Moscú, 1 abr (PL) La Asamblea Parlamentaria de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) considera hoy necesario exigir un juicio internacional sobre la política gubernamental de connivencia con el renacimiento del fascismo en Estonia.
En la declaración aprobada en la primera reunión de los diputados de Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Armenia, Tayikistán y Kirguistán, se destaca que las decisiones de las autoridades estonias violan las normas del derecho internacional.
Los representantes de esos países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) sostienen que Tallin niega las conclusiones del Tribunal de Nuremberg y se apoya en la justificación del fascismo y en el estímulo a los cómplices de esa ideología.
Al autorizar la destrucción de los monumentos a los soldados caídos en la liberación de Estonia durante la Segunda Guerra Mundial y de sus fosas comunes, los gobernantes de ese país lanzan un desafío a los Estados de la coalición antihitleriana, agrega la declaración.
El documento califica de cinismo proverbial la decisión de declarar el 22 de septiembre, Día de la Liberación de Tallin de los fascistas, jornada de duelo por los denominados miembros de la resistencia, aliados en la práctica de los ocupantes alemanes.
Ante esta realidad, los diputados de los países de la OTSC consideran necesario exigir un juicio contra el estímulo al resurgimiento del fascismo en Estonia, comenta la Voz de Rusia.
Esa solicitud será plasmada en mensajes dirigidos a la ONU, al Parlamento Europeo, a la Unión Interparlamentaria, a otros organismos internacionales y a diputados de los Estados de la coalición antihitleriana.
El miércoles último el primer ministro de Estonia, Andrés Ansip, enfatizó en la posibilidad de que los restos de los combatientes soviéticos que liberaron en septiembre de 1944 a Tallin sean re-inhumados el 9 de mayo, Día de la Victoria.
El presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma estatal rusa (cámara baja), Konstantín Kosachov, criticó la decisión de borrar del centro de esa capital un lugar donde hijos y nietos de los héroes antifascistas puedan rendirles homenaje.
Al mismo tiempo, lamentó, en Estonia los veteranos de las tropas nazis SS reciben la posibilidad no solo de crear organizaciones propias sino de celebrar manifestaciones en las calles centrales de las ciudades.
En otras palabras, advirtió Kosachov, allí dificultan por todos los medios los homenajes a las personas que entregaron su vida para extirpar definitivamente el tumor del fascismo.
Para los gobernantes de Tallin es una norma de rectitud política rendir honores a quienes se empeñaron en enterrar a la civilización europea y provocaron la catástrofe sufrida en nuestro continente, concluyó el líder parlamentario.