Muchas organizaciones sociales en Colombia han realizado esfuerzos importantes por documentar las violaciones a los derechos humanos a que han sido sometidas para tratar de establecer el impacto de las agresiones sobre su dinámica y actuación social.
Algunas han logrado recuperar esta memoria para analizar los procesos y las modalidades de su victimización, e incluso han podido construir bases de datos e informes de su situación en amplios períodos de tiempo, logrando detallar las modalidades, lugares, fechas y otros datos importantes de los ataques perpetrados.
Otras organizaciones sin embargo, por diversas razones, no han podido siquiera visibilizar a sus víctimas y mucho menos obtener cifras consolidadas sobre el número de afectados o documentación rigurosa sobre las circunstancias en que fueron perseguidos. Son éstas las que han intensificado esfuerzos para recuperar su memoria histórica.
Algunas han documentado casos emblemáticos, sobre acciones violentas que han generado gran impacto y perturbado de manera drástica comunidades y organizaciones; hechos que han producido gran dolor colectivo e importantes efectos debilitadores y desestabilizadores en la acción pública de las organizaciones.
Las organizaciones sociales y sus víctimas, van a hacer seguimiento a los procesos judiciales en curso, de modo que generen opinión pública sobre las estrategias de impunidad puestas en marcha, las dificultades de las víctimas para hacer valer sus derechos, y para exigir el esclarecimiento histórico y el análisis integral del fenómeno del paramilitarismo.
Experiencias Internacionales
Los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, como se ha recordado en muchas ocasiones en los últimos años, son de obligatorio cumplimiento para el Estado de acuerdo con los tratados internacionales.
Estos derechos de las víctimas y obligaciones del Estado son bases fundamentales de los principios adoptados en el ámbito internacional para proteger los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad. Tales derechos deben ser objeto de reconocimiento y garantía en todo tiempo y lugar. Ningún argumento de conveniencia ni interés superior puede ser invocado para desconocer estos derechos.
En algunos países se han presentado experiencias de transición a la democracia o de superación de conflictos armados internos, en dichas experiencias los gobiernos y la misma sociedad han tenido que afrontar el difícil equilibrio entre la justicia, la paz y la reconciliación.
Tales experiencias se pueden sintetizar en aquellas que privilegias amnistías generales sin que conduzcan a estándares altos de verdad y reparación como aconteció en España luego de la dictadura de Francisco Franco. En otros casos se han conformado comisiones de verdad y se han logrado algunas medidas de reparación como en los casos de Chile y El Salvador, pero ha primado la impunidad. En el caso sudafricano se conformó una comisión de la verdad pero los actores de estos procesos han logrado condicionar los perdones individuales a ciertos crímenes y sólo si hay confesión total. Algunos tribunales ad-hoc como los de Nuremberg, Rwanda y la ExYugoeslavia, se establecieron para castigar a los responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad sin lograr la visibilización y empoderamiento de las víctimas.