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LOS NEXOS DE POLÍTICOS CON BANDA “LOS 40”
por REDACCIÓN JUDICIAL – El HERALDO
Sunday, Sep. 30, 2007 at 7:59 PM
Grabaciones descubren contratos escandalosos. Los delincuentes sacaban tajada en contrataciones del hospital Materno Infantil de Soledad. Enredados aspirante a la Alcaldía de Campo de la Cruz y un Concejal de Malambo.
[Barranquilla/30 de septiembre de 2007] Quienes pensaban que el escándalo de la ‘parapolítica’ iba a servir de escarmiento luego de las capturas que hoy mantienen tras las rejas a encumbrados congresistas de la Costa Caribe se equivocaron.
La prueba reina de que los tenebrosos tentáculos del paramilitarismo siguen vivos, a través de bandas emergentes conformadas por desmovilizados de alto rango, está concentrada en cientos de conversaciones de quienes, en su afán por mantener el poder político, militar y económico regional, se habían reagrupado bajo la misma estructura del Bloque Norte de las AUC.
Mientras el Gobierno Nacional evalúa si el jefe paramilitar “Jorge 40” (Rodrigo Tovar Pupo) ha seguido delinquiendo desde la cárcel de Itagüí, entre otras actividades entregando órdenes para las operaciones de la naciente banda ‘Los 40’, la Fiscalía General dictó medida de aseguramiento contra 42 personas detenidas por ser probables autores del delito de concierto para delinquir.
Dentro del grupo de detenidos se encuentran el candidato a la Alcaldía de Campo de la Cruz Carlos Gutiérrez Cotes y el concejal de Malambo Dagoberto García González. ¿Por qué fueron capturados? ¿Cuáles son las pruebas en su contra? ¿En qué lío penal se metieron?
LLAMADAS DELATORAS
El 6 de febrero en la noche, investigadores de la Dijín y la Sijín lograron interceptar la primera de las llamadas que puso al descubierto las andanzas del médico Carlos Gutiérrez. Su interlocutor era el desmovilizado del Bloque Norte Mario Marenco Egea, alias “Mario” o “El Gordo”, natural de Sabanagrande, señalado como el encargado del manejo político para las próximas elecciones en los departamentos del Atlántico y Magdalena, bajo órdenes de “Jorge 40”.
Furioso, Gutiérrez se quejaba de un contrato por 480 millones de pesos que se había firmado sin que a él le reportaran nada. Además, mostraba su preocupación y enojo porque le están sacando a sus amigos. El nombre de “Tomy”, varias veces citado en el diálogo, y otras referencias administrativas pusieron en alerta a las autoridades, pues la conversación giraba en torno a lo que estaba sucediendo al interior del Hospital Materno Infantil de Soledad, gerenciado por Tommy Morales.
Este centro asistencial figuró con anterioridad en el famoso computador de “Jorge 40” incautado a Édgar Ignacio Fierro, alias “Don Antonio”, como una especie de caja menor de los paramilitares que, además de adueñarse de los dineros públicos, tenían allí un fortín burocrático.
La conversación indicaba que en el Materno Infantil las cosas seguían iguales. En medio de la rabieta, “Mario” y el candidato a la Alcaldía de Campo de la Cruz cuestionan la millonaria compra de medicamentos a una empresa de alguien que identificaban como “El Gordo Jairo Samper”, de quien decían que “se la está llevando toda”, y comentaban que como la decisión del gerente era “suicida”, debían tenerlo a “cuello cortico”.
Alias “Mario” también expresaba su preocupación porque con esa compra lo dejaron embarcado a él en otra negociación, y decía que necesitaba hablar con el Alcalde.
PLATA DE LA CAMPAÑA
En total son once las grabaciones que involucran a Gutiérrez con las actividades que manejaba la banda, especialmente en aspectos financieros y burocráticos. En ellas queda claro que la plata del Materno Infantil era para la campaña en Campo de la Cruz. Incluso se habla de la posibilidad de “abrir otros espacios” de financiación. En una de las llamadas, “Mario” le dice al candidato que alias “El Viejo” (Miguel Villarreal Archila, conocido como “Salomón”, quien se encontraba al mando de la organización desde Bucaramanga) estaba rabioso porque “el número uno de Soledad” lo había llamado a quejarse porque Gutiérrez le hizo un fuerte reclamo y le exigió 50 millones de pesos.
En las conversaciones, grabadas durante dos meses, aparecen otros personajes del área financiera, alias “Chiquitico” y “El Cantante”, enterados y preocupados por la situación del hospital. Por eso “Mario” preguntaba a uno de ellos qué iban a hacer con el gerente.
MÁS INFLUENCIA
Otras interceptaciones, esta vez a alias “Bolívar” (Geovanny Campo Carvajal, capturado y contra quien la Fiscalía también dictó medida de aseguramiento) indican que ‘Los 40’ seguían manteniendo sus influencias políticas en otros municipios atlanticenses.
En junio pasado, una persona no identificada le informa a “Bolívar”, señalado por las autoridades como el responsable de las extorsiones y crímenes selectivos en Sabanalarga y Malambo, que un candidato de Palmar de Varela estaba listo para reunirse con él. “Ya cuadramos la reunión para más tarde”, le respondió. Un día antes, “Bolívar” le había informado a otro miembro de la organización que ya tenía listo un encuentro con concejales, pero no identificó la procedencia de estos.
