos, los tratan a bombazos, lo cual ha obligado a más de tres mil 100 de ellos a retornar dentro de ataúdes.
En su demagógica y cínica perorata pública, W. Bush se dirigió a los trabajadores y campesinos latinoamericanos para informarles "que tienen a un amigo en Estados Unidos que se preocupa por su situación difícil". El Ejecutivo aseguró en el citado discurso preludio al periplo, que está dispuesto a contribuir con un dinerito para que 20 mil maestros latinos aprendan a hablar inglés y balbuceó algunas palabras en español, signo de que intenta superarse. Y sonó muy profundo cuando afirmó que "la gente trabajadora y pobre de América Latina necesita un cambio y nosotros estamos comprometidos con el cambio". Otras increíbles frases pronunciadas por el inminente turista fueron: "Simón Bolívar pertenece a todos aquellos que aman la libertad".
Y esta, todo un poema: "Es nuestra misión completar la revolución que ellos empezaron en nuestros dos continentes". El presidente venezolano Hugo Chávez consideró esas palabras de W. Bush como el colmo del cinismo, y recordó que la pobreza, el atropello y los engaños en Latinoamérica han sido propiciados por 100 años de injerencia estadounidense.
Comentó que si Bush tuviera la más mínima conciencia de lo que dice, mandaría a retirar las tropas de Iraq, y dejaría de atropellar a los pueblos de África, Medio Oriente y América Latina, en vez de gastar todos los años 600 mil millones de dólares en armas. Por lo pronto, el veloz viajero dispuso que en su recorrido lo acompañe una escolta de 250 entrenados y bien alimentados agentes, dotados de los más sofisticados medios para protegerlo, desde sombrillas para el sol, paraguas por si llueve y ametralladoras por si las moscas...
westo es estar manchado de sangre!!!
por HECTOR CHIRAPO
Saturday, Mar. 10, 2007 at 10:52 AM
ssephiroth@hotmail.com
LINKS DE LA SANGRE DEL LOS "HEROES DEL COMUNISMO"
http://members.libreopinion.com/memoriapamiat/
http://members.libreopinion.com/memoriapamiat/letonia.htm
escriba sus comentarios
REBOSANDO LA COPA...
por Ginna Pulido
Sunday, Mar. 11, 2007 at 2:09 PM
KITI228@HOTMAIL.COM
Hoy 11 de Noviembre se rebosa la copa. Callamos con la elección, con las masacres, con la reelección, con la privatizavión, con las sospechosas relaciones entre Bush y Uribe, entre el gobierno y los paras ... callamos al ver en los noticieros nacionales ( rcn y caracol) como esconden la realidad que vive el pueblo colombiano; mientras el señor presidente George Bush nos visita y los periodistas de los canales se fijan en los diseñadores que visten a condolezza ... la copa se rebosa y que los medios muestren las protestas del pueblo... porque fueron creados para y por el pueblo , no para seguir vanagloriando a quienes roban, vidas, tranquilidad y hasta comida a nuestros colombianos.
bush abusheado en todo lado jajajaja
por afónico y golpeado pero feliz
Tuesday, Mar. 13, 2007 at 5:59 AM
 caricatura68.jpg, image/jpeg, 591x433
Bushit
por antimonio
Thursday, Mar. 15, 2007 at 6:10 AM
 apagafuegos-2007-03-15.jpg, image/jpeg, 500x200
Latinoamérica saca sus propias cuentas
Por: Marina Menéndez Quintero
Correo: mmenendez@jrebelde.cip.cu
15 de marzo de 2007
Si algo debe reconocerse a Bush es lo bien que tiene colocada la autoestima; solo así se explica que su regreso a la Casa Blanca no lo haga asido de los brazos por su esposa Laura y la ministra Condoleezza Rice arrastrando, entre ambas, el peso de la crisis depresiva del presidente de Estados Unidos. Acaso los muchos avatares que ha debido afrontar le hayan acostumbrado a soportar las rechiflas así, con la sonrisa colgando y —aparentemente al menos—, la más absoluta tranquilidad. ¿O tal vez sea el mismo desprecio con que desconoce las críticas a su desempeño doméstico y, más aún, el enorme costo impuesto a sus compatriotas por la empecinada insistencia en Iraq? A fin de cuentas, la de ahora ha sido la misma actitud que adoptó en la inolvidable Cumbre de las Américas de Mar del Plata: estaban echando la última paletada de tierra sobre el féretro del ALCA y él allí, con los audífonos puestos... Absorto, como si escuchara un ‘country’ en vez de discursos que ponían el E.P.D. sobre el eslabón principal de la política yanqui para el encadenamiento de Latinoamérica. Fue aquel episodio, probablemente, la primera muestra de que las cosas en el traspatio no eran iguales ya. Ahora, los motivos para que el