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ASTRONOMÍA WAYÚU
por DOMINGO SÁNCHEZ P. et al.
Monday, Oct. 01, 2007 at 5:22 PM
La presente investigación, es la continuación de un plan del autor para el estudio de la Astronomía en la cultura de las etnias sobrevivientes en Venezuela. En este caso tratamos la etnia Wayúu, conocidos en la bibliografía etnográfica de los siglos XVIII, XIX y XX como Guajiros. Esta etnia que forma una gran familia, se halla ubicada en el Occidente de Venezuela, en la Península de La Guajira y comparte este territorio casi desértico, a ambos lados de la frontera de Venezuela como de Colombia, la cual a pesar de los problemas que la misma frontera conlleva, se moviliza indistintamente por el amplio territorio.
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La etnia Wayúu, es de filiación lingüística Arawak y es una de las más numerosas tanto en Venezuela como en Colombia. Está organizada en especies de clanes y conservan, a pesar del proceso de aculturación, su lengua y mucho de su ancestral cultura. Al mismo tiempo, supo adaptarse a las condiciones del medio inhóspito en que vive, siendo su actividad de subsistencia el pastoreo de cabras y ganado vacuno, con una escasísima agricultura. Su organización social es admirable, por cuanto conservan casi intactas, las antiguas normas, no obstante que interactúan con las ciudades de Maicao (Colombia) como Paraguaipoa y en especial Maracaibo, en el lado venezolano.
EL MEDIO FÍSICO Y EL AMBIENTE
La península de La Guajira, se extiende hacia el norte, a partir de los Andes con la formación de las Sierras de Valledupar (Colombia) y Perijá que hace frontera con Venezuela, en dirección norte. La península de la Guajira forma, con la península de Paraguaná al frente, el golfo de Venezuela, visitada en 1499 por Alonso de Ojeda, Juan de la Cosa y Américo Vespucci. La sierra de Perijá, desciende abruptamente a partir de los Montes de Oca, formando la península propiamente dicha, cuyo territorio está conformado por pequeñas serranías y zonas relativamente planas, carente en su mayoría de fuentes de agua, lo cual hace el paisaje reseco con arbustos propios de suelos desérticos. Los datos más recientes informan que la extensión de la península de la Guajira es 15.380 kilómetros cuadrados, de los cuales 12.240 pertenecen a Colombia y 3.140 a Venezuela. (Matos R, Manuel – 1971:38).
Es en este ambiente, ubicado de acuerdo a Alfredo Jahn (1927) “entre los paralelos 11° y 12° 25’ de latitud norte y los meridianos 71° 8’ y 72° 50’ al oeste de Greenwhich. Su superficie es aproximadamente de 12.400 kilómetros cuadrados, calculada entre el Río Ranchería por el lado de Colombia y la desembocadura del Río Limón y Caño de Paisana por parte de Venezuela” donde ha hecho su vida la etnia Wayúu y su cultura, caracterizadas por “sus hábitos nomádicos que obedecen a la necesidad de moverse con sus rebaños en busca de nuevos pastos y tras el agua, a proporción que se agotan los abrevaderos y se hace necesario establecer nuevos, ascendiendo por lo lechos de los desecados ríos” (Jahn, A – 1973:132-136). Al mismo tiempo la Península de la Guajira, se divide en la Alta, Media y Baja Guajira, ocupada esta última principalmente por los Wayúu venezolanos.
LAS FUENTES HISTÓRICAS
En el viaje de Alonso de Ojeda, como capitán, acompañado de Juan de la Cosa y del geógrafo Américo Vespucci en 1499, ocurrió un hecho que tuvo un interesante desenlace. En su visita a las costas occidentales del Golfo de Venezuela, en lo que es hoy la Baja Guajira, especialmente, observaron los viajeros que los indígenas habitaban en palafitos. Y Vespucci, recordó al instante las construcciones similares en la pequeña ciudad de Venecia en la Italia de entonces. Parece ser que de allí surgió el nombre de Venezuela o pequeña Venecia.
