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EL SENADOR PETRO SE RATIFICA EN SUS PRUEBAS
por Beatriz Maria Arango de Acosta
Saturday, Apr. 21, 2007 at 5:15 AM
EL SENADOR PETRO SE RATIFICA EN SUS PRUEBAS CONTRA EL PRESIDENTE
El descrédito internacional es obra del gobierno no de la oposición, agrega. Dice que los textos exhibidos en debate tienen fuerza probatoria. Mientras haya desaparecidos no puede haber cierre de los procesos.
El senador del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro, afirmó que no fue él quien habló en el debate sino miles de expedientes y documentos que darían testimonio del fracaso de la justicia en el país.
Dijo que su estrategia era política para obligar la reapertura de procesos cerrados, según su concepto, de manera irregular.
Distintos círculos de opinión afirman que con el rechazo de Al Gore a la cita con Uribe y la congelación de los recursos para las Fuerzas Militares, usted ha alcanzado buena parte de su estrategia de desacreditación al Gobierno ¿Qué piensa sobre este aspecto? "El Presidente está echándonos la culpa de esa situación, pero lo que tengo que responder es lo siguiente: indudablemente está aumentando la desconfianza internacional sobre el Gobierno, pero eso se debe a que decidió colocar dentro de su cúpula a criminales ligados al paramilitarismo y acompañarse en las fuerzas políticas del Congreso de criminales del paramilitarismo en Colombia y eso hace que crezca la desconfianza internacional".
En el debate presentó documentos, algunos de ellos, al parecer, tomados de procesos con reserva sumarial y otros con sentencia definitiva o inhibitoria... "El proceso fundamental de todo lo que mencioné está en el computador de Jacinto, que está en etapa pública y cualquier ciudadano puede leerlo. Por eso, el cuestionamiento sobre reserva sumarial no existe.
En segundo lugar, lo que queríamos mostrar en ese proceso es que a pesar de contener 40.000 transacciones financieras y que era todo el sistema de financiación del paramilitarismo a nivel nacional, entre 1997 y 1998, y a pesar de poseer una inmensa información sobre las relaciones del paramilitarismo con otros tipos de agentes particulares o públicos, el proceso en la fiscalía de Luis Camilo Osorio fue desmembrado, paralizado y terminó con una condena simplemente contra Carlos Castaño, sin profundizar las investigaciones que tenía que hacer (...) Por otra parte, no puede hablarse de procesos fallados porque en el seguimiento que hice en todas las regiones que toqué: Urabá, Suroriente, Oriente, Suroeste y Magdalena Medio aparece un largo listado de víctimas de la Unión Patriótica".
Si no aportó pruebas nuevas a las que ya existían, parecería que las aportadas no servirían de mucho, salvo en los delitos de lesa humanidad. ¿Fue esto un debate por la justicia o para efectos políticos? "Los delitos, en su mayor parte, narrados allí son delitos de lesa humanidad y ese es el centro del tema: las 3.500 personas asesinadas en Urabá, sistemáticamente, al parecer entre militares, paramilitares y las Convivir, y las 2.500 muertes de Dabeiba, los 2.600 muertos de la UP, entre otros; los desaparecidos de los Doce Apóstoles o Los Erre. Ahora, el objetivo obviamente no es jurídico, pues el Congreso no tiene esa competencia, es un llamado a la justicia para que reabra los procesos que ha cerrado irregularmente y construya una instancia sistemática especializada en el tema. Si no hay verdad o reparación de las víctimas en Antioquia no la habrá en el país y esto, obviamente, ya apunta hacia un objetivo político".
Por su análisis sobre los proceso, usted da a entender que la justicia no funcionó en esos casos, ¿cuál es el modelo de justicia que le sirve al país? "Es un hecho que si ha habido 3.500 muertos en Urabá y 2.500 en Dabeiba, solo por mencionar dos casos, y no hay presos es porque el aparato judicial fracasó, se llenó de impunidad y ese es otro debate. Hay que hacer una reforma a la justicia, no para descongestionar los despachos como el Gobierno ha intentado manejar este asunto sino de cara a eliminar la arquitectura de impunidad, empezando por los delitos de lesa humanidad".
Es decir, todo el aparato de justicia fracasó, incluyendo a su máxima instancia la Corte Suprema de Justicia, una de las instituciones más salvajemente golpeadas por la violencia en Colombia... "El aparato de justicia fracasó en Colombia en esos años, no solo entre 95 y 97. Indudablemente, la muerte de la Corte Suprema de Justicia hace parte de ese escenario. Cuando la alianza narcotráfico-militares mató a los magistrados en el Palacio de Justicia tenían una intención común: la quema de 1.800 expedientes por tortura que esa corte adelantaba contra la cúpula militar de entonces y el mensaje de destrucción de la justicia que los narcotraficantes necesitaban para continuar con sus delitos".
¿Hay víctimas del M-19 en el Palacio de Justicia? "En el Palacio hay seis víctimas del M-19, según el proceso judicial. Según los estudios de balística realizados por la justicia colombiana, que examinó todo el armamento del M19, que quedó dentro de Palacio, dicen que los magistrados fueron muertos por balas que provenían de armas que no eran del M-19, con un agravante, uno de los magistrados auxiliares, que saltó vivo del Palacio, apareció su cadáver revuelto con los cadáveres de los guerrilleros... También quedaron muchos desaparecidos".
Por su anterior respuesta se ve que usted cree en la verdad judicial, entonces también cree en esta nueva verdad judicial de la resolución inhibitoria a favor de Santiago Uribe en el caso de los Doce Apóstoles? "En el proceso judicial del Palacio de Justicia, una lectura sobre que hubo actos inhibitorios hubiera puesto mi grito de protesta, igualmente porque ese proceso tiene desaparecidos, no puede cerrarse, tiene que abrirse hasta que aparezcan los cuerpos tal como está sucediendo en este momento. Así que este proceso es precisamente un ejemplo para mostrar que en los demás en los que hay desaparecidos no pueden cerrarse ni archivarse ni congelarse. Tienen que mantenerse abiertos hasta que aparezcan los cuerpos o las personas vivas, ojalá".
El Partido Liberal y los desmovilizados de las Auc fueron los primeros en acogerse a su propuesta de un acuerdo nacional por la verdad... "(...) Lo que hemos dicho es que es imprescindible primero llegar a un acuerdo nacional sobre la base de que la sociedad que apoyó el paramilitarismo pueda entender que ese tipo de proyecto no es viable, fracasó en Colombia".
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