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¿Cómo nos ha ido durante la visita por el país que queremos?
por ACIN
Saturday, Jul. 28, 2007 at 4:56 PM
acincauca@yahoo.es
Desde el día 23 de julio venimos recorriendo, con espíritu entusiasta y optimista, la palabra de nuestros ancestros y los mandatos de nuestros pueblos y comunidades. Desde el Cauca emprendimos la minga por la dignidad con las organizaciones sociales, los estudiantes, los jóvenes, las mujeres, los niños, los mayores, los trabajadores, los taxistas, educadores, afrocolombianos y sectores populares con las que conjuntamente dejamos sembradas semillas de humildad, trabajo, compromiso y unidad en los departamentos del Valle, Quindío, Tolima, de Bogotá.
El caminar juntos nos ha permitido reconocernos en nuestra casa, en la
diversidad, en los sueños, pero también en los dolores y angustias que
nos mostraron el camino que debemos emprender. Un camino de encuentros
para romper los muros del egoísmo, el protagonismo, los resentimientos
y prevenciones, para avanzar en la construcción de un nuevo país, del
país que queremos.
Lo que debe ser todavia no existe mas que en nuestro compromiso, en la
memoria de todo lo que vive y en lo que tenemos que inventarnos,
sembrar y proteger para abrir el camino. Mandato Indìgena y Popular
Recorrimos valles, cruzamos los ríos, nos encumbramos en lo alto de
nuestras azules montañas, sentimos el calor de la gente, los saludos de
los mecánicos cuando pasamos frente a sus talleres, de los agricultores
desde los sembradíos, de los comerciantes desde sus tiendas y
almacenes, de las amas de casa desde sus hogares acompañadas de sus
hijos, de los estudiantes con sus banderas, libros y camisetas
levantadas, de los taxistas, motociclistas, camioneros que se
vincularon a la movilización con sus pitos y cornetas, de policías que
sacudían el viento con sus gorras levantadas, de los maestros y
maestras que hacían corrillos junto a sus estudiantes, de los
ejecutivos y funcionarios que desde los edificios batían sus brazos,
los niños que brincaban y bailaban al son de los pitos de las chivas,
las mujeres que nos ofrecían agua, pan y dulces, jóvenes que ondeaban
banderas de sus pueblos de origen, ancianos que alzaban sus bastones,
organizaciones sociales, indígenas y populares que hicieron colectas,
pequeñas mingas para ofrecernos alimentos, plegables, afiches, equipos
de comunicaciones, un techo donde dormir y descansar, familias enteras
que desde las entradas de sus casas nos regalaron sonrisas con el signo
de la victoria, con el sabor de la solidaridad. Recibimos múltiples
mensajes alentadores desde diferentes países y personalidades del mundo
como Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de Paz). Vivimos en cada
segundo LA SOLIDARIDAD, la esperanza, las manos, los corazones, los
pensamientos de nuestro país, DE NUESTRO NUEVO PAIS.
Al recorrer el país que amamos y defendemos hemos encontrado en los
rostros de los colombianos y colombianas la misma angustia, el mismo
dolor que nos embarga a nosotros y nosotras los que marchamos; ese
dolor y angustia es lo que el plan que amenaza la vida no nos deja ver,
sentir y compartir porque el día que se vuelva uno solo se verán
desterradas la infamia y la soledad a que estamos sometidos desde hace
515 años.
Nos espera un arduo trabajo. Mañana (sábado 28 de julio) nos
encontraremos con las comunidades de Ciudad Bolívar, símbolo de la
exclusión y la injusticia social, habitada por las victimas de todas
las violencias y fuente de múltiples alternativas, pues esta visita es
desde el pueblo para el pueblo. Durante la visita por el país que
queremos hemos recogido propuestas desde organizaciones sociales y
populares para empezar a concretar y puntualizar, con todos los que
participamos y con los demás que se sumen a este propósito. Con esto
construiremos un borrador de agenda para presentarlo en un evento
posterior para que sea socializado, ampliado y “puestos los sueños
comunes para construir el nuevo país posible y necesario”.
Todas las organizaciones y sectores sociales que hemos emprendido esta
marcha por la vida y la dignidad asumimos el reto histórico de convocar
a todas las fuerzas vivas de la nación colombiana para que desde
nuestros espacios, talentos, organizaciones, desde nuestras familias,
barrios, veredas y demás territorios, conjuntamente emprendamos el
tejido de la jigra de la verdadera UNIDAD, la que se construye con
hechos, con trabajo, con los pensamientos, los corazones y los sueños
de todos en la diversidad.
A través de estos días hemos logrado unir voluntades, propuestas y
acciones que debemos seguir sembrando en todos los rincones del país.
Como parte de este proceso seguiremos impulsando acuerdos de unidad en
todas las regiones, en todos los departamentos, hasta converger en un
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA Y POPULAR POR LA VIDA, LA DIGNIDAD Y POR UN
PAIS EN PAZ CON JUSTICIA SOCIAL Y SOBERANÌA NACIONAL.
www.nasaacin.net
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