Ver este artículo sin comentarios
Pare la guerra señor Presidente
por CRIC
Friday, Jun. 01, 2007 at 12:14 AM
cric@emtel.net.co
Carta abierta
Doctor ÁLVARO URIBE VÉLEZ Presidente de Colombia Palacio de Nariño Bogotá
Doctor Uribe,
Tal como lo confirman los hechos, el país evoluciona de conformidad con lo programado de forma estratégica por los últimos gobiernos: intimidación, violencia, masacres, asesinatos, desplazamientos forzados e impunidad, a través de una arremetida sistemática contra los sectores sociales, en especial contra los pueblos indígenas.
Son innumerables las tragedias vividas por nuestros pueblos. Las agencias de noticias independientes y el océano virtual del Internet desbordan cualquier estadística y agotan los ojos, aunque no la paciencia, ante tanta indolencia gubernamental, ante tanta complacencia institucional con la barbarie, ante tanto discurso cínico y autoritario.
¿Qué podemos decir de un gobierno que tolera la muerte de niños en el Chocó por física hambre y la desatención del Estado y es el responsable directo de lo sucedido un mes después en el mismo departamento cuando el ESMAD de la policía nacional, haciendo uso de camiones antidisturbios, gases lacrimógenos, violencia física, destrucción de cambuches y según informaciones lanzamiento de niños al río, así como maletines y pertenencias de los indígenas que realizaban una marcha para reclamar cumplimiento de los principios constitucionales referidos a los planes de desarrollo, participación ciudadana e inversión pública para la salud y la educación?.
Las denuncias dan cuenta de varias acciones realizadas por unidades del ESMAD, durante los días 27 y 28 de mayo, con un saldo trágico de 20 menores de edad y 8 adultos desaparecidos; 13 personas heridas, y la retención irregular de dos misioneras de la Diócesis de Quibdó, que habían concluido un taller de salud entre las comunidades indígenas.
Pareciera que la suerte de los colombianos interesa más a los ecuatorianos que repudian situaciones similares que viven las comunidades de la frontera con Colombia y quienes dan a conocer las denuncias que realizan, en especial, los indígenas de la Asociación de Autoridades Tradicionales del Pueblo Kofan y Cabildos del Valle del Guamuéz y San Miguel, del departamento de Putumayo.
Allí los hechos denunciados, se refieren a la fuerza aérea colombiana, en los alrededores del cabildo de Villanueva, durante los mismos días, 27 y 28 de mayo, que accionaron armas de fuego por un tiempo aproximado de 25 minutos; sobrevuelos permanentes sobre el territorio kofan con ametrallamientos cuyos impactos afectaron los patios de las casas indígenas, generaron zozobra y pánico en las familias del pueblo kofan, obligando a los indígenas a buscar refugio en zonas seguras, iniciando desplazamientos forzados a lugares mas seguro para preservar sus vidas, en detrimento de su cohesión cultural.
Por otra parte, el tratamiento ordenado por usted a las movilizaciones del Cauca, ratifica la intransigencia y la soberbia gubernamental: gases, golpes, señalamientos, amenazas y hasta registros indebidos con posterioridad a la marcha, acompañado por el robo de cámaras de video y fotográficas por parte de los uniformados contra estudiantes de la universidad del Cauca.
De igual forma resulta lamentable la acción irregular, en horas de la madrugada del día hoy, 31 de mayo, realizada por la fuerza pública contra la ocupación pacífica que mantienen los estudiantes de la universidad del Cauca, la cual no solo dejó un saldo de heridos y detenidos, sino que puso en duda la voluntad de acercamiento que venía realizando la rectoría universitaria con el concurso del ministerio público y organizaciones sociales del departamento. Una circunstancia más de los atropellos cometidos por los uniformados fue la agresión verbal y las amenazas de muerte contra el abogado del CRIC, Ernesto Perafán, que observaba y reclamaba ante los acontecimientos.
Señor presidente, la guerra que usted mantiene sobre la sociedad colombiana está carcomiendo la solidaridad, la moral y el respeto entre ciudadanos, por eso, desde los territorios indígenas del Cauca, le reclamamos, le exigimos, pare la guerra, en especial contra nuestros pueblos, principales víctimas de las acciones militares y de las interpretaciones institucionales. Sería mejor, en perspectiva de un acuerdo humanitario y una salida a la paz, atender las solicitudes e iniciativas de la sociedad civil, expresadas en movilizaciones de importancia como las realizadas por la consulta frente al TLC, contra el Estatuto de Desarrollo rural, la ley de transferencias, o como el llamado de nuestras comunidades de Tierradentro que vienen buscando refugio y protección, ante la carencia de una política institucional y de una declaratoria de emergencia que permita atender con eficiencia y celeridad los riesgos derivados de la amenaza que representa la actividad del Volcán Nevado del Huila.
Doctor Uribe, los indígenas, respetuosos de la palabra empeñada por el Constituyente Primario al firmarse la Constitución Nacional, en 1991, seguimos creyendo que la paz es un derecho de obligatorio cumplimiento.
CONSEJERIA MAYOR CONSEJO REGIONAL INDIGENA DEL CAUCA-CRIC
www.nasaacin.net/
|