Imperio representado por Bush se sienta doblemente derrotado, son más que evidentes en el bochornoso paso del mandatario por Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México. Las llegadas, siempre, en la noche; recibimientos como a escondidas que representaron virtualmente entradas por la puerta de atrás y algunas entradas traseras reales, como el acceso por el sótano al hotel Hilton, en Sao Paulo. Saludos oficiales esquivos y poco elenco gubernamental; conversaciones casi siempre fuera de la capital como cuando un anfitrión teme la reacción popular o se avergüenza, y rechazo, mucho rechazo, como si en vez de un hombre estuviera pasando la peste por cada lugar. Esa ha sido la expresión de una antipopularidad que da cuenta del descalabro de la política hegemónica imperial en América Latina y que convirtió el recorrido de Bush en un paseo bélico y fantasmagórico a la vez: casi nadie lo vio, resguardado en las afueras; sepultado su rostro inexpresivo tras las 50 limusinas, los blindados y hasta helicópteros que convirtieron la comitiva en un desfile militar. Agobiado por el fiasco de Iraq y el perdido dominio en el Congreso, el presidente se viró hacia América Latina en busca de aceptación y recibió en pleno rostro el pago por tantos años —no de olvido, como dicen quienes ignoran el fracaso de la política yanqui en el Sur—, sino de sojuzgamiento. Preocupado por la emergencia, a escasos kilómetros de su territorio, de un modo distinto de convivencia que está haciendo obsoleta la «necesidad» del omnipotente poder, Bush ofreció cuentas de colores y nadie ya le hizo caso. Sin duda, fue un fracaso el acto de ilusionismo con que quiso encandilar a pueblos que han hallado ya, en sus propias manos, verdaderos diamantes en bruto. ¿Quién puede «sucumbir» ante un barco de bandera estadounidense con algunos médicos y enfermeras enviados con premura, cuando América Latina está viendo formarse decenas de miles de galenos de sus propias tierras sin que medie, para ello, alguna condición? Difícilmente alguien podría creer que «Estados Unidos está comprometido en ayudar a los pueblos a salir de la pobreza» —como declaró Bush antes de salir al ruedo—, después que la mayor potencia dejara hundirse a la región bajo su impuesto maremagnum neoliberal, sin ejecutar siquiera un movimiento demagógico de compasión. Dicen los analistas que el mandatario vino con la billetera vacía, y vacía se la regresa. Pero no: la trajo repleta de falsas cuentecitas de colores y ha virado con ella desbordada de desaprobación... Aunque no están incólumes las carnadas de algunos anzuelos. Malos cálculos aparte, es obvio que el jefe de la Casa Blanca no iba a someter su figura al escarnio de la despiadada repulsa popular, sin más. Claro que le preocupa la preeminencia en el cono sur de procesos nacionalistas y antiimperialistas —si no son francamente revolucionarios— que Washington no tiene ahora cómo impedir, porque las naciones latinoamericanas están aprendiendo que juntas pueden andar sin su «bendición», y ya no tienen que postrarse, a merced de sus condicionamientos. Y Washington aún querría ensayar algunos esfuerzos. Entre las promesas baldías que Bush dejó —y que ha sido lo único «palpable»— destaca el compromiso hecho a Guatemala de ayudarla en la lucha contra el narcotráfico internacional, para lo cual ha ofrecido, peligrosamente, una suerte de reedición del Plan Colombia, según reportó La Prensa Gráfica desde El Salvador. La iniciativa encontraría reticencias seguras en el Congreso de Estados Unidos; pero también podría hallar algún asidero para andar. Por otra parte, los cerebros de la Casa Blanca parecen haber aconsejado a Bush «atemperarse» poniendo énfasis en el etanol, ese biocombustible no contaminante que ahora importa tanto a una administración saboteadora del Protocolo de Kyoto. Bush ha dicho que le gustaría lo utilizaran los países del istmo; un deseo que el mandatario expresó al tiempo que firmaba un memorando de entendimiento con Brasil, precisamente, para cooperar en la producción y difusión de ese carburante. Sin embargo, ello podría empeñar las tierras que deben dar alimento a los latinoamericanos, en saciar los apetitos consumistas —o los siempre colonizadores— del poder imperial. ¿O acaso piensa Bush dirigir los reflejos coloridos de sus cristalitos hacia los centroamericanos? El juego cambió, pero Washington no acaba de resignarse.
|