La Guajira como tal, aparece con su nombre “en mapas dibujados por Fernando Colón y Diego Ribero en 1527 y 1529” (Jahn, A -1973:139). En los cronistas Bartolomé de las Casas, Juan de Catellanos, Fray Pedro Simón, Francisco Depons, Oviedo y Baños hay también referencias a los indios guajiros. En algunos de ellos hay verdaderas exageraciones y vejámenes hacia los guajiros en las que construyen una imagen de seres salvajes, antropófagos y ladrones.
“Este territorio perteneció a la provincia de Maracaibo desde 1830 hasta 1864, cuando fue declarada Territorio Federal. En 1886 fue incorporada al Estado Zulia. Sin embargo, fue reclamado por Colombia hasta que en 1883, bajo arbitrio del Rey de España, dictó la Regencia que lo sucedió, un laudo en 1891, el cual favorecía notablemente las miras colombianas, razón por la cual quedó sin ejecución, hasta que en 1923 se llevó a cabo la definitiva delimitación, según fallo del Gobierno Federal de Suiza, instituido como nuevo árbitro. Este deslinde adjudicó a Colombia la mayor parte del territorio Guajiro y sólo dejó bajo la soberanía de Venezuela la base de la península, al sur de Castilletes y al este de la línea que va de la Teta Guajira a los Montes de Oca. (Jahn, A – 1973:136-137). Este es un apretado resumen de cómo perdió Venezuela un territorio histórico. El descuido de los gobiernos venezolanos de entonces, ayudó mucho a esta situación. Como afirma el mismo autor Jahn, fue a través de las informaciones recogidas en el extenso Informe de F Simons en 1885 que empezamos los venezolanos a conocer verdaderamente La Guajira y sus habitantes.
LA ETNIA WAYÚU
“Mientras Juyá, en forma de lluvia, preñe a Maa la tierra, nosotros los wayúu mantendremos la esperanza de seguir existiendo”. (Iris Aguilar Ipuana – 1990)
Los Wayúu (Waiú), Guajiro (Goajiro) cuyo auto denominación significa gente guajira, usan los términos alijuna para referirse a los no indígenas y alijunachon a los descendientes de las uniones entre un Wayúu y una no indígena. Acerca del poblamiento inicial En efecto, el antropólogo Gerardo Ardila (1990) plantea: “Los primeros ingresos humanos a la Guajira fueron hechos por grupos cazadores y recolectores. Aunque la lógica del poblamiento de Suramérica, hallazgos importantes en regiones vecinas y condiciones paleogeográficas favorables sugieren el asentamiento de estos grupos, las evidencias directas no son muy significativas (…) Sea cual fuere el momento en que los grupos de cazadores-recolectores invadieron este territorio, debieron ingresar desde el oeste a través de la Guajira, en donde –es de esperar- habrá hallazgos en el futuro que ampliarán el conocimiento actual. Muy probablemente, muchos de los yacimientos arqueológicos de esta época se encuentran cubiertos por el mar, a juzgar por la evidencia disponible. No obstante, una gran parte de la Alta Guajira colombo-venezolana se encuentra aún sin explorar (…) De los primeros agricultores y alfareros es poco lo que se sabe. Aunque eventualmente han aparecido algunos tiestos que pueden relacionarse con las más tempanas tradiciones de la Costa atlántica colombiana (principalmente Mons.), no se conocen contextos significativos hasta hoy. ” (Ardila, G – 1990:64-68).
