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Un Congreso signado por la ilegitimidad
por Pedro Santana Rodríguez
Saturday, Sep. 01, 2007 at 3:07 PM
La sala penal de la Corte Suprema de Justicia libró medida de aseguramiento
contra la representante a la Cámara por el Departamento del Magdalena y vocera
del Partido Cambio Radical en dicha Corporación, Karelly Patricia Lara Vence.
Con la detención de dicha parlamentaria son ya quince los parlamentarios
detenidos por los nexos entre congresistas y grupos paramilitares. Contra siete de
ellos tanto la Corte Suprema de Justicia como la Fiscalía General de la Nación
han dictado resoluciones de acusación. En todos los casos se les acusa de
concierto para delinquir agravado y al mismo tiempo se les imputa dos delitos
electorales: fraude electoral y constreñimiento a los electores. En buen romance
que sus curules fueron obtenidas mediante el fraude electoral y la amenaza
armada a los electores. Son curules manchadas con la violencia, con la muerte y
con la alteración de los resultados electorales. Pero ante la gravedad de estos
hechos ¿Qué sucede? ¿Qué consecuencias ha traído para los partidos que los
avalaron, que los presentaron como candidatos? ¿Qué consecuencias se han
derivado para las autoridades públicas que se han beneficiado con sus votos?
El asunto es más grave si se mira de conjunto. Hasta el momento la Sala Penal de
la Corte Suprema de Justicia ha vinculado a las investigaciones sobre los nexos
entre paramilitares y políticos en ejercicio activo, a 35 parlamentarios de los
cuales 31 pertenecen a la coalición de gobierno. Solo cuatro parlamentarios son
del Partido Liberal que ejerce oposición a la coalición uribista. Los 31
parlamentarios investigados pertenecen a todos los partidos de la coalición
uribista: son del Partido de la Unidad Nacional o Partido de la U, pertenecen a
Cambio Radical, al Partido Conservador en sus más altos niveles, pues, un
presidente de dicha colectividad, Julio Manzur está dentro de los investigados;
pertenecen a Alas Equipo Colombia cuyo máximo vocero, Álvaro Araújo Castro,
ha sido acusado por la Fiscalía General de la Nación de concierto para delinquir,
constreñimiento a los electores, fraude electoral y secuestro. Pero están todos
aquellos partidos que siempre se consideraron de garaje, a donde fueron a parar
todos los excluidos o purgados de las listas de los anteriores partidos. Nos
referimos a Convergencia Ciudadana que recientemente ha sido vinculada por la
Corte al llamar a versión libre a cuatro de sus parlamentarios dentro de los
cuales se encuentra Luís Alberto Gil, senador Presidente y vocero de dicho
partido político.1 Pero también se encuentran vinculados a las investigaciones,
tres de los cuatro parlamentarios de Colombia democrática, lista que encabeza
el Senador Mario Uribe, primo del Presidente de la República y también están allí
todos los otros partidos de la coalición del Presidente de la República, tales
como Apertura Liberal y Colombia Viva.
Todos estos parlamentarios son acusados de concierto para delinquir agravado,
pues según tesis de la Corte Suprema de Justicia no solo se beneficiaron de los
paramilitares sino que hacían parte activa de dichos grupos y algunos de ellos
fueron quienes determinaron la realización de horrendas masacres como la
acusación que se hace al senador Álvaro García Romero a quien la Corte Suprema
acusa de ser el determinador de la masacre de Macayepo en el departamento de
Sucre. ¿Qué consecuencias ha traído todo esto sobre los partidos que los
presentaron como sus candidatos? ¿Qué ha sucedido con sus curules en el
Congreso de la República? ¿Qué pasa con los funcionarios públicos, alcaldes y
gobernadores, elegidos por estos partidos y beneficiarios de las mismas prácticas?