Las actividades extorsivas a comerciantes también quedan evidenciadas en otro de los diálogos, cuando alias “El Saya” le informa a Campo Carvajal la relación de “las tierritas, la empresa de Caracolí (corregimiento de Malambo) y otras personas que están pagando”.
Los recaudos de “Los 40” eran tan millonarios en esa zona del Atlántico que “Bolívar” le informa a un interlocutor que tiene lista la cuenta de ahorro de una empresa constructora para consignar 1.200 millones de pesos.
La mala hora del Materno Infantil
Cuando el 31 de agosto pasado comenzaron a conocerse las capturas de los miembros de la banda “Los 40”, en varios municipios del Atlántico, pero en especial en Soledad, los rumores sobre detenciones de personas vinculadas a esa organización no se hicieron esperar.
Con el paso de los días quedó en claro que uno de los objetivos de los investigadores de la Policía Nacional, agentes encubiertos adscritos a la Sijín y la Dijín, y de la Fiscalía General era el Hospital Materno Infantil de Soledad.
Se había descubierto que ese centro asistencial seguía infiltrado por personas vinculadas al Bloque Norte de las AUC, ahora integrantes de la banda emergente. El gerente Tommy Morales era mencionado en una de las conversaciones grabadas al médico Carlos Gutiérrez, candidato a la Alcaldía de Campo de la Cruz, y Mario Marenco, quien según la investigación era el encargado de la parte política de la organización delictiva.
Por los mismos días de los allanamientos, Morales pidió vacaciones y posteriormente solicitó una licencia no remunerada por 60 días que le fue aprobada por el alcalde de Soledad, Antonio Fernando Castillo, hasta el 25 de noviembre. Desde ese entonces, del funcionario no se sabe nada en el municipio.
“No sé nada de líos o problemas que Tommy Morales tenga con la Fiscalía. No sé nada de ningún proceso ni de orden de captura ni nada”, dijo Castillo a EL HERALDO. “A mi despacho no ha llegado nada de eso”.
El mandatario soledeño, quien aseguró que él no ha sido presionado ni intimidado por esta banda delincuencial de ex paramilitares, aceptó que conoce al candidato de Campo de la Cruz. “Con él no he tenido ninguna transacción ni de colaborarle en la Alcaldía o el Materno Infantil. Me sorprenden esas preguntas”, comentó Castillo. “Lo conozco como dirigente político. Quién no conoce en el Atlántico a la dirigencia política, a Rúa, de Palmar; a Nandy, en Sabanagrande, y a Pacheco, de Suan. Yo lo conozco (a Carlos Gutiérrez) como político, pero con él no he tenido ningún vínculo o negocio”, sostuvo el burgomaestre soledeño.
Lo lamentable de toda esta situación es que una institución como el Materno Infantil siga involucrada en escándalos por la influencia de bandas delictivas, en medio de una población mayoritariamente pobre que necesita de sus servicios.
“Parece que a esta institución la santiguaron con la mano izquierda”, señala un dirigente soledeño, por todos los problemas que ha tenido el centro asistencial. Su primer director, Saulo Aristizábal, estuvo detenido al ser acusado de formar parte de una banda al servicio del paramilitarismo. Posteriormente, por otras irregularidades, fue inhabilitado por la Procuraduría para ocupar cargos públicos. Alexander Villar, el segundo director, fue obligado a renunciar cuando tenía pocas semanas de haber ocupado el cargo. La ex alcaldesa Rosa Stella Ibáñez le pidió la renuncia, y Villar se la entregó. A pocos metros del Palacio Municipal una llamada anónima intimidante le advirtió que la renuncia debía ser irrevocable o lo mataban. Lo reemplazó Luis Francisco Romero, pero tuvo que renunciar. Fue la época en que el Bloque Norte de las AUC mandaba en esa institución.
Ahora los enredos son para Tommy Morales, designado en provisionalidad por la ex alcaldesa Ibáñez, hoy detenida por el escándalo de la “parapolítica” en el Atlántico.
“Hay que desaparecer a un pelao”
Los líos judiciales del concejal de Malambo Dagoberto García González son tan complejos que la Fiscalía Quinta de la Unidad de Derechos Humanos le dictó, junto a seis personas de la banda “Los 40”, medida de aseguramiento por el delito de concierto para delinquir y cometer homicidios, secuestros y extorsiones.
Hace menos de dos meses una llamada de un sicario apodado “Pipo” lo puso en contacto con Geovanny Campo Carvajal, alias “Bolívar”, encargado de las extorsiones y los homicidios en Malambo.
En el diálogo, el dirigente político le dice a “Bolívar” que necesita que le colabore y le recoja —en el argot de los sicarios significa matar— a un joven. “Anda diciendo que yo estoy con los paracos”, se queja el Concejal, y le comenta a “Bolívar” que el muchacho trabaja en una finca.
El jefe de sicarios le responde que averigüe dónde labora la víctima para proceder. “Bueno, lo que hay que hacer es que cuando ese man se vaya a trabajar, localizarlo y luego desaparecerlo, para que piensen que se fue a trabajar y no vino más”, es el mensaje directo y claro que García le entrega a su interlocutor.
En otra conversación, el Concejal de Malambo habla con “Bolívar” sobre un retén ubicado en la vía al puerto. El dirigente le manifiesta que espera verificar qué está pasando y se compromete a hacer lo necesario para retirarlo en caso de que se confirme que sigue en funcionamiento.
Tomado de: El Heraldo. Barranquilla. Domingo 30 de septiembre de 2007.
www.elheraldo.com.co/hoy070930/locales/noti2.htm
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