Por su parte, el arqueólogo José R Oliver (1990) informa: “Aparte de los llamados “Caquetio” (Kaketío), todos los demás grupos de conocida y demostrable filiación al gran stock lingüístico Arawak (Arahuaco) están concentrados en la península de la Guajira: son los Guajiros, los Cocinas” (Kusi-na) y los denominados “Paraujanos” (Añú) de la región de Sinamaica-Paraguaipoa” (Oliver, J – 1990:84). Es decir, el grupo Wayúu (Guajiro), los Añu (Paraujanos) y una pequeña minoría, los llamados Kusi-na (Cosina, Cocina), por cierto muy vilipendiados incluso por los propios cronistas españoles y actualmente disueltos como grupo étnico, ocuparon desde hace varios milenios el territorio actual de la Guajira. Al referirse al modelo de expansión Proto-Arawak, el autor J Oliver nos dice: “Sabemos que el origen más remoto del lenguaje Wayunaiki, o Guajiro, y del Añú, o Paraujano, para el momento en que todavía el stock Arawak no se había diferenciado en múltiples lenguajes ocurrió o, mejor dicho, debió ocurrir hacia el centro del Amazonas. Esto, según los cálculos léxico-estadísticos de Kingsley Noble (1965:16-107), debió ocurrir entre 5.000 y 3.500 años mínimo (Proto-Arawak).” Y más adelante afirma:”La dispersión geográfico y el enorme número de lenguajes pertenecientes al stock Arawak, por si solo, indica que para que dicha amplia distribución tuviera lugar, hubo de transcurrir muchos, muchísimos milenios. (…) Aceptando el modelo de expansión Arawak de Lahtrap (1970), y su origen en la parte central del Río Amazonas –dato apoyado recientemente en la tesis de J. P. Brochado (1984)- sabemos que sin lugar a dudas el Guajiro, Paraujano y Caquetío (Kaketío) debieron originarse en dicha región. A medida que estos grupos continuaban emigrando y a medida que se separaban físicamente, sus lenguajes también divergían. (Oliver, J – 1990:83-97).
Las características generales de los Wayúu son, según los antropólogos L Jeremías y P Borges (1984) las siguientes: “Sedentarios y semi -sedentarios. Matrimonio monogámico y poligínico. Preferiblemente matrilocales. La organización social está integrada en clanes (erradamente llamados castas) matrilocales, compuestos cada uno de ellos en varias familias. Se reconocen entre sí por la pertenencia a un determinado clan. La vestimenta es del tipo “criollo”. También dos tipos de guayuco (los hombres – N) y una “manta” goajira las mujeres. La vivienda es un rancho tradicional de bahareque y materiales locales xerófilos o también del tipo “criollo”. El proceso de aculturación es variable, con participación en la cultura criolla pero conservando lo fundamental de etnicidad. Su economía de subsistencia consiste en: agricultura por el sistema de conucos donde siembran: maíz, yuca dulce, hortalizas, plátano, cambur, fríjol y pastos en pequeña escala. La explotación de los recursos naturales se basa en: algo de caza y recolección. Pesquería en pequeña escala. Las actividades de cría y pecuaria están dedicadas al ganado caprino, ovino, bovino y caballar. También la cría de aves y porcinos. La artesanía consiste en tapices, hamacas, mantas, sandalias y alpargatas. La cerámica la confeccionan en pequeña escala. E comercio es básicamente interétnico y con los criollos de Colombia y Venezuela. Poseen sus propios mercados de artesanías y de todo tipo. Conservan fuertemente arraigada su lengua y organización social (matrimonio, blanqueo, velorios, ley goajira y típicas prácticas mágico-religiosas.” (Jeremías, L & P Borges 1984/5:11-23).
