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No perdamos la marea alta
por CONSEC
Monday, May. 21, 2007 at 6:58 PM
No perder la marea alta implica visualizar el panorama de ascenso en la movilización universitaria, y comprender que los problemas de la UN hacen parte de un problema estructural de la educación en Colombia. Debemos reclamar al rector Moisés Wasserman una posición clara frente al PND y el no pago del pasivo pensional con recursos de la universidad, además de un compromiso con la universidad pública, y exigir del gobierno nacional el pago de la totalidad del pasivo pensional, así como su compromiso con la financiación adecuada de la educación pública.
Nuevamente el carnaval, las pintas y múltiples voces se expresan en defensa de la universidad pública. El estado de asamblea permanente y movilización que mantienen un gran número de universidades, son la evidencia real de la gran crisis educativa por la cual atraviesa el país, sobre todo en aspectos como financiación pública y democracia institucional. La Universidad del Atlántico posee un pasivo pensional por las nubes que la tiene al borde la liquidación; en la Universidad Surcolombiana se impone como rector a Cerquera, contrario a los intereses de la universidad y con un alto porcentaje del voto en blanco como expresión de resistencia. Estos pocos ejemplos dentro de los muchos casos de crisis institucional y movilización universitaria.
La UN -nada ajena a la problemática general de la educación- tiene en riesgo un porcentaje nada despreciable del presupuesto que se destinara a subsanar el pasivo pensional. Sí bien la universidad no tendrá que asumir la totalidad del pasivo como empleador, tal y como estaba planteado inicialmente en el Plan Nacional de Desarrollo, lo cierto es que el articulo 38 del PND creó un acuerdo de concurrencia para las universidades nacionales tal y como existe para las universidades territoriales. Ello implica, de facto, que la universidad se regirá con el articulo 131 de la ley 100/93, que exige la concurrencia en la misma proporción tanto del Estado como de la institución universitaria.
Así, por ejemplo, de los 186 mil millones de pesos del pasivo pensional para 2007, la universidad tendría que asumir un porcentaje no inferior a la mitad. Sin embargo, para 2007 el pasivo pensional se encuentra financiado en 154 mil millones, teniendo aun un déficit de 26 mil millones que el Estado aun no se compromete a pagar. Es evidente que el PND incurre en varias contradicciones jurídicas, la primera de ellas es que dicho plan es contrario al decreto 1210/93, puesto que los recursos que gira la nación no pueden destinarse a nada distinto que los objetivos misionales de la UN, de realizarse el rector estaría cometiendo el delito de peculado; y los recursos autogenerados tan solo pueden destinarse a inversión, obviamente el pasivo pensional no es una inversión. La segunda, no menos grave, es que adoptar el enfoque de enseñanza por competencias, aprobado por el PND, constituye un atentado contra la autonomía universitaria plasmada en la ley 30, puesto que impide la participación de la comunidad universitaria en el rumbo de la enseñanza que se imparte, por no mencionar los efectos perversos en materia de contenidos.
La movilización triestamentaria no puede confundirse frente a los efectos de la aplicación del PND, considerando que éste tan solo es un problema de los profesores o de los pensionados. De fondo, lo que subyace en el PND es la aplicación de una política privatizadora que pasa por la autofinanciación de la UN, y una afrenta a la financiación estatal adecuada para investigación científica y tecnológica, base fundamental para el desarrollo de una industria nacional que fortalezca una economía basada en los propios recursos en primera instancia y elimine la dependencia. El pulso de las fuerzas democráticas y progresistas contra la reducida minoría neoliberal, en este caso toma la forma de una disputa por la soberanía nacional en el campo de la ciencia y la cultura.
Hoy los estudiantes debemos denunciar la formula neoliberal de “hacer más con los mismo o con menos recursos”, basada en la “Revolución” Educativa de Álvaro Uribe. El Consejo Nacional Superior Estudiantil de Colombia, CONSEC, llama a todos lo estudiantes de la UN a mantener la asamblea permanente y la movilización de masas (marchas, carnavales) como la forma principal de movilización. Ello implica, de igual manera, que en esta batalla de largo aliento debemos consolidar la organización triestamentaria y articular las diversas expresiones de protesta que desde distintos sectores se adelanta; los estudiantes de secundaria se movilizan contra el recorte a las transferencias (acto legislativo 011/2006); los trabajadores se movilizan contra el recorte de los derechos laborales; y en general, el pueblo colombiano protesta contra la firma del Tratado de Libre Comercio.
No perder la marea alta implica visualizar el panorama de ascenso en la movilización universitaria, y comprender que los problemas de la UN hacen parte de un problema estructural de la educación en Colombia. Debemos reclamar al rector Moisés Wasserman una posición clara frente al PND y el no pago del pasivo pensional con recursos de la universidad, además de un compromiso con la universidad pública, y exigir del gobierno nacional el pago de la totalidad del pasivo pensional, así como su compromiso con la financiación adecuada de la educación pública.
!!!Por financiación estatal adecuada, calidad académica y democracia en la universidad¡¡¡
!!!No al pago del pasivo pensional con recursos de la universidad¡¡¡
!!!Abajo el Plan Nacional de Desarrollo¡¡¡
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