|
|
|
 |
Ver este artículo sin comentarios
La verdad de Uribe
por LUIS ALBERTO MENDOZA PERIÑAN
Friday, Jun. 01, 2007 at 11:50 AM
Lualmen45@hotmail.com
En la última semana la palabra más citada por el inquilino de la Casa de Nariño es “verdad”, al hacer referencia a su propuesta de excarcelar a sus amigos congresistas, detenidos por la “parapolítica”.
¿Cuál es el temor del presidente Uribe? No hay dudas de que el proceso de la parapolítica crece como una bola de nieve. Inicialmente aparecieron involucrados unos congresistas por las masacres en Sucre, posteriormente los del Cesar y del Magdalena en el famoso computador de Jorge 40 y la gente pensó que quedaría ahí, pero después ingresaron los del Pacto de Ralito, lo cual fue sumando parlamentarios uribistas, pero luego la declaración de Salvatore Mancuso vinculó no solo a los congresistas, sino directamente al Vicepresidente y al Ministro de Defensa, muy allegados al círculo palaciego. Es decir, los funcionarios más cercanos al Presidente están cuestionados por su participación en este escándalo.
Desde la semana pasada el país ha observado a un Presidente desesperado, balbuciente, incoherente, desencajado, tratando de explicar y defender lo indefendible, como es el tratar de darles la libertad a sus amigos uribistas con una simple declaración donde digan “la verdad”, en un país acostumbro a que desde las altas esferas del Estado nunca se diga la verdad.
El pueblo de Colombia exige la verdad completa y no a medias, aunque conduzca a la Casa de Nariño, al igual que exige plena autonomía a la justicia para que actúe y tome las decisiones de acuerdo a su sabiduría y que los que sean condenados paguen por los delitos cometidos contra la sociedad. Por eso huele muy mal lo que se denunciaba el pasado miércoles en la sección 1, 2 y 3 del Noticiero CMI, sobre la presión que viene ejerciendo ante la Corte Suprema de Justicia, el Ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, para mudar de cárcel a los congresistas detenidos.
La otra verdad que resulta siendo una mentira es lo que ha venido afirmando el presidente Uribe en relación con el recorte a las transferencias, que tiene al magisterio colombiano en un paro indefinido. Lo que debe responder el Presidente si es verdad o es mentira, que el Acto Legislativo 011 de 2006 no transferirá a las regiones los recursos de acuerdo con lo que definió la Constitución de 1991, de entregarle 46 pesos por cada 100 de los recaudos de los Ingresos Corrientes de la Nación para salud, educación, agua potable y saneamiento básico y que con este proyecto solamente ingresaran de manera decreciente de 33 a 27 pesos por cada 100.
Si esto no es recorte, valdría la pena que el doctor Uribe se buscara un diccionario de la lengua española y no de la de los Estados Unidos, para que aprenda qué significa recorte: “acción de recortar y fragmento cortado”. Indudablemente, si este Proyecto de Acto Legislativo aprobado en la Comisión primera de la Cámara el pasado miércoles en su séptimo debate, es ratificado en plenaria, la suerte de la educación y la salud públicas, agua potable y saneamiento básico, que son derechos esenciales y fundamentales para que los colombianos tengamos una vida digna estaría echada y nos condenarían a vivir en el peor de los mundos y en el más oscuro estado de postración.
Estas son las verdades de un Presidente que no gobierna pensando en el interés general de la Nación sino en la búsqueda de favorecer a esa vieja élite que sigue empotrada en el poder, pero que está sintiendo que va a ser totalmente desplazada.
|
|
|
|
|
|