Como habrá observado en lector por el anterior resumen, los Wayúu, destacan de las demás etnias de Venezuela en que su organización social está basada en clanes, integrados a su vez por varias familias. Los clanes principales están asociados a tótem animales. Como ejemplo citaremos 10 de los más de 30 existentes: “Uriana = Tigre; Pusháina = Báquiro; Epinayú = Venado; Epiey´ú = Buitre; Ipuana = Halcón; Arpushiana = Zamuro; Jusayú = Serpiente cascabel; Sapuana = Alcaraván; Jayariú = Perro; Hualiyú = Perdiz.” (Jahn, A – Vol. II 1973:155). Sin embargo, investigaciones recientes como las de Benson Saler (1988) explica que “Actualmente los clanes no son propietarios de bienes raíces ni funcionan como entidades políticas. Si entendemos por subdivisiones tribales, unidades políticas corporativas de tamaño significativo (digamos mayores que un linaje) y basadas en un territorio, podemos afirmar que los Wayúu contemporáneos no tienen subdivisiones tribales. (Saler, B – 1988:30). Así mismo menciona este autor que “quiero llamar la atención de los lectores en relación a un tipo de diferenciación interna que singulariza a los Wayúu de muchas otras poblaciones indígenas suramericanas de las tierras bajas: se tarta de las notorias desigualdades que existen entre ellos en cuanto a la distribución de la riqueza.” (Op. Cit.). En el pasado ha habido riñas y hasta enfrentamientos armados, entre clanes.
En cuanto al vestido, también llama la atención en especial la indumentaria femenina la cual consiste en una saya ancha y muy colorida, llamada la manta guajira, cuyo diseño sencillo pero eficiente, ayuda a mantener fresco el cuerpo de la mujer guajira, en el tórrido clima en el cual desenvuelve su vida. El pelo es sujetado por hermosos pañuelos y portan unas sandalias hechas de cuero y adornadas con tejidos de vistosos colores. Los hombres en las ciudades usan la vestimenta criolla. En su hábitat, en cambio portan una especie de guayuco, camisa criolla y sombrero de paja tejida y calzan sandalias o alpargatas.
El alfabeto Wayúu tiene las siguientes consonantes: ch, j, k, l, m, n, ñ, p, r, rr, s, sh, t, w, y así como seis vocales (a, e, i, o, u, ü). Advirtiendo el autor que “la rr no es tan fuerte como en castellano carro. ni como la r de aroma” (Jusayú, M A -1972: Ortografía).
El idioma Wayúunaiki pertenece a la filiación lingüística Arawakan – Sub-grupo: Maipurean, según M Lizarralde (1993).
La economía de sustento, se basa principalmente, en una agricultura relativamente incipiente, pues su actividad principal es la cría de caprinos y ovinos de la cual depende su alimentación (leche y carne) así como y también la cría de aves y cerdos. Mantienen rebaños de asnos, caballos y reses, los cuales además de las ovejas y cabras, integran una forma de comercio a base de trueque, en muchas de sus actividades comerciales Inter.-étnicas. Es sabido igualmente que cuando se produce un matrimonio, la dote de la mujer, es discutida y medida en el número de cabezas de cabras, ovejas, vacas o caballos, según el caso.
En cuanto a la organización sociopolítica, informa el antropólogo Otto Vergara G (1990), lo siguiente: La unidad política básica de los guajiros es el apüshi o los parientes uterinos. En un determinado territorio, el apüshi tiene su asentamiento propio llamado por ellos womain, patria, y cada asentamiento de este tipo es una unidad social, política y económicamente independiente, y sus residentes están vinculados entre sí por trazos de consanguinidad o afinidad”. (Vergara G, O – 1990:151).
La progresiva intromisión de la sociedad criolla dominante, ha ido infligiendo considerables daños a la sociedad Wayúu. La apertura de carreteras, vías de ferrocarril, minas de carbón y explotación de salinas (en el lado colombiano predominantemente), así como el intenso comercio legal ilegal, ha ido modelando un progresivo deterioro a la cultura de los Wayúu. Lo caracteriza en forma concreta el antropólogo Roberto Pineda G (1990) al afirmar: “En 1947, la venta de productos de la ganadería de la pesca y de la artesanía formaba ya parte de su sistema de vida, como lo formaba la contratación de su fuerza de trabajo en las haciendas del Estado Táchira (Venezuela –N), las salinas de Manaure y otras actividades en localidades cercanas como Riohacha, en Colombia o Maracaibo, en Venezuela, que era el principal centro de atracción y donde había nacido un barrio, Siruma (nube), con todos los deprimentes atributos de un tugurio. La migración, temporal porque el indígena no concebía vivir por siempre, ni morir fuera de su tierra, acarreaba consecuencias desastrosas, sobre todo cuando era impulsada por situaciones calamitosas: como una de las más deplorables se señalaba entonces la prostitución de indias jóvenes , una institución desconocida por la cultura tradicional.” (Pineda G, R – 1990:264).
