|
|
|
 | |
Un dólar no tan paralelo
por Mauricio Cabrera Galvis
Sunday, Sep. 02, 2007 at 1:50 AM
macabrera99@hotmail.com
En medio de los vaivenes del precio del dólar por la crisis del mercado hipotecario en Estados Unidos, hay un hecho muy extraño que ha pasado inadvertido. Entre julio y agosto, la tasa de cambio oficial, TRM, dio un fuerte salto, al pasar de $1.900 a $2.150, mientras que el precio del dólar no oficial que compran los cambistas se movió en la dirección contraria, pasando de $1.800 a $1.650. ¿Cómo se explica este fenómeno y que la diferencia entre los dos precios haya pasado de $100 a $500?
Tasa de cambio paralela, negra, callejera o del mercado libre son algunas de las denominaciones que se dan en Colombia al precio del dólar que se transa por fuera del mercado cambiario institucional y, en la mayoría de los casos, en rama, es decir, en billetes. Este mercado paralelo de divisas es típico de aquellos países en los que existe el control de cambios y lo normal es que su precio sea superior a la tasa oficial como consecuencia de que la demanda de dólares es mayor a la oferta oficial, llegando a casos tan extremos como el de nuestro vecino Venezuela, donde hoy el dólar oficial vale 2.145 bolívares, pero en el mercado negro se cotiza por el doble de ese valor.
También en Colombia, hasta principio de los años 80, el dólar era un bien escaso y lo usual era que quien quería comprar dólares en la calle debía pagar más que si los podía comprar al Banco de la República, que en esa época tenía el monopolio del mercado de divisas. Pero, con la irrupción del narcotráfico en la economía colombiana, el lavado de dólares inundó el mercado y, con la abundante oferta, la tasa de cambio negra pasó a ser inferior a la oficial, de manera que nos convertimos en uno de los pocos países donde resultaba más barato comprar dólares por fuera del mercado institucional.
Otro cambio interesante se dio desde los 90. Con la eliminación del control de cambios se acabó la devaluación gota a gota con la que el precio del dólar todos los días subía un poco por decisión del Ministro de Hacienda y la tasa de cambio empezó a determinarla el mercado con fluctuaciones hacía arriba (devaluación) o hacía abajo (revaluación). Por su parte la tasa de cambio paralela hacía honor a su nombre y durante dos décadas se movió siempre en la misma dirección que la oficial con pequeñas diferencias que sólo en 3 ó 4 ocasiones superaron el 10% y en otras pocas ocasiones se redujeron a menos del 1%.
¿Por qué, entonces, ahora la TRM sube mientras la otra baja y por qué la diferencia entre las dos supera el 25%? La explicación se encuentra en lo que ha pasado en la compra-venta de divisas en efectivo. Como lo he analizado en otras ocasiones, a Colombia están entrando enormes cantidades de dólares y euros en efectivo y, ante la mirada permisiva de las autoridades, desde el 2004 se había diseñado un mecanismo muy eficiente para enviar esos billetes a cuentas de bancos en el exterior, desde donde regresaban ya lavados al mercado cambiario oficial. Con estos vasos comunicantes entre los dos mercados se explica que en los últimos años se viniera reduciendo la diferencia entre las dos tasas.
Pero súbitamente los vasos comunicantes se rompieron y este mecanismo dejó de funcionar el pasado mes de julio, cuando las autoridades norteamericanas incautaron un envío de US$20 millones en billetes, por sospechas de que fuera un lavado de dólares del narcotráfico. (“Brillante deducción, mi querido Watson”, hubiera dicho el famoso detective Sherlock Holmes). Como consecuencia, entraron en pánico los cambistas y los intermediarios dedicados a este lucrativo arbitraje y suspendieron las compras de divisas en efectivo, pues ahora es muy riesgoso enviarlas al exterior. Como se redujo la demanda de billetes mientras que la oferta sigue siendo abundante, es lógico que el dólar negro haya caído a pesar de la devaluación de la TRM y que ya no se pueda hablar de un dólar paralelo.
© Colprensa
|
|
|
|
|
|