En Colombia no existe la responsabilidad política…ni la decencia política
Lo que sucede en realidad es que los parlamentarios detenidos, los quince, han
sido reemplazados por integrantes de sus listas de acuerdo a la votación que
obtuvieron en las elecciones de marzo de 2006. Ellos siguen tomando decisiones
que afectan la vida de todos los colombianos. Miembros de sus listas votaron el
recorte de las transferencias en cerca de 52 billones de pesos para los próximos
años, recursos que afectan principalmente la inversión en salud y en educación
pública como también en agua potable y saneamiento básico. Estos recursos
fueron entregados al Presidente de la República fortaleciendo su capacidad de
gasto a través del Programa Presidencial de Acción Social. Habrá que ver como se
puede hacer un seguimiento al gasto público que se ejecuta desde este
superministerio que depende directamente del Presidente de la República.
También decidieron sobre la elección de un nuevo magistrado de la Corte
Constitucional, siguen aprobando leyes como la de la salud, en la cual hay
inmensos intereses del paramilitarismo, como ha quedado demostrado en las
investigaciones que se han realizado sobre este sector. Ellos siguen aprobando el
presupuesto nacional y aprobaron el Plan de Desarrollo y aprobaron las leyes que
favorecen a los terratenientes dedicados a los cultivos de palma africana exentos
de pagar impuestos por cinco años y aprueban un Estatuto agrario que busca
reducir el tiempo de titularidad de las propiedades agrarias, con lo cual se puede
concretar el despojo de los desplazados y ellos aprobaron una Ley de Justicia y
Paz que garantizaba la impunidad para los crímenes de los paramilitares y les
confería el carácter de delincuentes políticos, en fin, hay que llamar la atención
de la comunidad académica que debería responder a la pregunta que alguna vez
se formuló la investigadora de la Universidad de los Andes, Elizabeth Ungar: ¿En
beneficio de quién han legislado en los últimos cinco años los parlamentarios
comprometidos con el paramilitarismo en el país?
La realidad es que el gobierno del presidente Uribe les sigue manteniendo sus
cuotas burocráticas en institutos descentralizados y en Ministerios y los sigue
defendiendo públicamente y hasta premiándolos por su buena conducta. Para la
muestra un botón, cuando la investigación de la Corporación Nuevo Arco Iris
encontró que la votación del senador Oscar Iván Zuluaga tenía resultados
altamente atípicos en las zonas dominadas por el paramilitarismo, el Presidente
salió públicamente a descalificar a los investigadores y prácticamente los
apabulló. Luego aparecieron fotos comprometedoras de Oscar Iván Zuluaga con
una concejala, hoy prófuga de la justicia y ahora han aparecido correos
electrónicos cruzados entre la oficina del entonces Senador y el jefe paramilitar
Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez. La respuesta del presidente Uribe,
nombrar a Oscar Iván Zuluaga como Ministro de Hacienda. Ahora parte de sus
socios políticos han sido vinculados a la investigación penal en la Corte Suprema
de Justicia.2
Frente a todo esto, ¿Cuál ha sido la respuesta del presidente Uribe? La misma que
tuvo cuando se implicó en las investigaciones de la parapolítica al jefe de la
policía política, es decir, del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS,
Jorge Noguera Cote, la misma que tuvo cuando se acusó a Salvador Arana a quién
mantuvo hasta el último momento como nuestro flamante embajador ante la
República de Chile. La misma que tuvo frente al senador Álvaro Araújo Castro y a
su hermana la canciller de la República, Consuelo Araújo Castro. Siguen
repartiendo puestos, apoyan a conocidos narcotraficantes como el crédito que
dieron a través del Incoder, en el pasado a un reconocido narcotraficante alias
“Miky Ramírez”, ahora desde el Fondo Nacional de estupefacientes dan un
crédito a la concesión de los Nule Amin que construye la doble Calzada Bogotá-
Girardot, máxima concesión otorgada por el Estado Colombiano. Resulta que en
finca del señor Nule Amin se reunieron los paramilitares para programar fraudes,
asesinatos, masacres, etc., la Corte Suprema de Justicia ha pedido que se
investigue al señor Nule Amin sin que la Fiscalía haya respondido de manera
diligente. También está probado que a la campaña del candidato Uribe Vélez
entraron recursos provenientes de varios sectores del paramilitarismo y del
narcotráfico. Cerca de 300 millones de pesos de Enilse López, alias “La Gata” y
señalamientos de rasguño y otros de haber contribuido generosamente con la
campaña del entonces candidato de la “Seguridad Democrática”.