Los primeros datos, según A Jahn (1973) acerca de la población de los Wayúu en Venezuela, se hallan en Informes oficiales que daban cuenta de la población en 1874 en 29.263 indios de ambos sexos; en 1880 su número era de 33.475 y en 1891 un total de 66.082 repartidos en 106 rancherías. La población de los Wayúu, según los censos nacionales registrados es así: 52.000 (estimado) en 1982 y 168.310 habitantes en 1992. De hecho la etnia Wayúu en una de las más grandes de las existentes en Venezuela y en Colombia. Datos recientes (1997) resultado del censo nacional en Colombia arroja una población de 144.003 habitantes, los cuales representan el 25% de la población indígena de dicho país. (DNP-INCORA, 1997). Como hemos mencionado antes, los Wayúu se movilizan indistintamente a ambos lados de la línea fronteriza entre Venezuela y Colombia pues, para ellos, la nación Guajira es una sola.
En la artesanía destacan los bellos e inconfundibles tapices Guajiros tejidos en variadas formas con un colorido muy llamativo y particular, los cuales forman parte principal de su actividad comercial. Además hay otros enseres también tejidos a base de lana, las bellas sandalias y las mantas que usan las mujeres, las cuales han invadido, por así decirlo, hasta la moda de las criollas. La cultura material de los Wayúu es muy rica. Poseen variados instrumentos musicales, tales como: el birimbao o trompa guajira, un curioso instrumento hecho de hierro o acero en forma de llave que posee una lengüeta, se sujeta con los dientes y se tañe con un dedo, usando la boca y la mano izquierda cerrada, a modo de caja de resonancia. La flauta de carrizo maasi o mási; el clarinete sawawa o sawa’na de registros graves; el wáwai parecido a una ocarina pero hecho del fruto del árbol juntooroy; el watorojoi otra especie de clarinete; la flauta sarala de entonación aguda; el tariray o arco musical, el cual se toca sujeto en la boca y rozando la cuerda del arco con una pequeña caña; la maraca y el kashi o tambor de dos parches y de regular tamaño. Las formas musicales más importantes son: el arrullo, los cánticos chamánicos, y los toques con los instrumentos ya descritos. Las fiestas principales son: la Yonna, Yonnakat o Ayónaba o baile de la chicha. El atuendo del o los danzantes es llamado ayónnajia. Kaulayawa (del sustantivo káula o chivo) es el baile de la cabrita y ocurre cuando llegan las lluvias. Otra expresión es la de los lloros, que acompañan los duelos mortuorios. (Aretz, I – 1991:185-226).
ORIGEN DEL MUNDO
Las ideas cosmogónicas están expresadas por la etnia Wayúu de la siguiente manera. Existe el héroe cultural más importante que es Maleiwa o Ma.lei’wa, a quien atribuyen los guajiros la creación de todas las cosas y por supuesto a los Wayúu. Apunta el autor guajiro Miguel A Jusayú (1977) que Ma.lei’wa (Dios) no se sabe exactamente desde qué época se empieza a llamarse maléiwa a Dios porque en el concepto guajiro no hay deberes u obligaciones que cumplir con Ma.lei’wa.” (Jusayú, M A -1977:500).
En cuanto a la cosmología, los Wayúu consideran que el mundo esta conformado por una capa superior o “techo sólido azul” constituido por el firmamento, “sostenido por alguien o algo”, según el autor guajiro Miguel A Jusayú, en nota referida al popular relato “Ni era vaca ni era caballo”. (Jusayú, M A – 1986:15). Luego siguen la tierra y finalmente un inframundo poblado. En un mito recogido por M Perrín (1979), llamado “Los Akalakui” se dice que: éstos viven en las entrañas de la Tierra y la tierra donde viven es Pulowi. Tienen la estatura de niños pequeños y van en grupos numerosísimos y atacan al os hombres de muchas maneras.” Y agrega el mismo autor que: “A esos seres sobrenaturales los guajiros los llaman también akalapui o puuraata”. (Perrin, M – 1979:120). Acá vale la pena anotar que en algunas otras etnias de estirpe Caribe, existen en sus concepciones cosmológicas, mundos subterráneos, generalmente con agua pero poblados por seres pequeños.
EL PRIMER HOMBRE
En la extensa mitología de la etnia Wayúu, existe un personaje mítico, llamado Maléiwa o Mareiwa, a quien se le atribuye la creación de los Wayúu. Johannes Wilbert (1962) menciona a la deidad Mareiwa que: “Se preocupa continuamente del hombre. El manda el bien y los castiga cuando se comportan mal. Tiene un arma que funciona con descarga explosiva. No se sabe como es, no se ha visto nunca, como no se ha visto a Mareiwa mismo”. (Wilbert, J – 1962:112) En un mito recogido por M Perrin (1979) refiere: “Los primeros Guajiros y sus clanes surgieron de Wotkasainru, una tierra en la alta Guajira. Fue Maléiwa quien los fabricó. Eso es lo que dicen los ancianos /…/ Maleiwa hizo también los hierros para marcar cada clan /… Luego Maléiwa repartió el ganado /…/ puso entre sus manos cuchillos. Distribuyó machetes –Las armas serán para matar gente, esto es para cortar y preparar el alimento de ustedes- /…/ Les dio también una pala –Con esto trabajarán para su mujer, para su madre y para su suegra- /…/ Acuérdense bien de lo que vengo de decir, dijo Maléiwa”. (Perrin, M – 1979:190). Según este mito el héroe cultural no solamente crea a la etnia, separada de los alijuna sino que, además la organiza en clanes (y su respectivo tótem) y distribuye el territorio, les entrega herramientas y dicta instrucciones referidas a la relación con la mujer, sea esa esposa, madre o suegra. Pero además en el mito se cuenta que Maléiwa también creó todos los animales, los domesticables, las aves, las serpientes, etc. (Perrin, M – 1979:190-193).
LOS FENÓMENOS NATURALES.-
Día y noche
El día tiene la misma designación que para el Sol, es decir Kai’. Sin embargo poseen nombres para partes del día como por ejemplo: kale’ues mediodía; alíuka, por la tarde. Wáttaa significa mañana. En cuanto a la noche ai-kat, aikai .De noche: áipa’a .Anoche: áipa’ainka; kojóoshiá,l a noche está nublada. El crepúsculo es misatshi. La neblina y el rocío son misái y mánnuuya.
Rayos y truenos
Los Wayúu nombran al relámpago con los nombres de ayá, ayáuá, ayaa. Al rayo lo designan como aka’püla juya, esta designación. contiene la partícula juyá, en evidente referencia a la lluvia y el verbo relampaguear es aka’pülauá o aka’pütauá. El trueno lo llaman atírila-kat. Según un mito relatado por J Wilbert (1962) se informa que tanto el relámpago como el trueno, son obra de Maleiwa “para demostrar su enojo por actuaciones indebidas de la gente” (Wilbert, J – 1962:112).
En otro mito recogido por M Perrin (1976) titulado “La lluvia y los agujeros de los jokooche’e” se menciona: “Igualmente cerca de Neimalu hay una tierra pulowi. De noche sus relámpagos. De día está habitada por los jokooche’e –lagartos oscuros que lanzan sus cabezas hacia delante e hinchan la gran bolsa amarilla y roja de su cuello, en la dirección de los relámpagos, antes que llueva...” Vale decir que los lagartos anuncian de alguna manera la cercanía de las lluvias, precedidas por los relámpagos. (Perrin M – 1993:100-101). La lluvia sin relámpagos es mayánamiiñ, la llovizna es meémetaa y el verbo lloviznar es meméetaa.