Infiltraciones del paramilitarismo en las más altas esferas oficiales,
financiamiento ilegal de la campaña electoral del Presidente, abuso de poder al
conceder indulto como delincuentes políticos a 19 mil paramilitares sin
preguntarles si estaban incursos en delitos de lesa humanidad, calumnias a la
oposición, abuso de poder. Bueno y ahora este Congreso admirable como lo
calificó el ex ministro Sabas Pretelt de la Vega a este Congreso de representantes
del paramilitarismo, se atreve a ventilar la posibilidad de un tercer período para
el Presidente. Algunos medios de comunicación deberían leer la sentencia de la
Corte Suprema en que el máximo tribunal de la Justicia Penal en el país
responsabiliza al gobierno de extender de manera arbitraria un indulto a 19 mil
integrantes de las autodefensas sin vincularlos a la investigación y a que de
manera clara declaren que no han cometido o participado en la comisión de
delitos atroces.
Debemos decir que somos partidarios de encontrar una salida política al
conflicto. Que nos parece adecuado que se vincule formalmente a éstos 19 mil
miembros de las autodefensas y a que cese el procedimiento previa declaración
de que se comprometen a presentarse periódicamente, a que bajo la gravedad
del juramento declaren que no estuvieron comprometidos en la realización de
delitos de lesa humanidad y a que no podrán participar en procesos electorales.
Las víctimas requieren que sean reconocidos sus derechos a la verdad, a la
justicia y a la reparación y a las garantías de no repetición, solo cuando el
gobierno reconozca estos derechos podremos decir que avanzamos en la línea de
superación de la horrible noche de crimen y de arbitrariedad del Estado.
Una reforma política que reivindique la dignidad de la política
El país requiere con urgencia la probación de una reforma política que
responsabilice a los partidos por sus acciones. Colombia no puede seguir con un
marco jurídico en que los partidos puedan seguir cohonestando con el crimen,
con el financiamiento ilegal de las campañas, con la práctica de avalar
candidatos y partidos que son verdaderas asociaciones no para garantizar el bien
común sino asociaciones para delinquir. Pérdida definitiva de las investiduras,
devolución de recursos provenientes del Estado para el financiamiento de sus
actividades políticas, financiamiento público total para las campañas electorales,
muerte política para los corruptos, elevación del umbral al cinco por ciento del
total de los votantes. Todo ello así como la transparencia electoral son medidas
necesarias para eliminar prácticas antidemocráticas y mafiosas.
Así mismo además del apoyo a la Corte Suprema y a la Corte Constitucional
debemos pedir que antes de la extradición de Diego Fernando Murillo Bejarano,
alias don Berna y de Carlos Mario Jiménez, alias “Macaco”, ellos deben confesar
sus crímenes en Colombia, sus apoyos y la entrega de todos sus bienes para la
reparación de las víctimas. Es lo menos que debe pedir un Estado Democrático.
Notas
1 También fueron llamados a versión libre el senador José Manuel Herrera Cely, y los representantes a la Cámara Alfonso Riaño Castillo y Oscar Josué Reyes.
2 La Corte abrió formal investigación en contra de la Senadora del Partido de la U Adriana Patricia Gutiérrez,
al tiempo que también contra los representantes liberales Dixón Ferney Tabasco y Emilio Ángel Barco
integrantes del Partido Liberal.
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