Arco iris El arco iris es designado en el idioma Wayúu, como Kásipoliiñ ó Kasipoluin. En un mito, relatado por J Wilbert (1962) se dice que los Wayúu atribuyen la creación del arco iris a Maleiwa “para hacer cesar la lluvia” (Wilbert, J 1962:112) Hay una referencia al arco iris en la mitología Wayúu, dentro del mito “Lluvia y arco iris” recogido por M Perrin (1979) el cual comienza “Si no hubiera arco iris llovería sin cesar. Pero Arco iris se levantó para espantar a Lluvia. Arco iris sale al mismo tiempo que el. – ¡Atrás lluvia! le grita. /…/ Dicen que el arco iris es una serpiente, la lengua de una serpiente que vive bajo la tierra, como una raíz. Lo que le sale de la boca es triple: verde y azul, rojo y amarillo. Pero la serpiente misma es única, y tiene el color de lo que emana. Cuando Lluvia monta en cólera, dispara a la serpiente y le pega.” Agrega Perrin un dato interesante “algunos dicen que, más precisamente sale de una boa”. (Perrin, M – 1979:58 y 78).
Este mismo mito se halla en una versión parecida entre los Caribe. También se inserta en esta última obra, otro mito titulado “El arco iris y el caimán”, según el cual el arco iris brotó de la boca de un caimán maliwüa de cuya boca salía el arco iris, en presencia de un cazador. (Perrin, M – 1993:102-103). Es oportuno mencionar a este respecto que, el personaje Lluvia (Juyá) es masculino para los Wayúu. Así mismo, que el arco iris está vinculado, para muchas otras etnias sobrevivientes en Venezuela, a una serpiente de agua como la boa [Boa constrictor] y en especial los Pemón, de estirpe Caribe, quienes poseen un interesante mito titulado “Kayemö” que representa el espíritu de una boa que había comido a un niño de la etnia y luego de cazada fue descuartizada y parte de su piel distribuida entre varios animales de donde tomaron el color de sus pieles o plumajes.
En el mito “La lluvia y los agujeros de los jokooche’e” se menciona que Pulowi es enemigo de Juyá y es “ella quien le impide llover. Cuándo el truena, cuando en la tierra en la que estamos se pone a temblar, ello quiere decir que Juyá llega cerca de ella…Pero se dice también que es el arco iris el que se opone a la lluvia.” (Perrin, M – 1993:101). Cita ese autor que por contraposición a la época de sequía, Juyá es la lluvia. “El la personifica. Por el contrario, Pulowi está explícitamente asociada a la sequía y a la estación seca. Ella está ligada al arco iris. Por su intermediario, o aún directamente, aquella se opone a Juyá e intenta impedirle que llueva”. (Perrin, M – 1993:165).
Terremotos
Temblar la tierra es para los Wayúu Atítaa, palabra asociada al verbo títaa = tronar.
TIEMPO Y CALENDARIO.-
Las estaciones
En La Guajira coexisten dos estaciones secas y dos lluviosas. En efecto, la primera estación seca va de fines de diciembre a principios de marzo-abril (Jemial), a la cual le sigue una lluviosa (Iwa) que termina a fines de mayo. La otra sequía comienza inmediatamente y finaliza a fines de agosto para ser seguida por otra lluviosa que dura de setiembre hasta fines de diciembre (Juyapu). Es decir que el clima de la península, está condicionado por los vientos alisios del este que soplan en el Golfo de Venezuela y del Mar Caribe por el norte.
Por cierto que el autor M Perrin en su estudio (1992), diseña un esquema del calendario Wayúu y establece que pareciese que las estaciones lluviosas están precedidas aparentemente para la etnia, por la presencia del cúmulo estelar de Pléyades Iiwa (mediados de abril) y por la estrella Arturo Juyo’u o Juyóu, alfa de la constelación del Boyero, a comienzos de octubre. (Perrin, M – 1993:227). El espíritu de la lluvia es “Juyáin que suele aparecer presagiando la lluvia o que coincide con ella.” (Jusayú, M A -1977:472). Las estaciones secas las nombran joukatale’ulu. La designación para el agua de origen terrestre es Wiiñ. Almanaque
Los Wayúu no poseen, que sepamos, ningún instrumento para medir el tiempo. Sin embargo, la sucesión del mismo es contado de manera muy sencilla: día = Ka’i (Sol); el mes es Kashi ó Kashi-kai (Luna) y el año está nombrado Juyá, el dueño de las lluvias y más exactamente, cuando Juyoi (la estrella Arturo de la constelación de Boyero), culmina, hacia mediados de octubre. Su calendario, está vinculado pues, principalmente, por la aparición de las Pléyades y de la constelación de Boyero, en la época de lluvias cortas y por Juyá en las de mayor intensidad, como vimos antes. Dice el autor M Perrin (1993): “En los intervalos (mencionados – N) los nombres de las estaciones derivan sus normes de plantas o de animales salvajes. (Op. Cit. pp 226). Para el tiempo contado por meses usan el sustantivo Akashia. El tiempo en sentido general es Akalia (Hildebrandt, M – 1963:40-1).
EL FIRMAMENTO.-
Sistema de orientación
"El guajiro está orientado siempre por los puntos cardinales. Y distingue los puntos cardinales cercanos o lejanos.” Es la expresión que usa el autor guajiro Miguel Angel Jusayú, en nota explicativa, dentro del texto del “Relato del niño malcriado” cuando uno de los personajes dice refiriéndose al niño que lloraba –Llévenlo ahí hacia el lado oeste” (Jusayú, M A - 1986:114). En efecto, las designaciones de los puntos cardinales son los siguientes: norte = Pañáapinaa, paláaje, recordemos que la palabra Palá significa mar; sur = ; este = chíi, wiñ y oeste = müiñ.
LA MANERA DE CONTAR
La etnia Wayúu posee un sistema bastante completo de numeración como veremos enseguida. Hemos utilizado como fuentes los trabajos de Alfredo Jahn (1927); Martha Hildebrandt (1960) MH; Miguel A Jusayú (1977) y Jesús Olza Zubiri & Miguel A Jusayú (1986), donde la ortografía es más moderna y más actualizada que la del Dr. Alfredo Jahn y la Dra. M Hildebrandt.
Según Jahn - Según Olza-Jusayú - Según Hildebrandt (Se sigue este orden): 1. Wanéshia - Wané - Wanéeshi 2. Piáma - Pia’ma - Piama 3. Púnei - Apü’nüin - Apiniiñ 4. Piénye - Piéinchi - Pieñchi 5. Jarái - Ja’.rrái, jahrrái - Ja’rai 6. Ai-pirúa - Áipirrua - Aipirua 7. Ka´rats - Aka’rraishii - Akárattshi 8. Mekisar - Mekísatü - Mekíisali 9. Mekié-tese - Mkiéetasalü - Mekíeetasali 10. Poró - Po’ló - Po’loó 11. Poró-wanésum - Po’ló wanéshimiüini - xxxx !2. Poró-piámami - Po’ló-pia’mamüin - xxxx 13. Poró-púneimi - Po’ló apü’nüinmüin - xxxx 14. Poró-piényemi - xxxx - xxxx 15. Poró-jaráilimi - xxxx - xxxx 16. Poró-áipirúami - xxxx - xxxx 17. Poró-karátsimi - xxxx - xxxx 18. Poró-mekírsami - xxxx - xxxx 19. Poró-mekiétsemi - xxxx - xxxx 20. Bianto-poró - Pia’ma jikí (shikí) - xxxx 21. xxxx - Pia’ma jikí wanéshimüin - xxxx 30. Puníntua-poró (ñ) - Apú’nüin jikí - xxxx 40. Piényitua-poró (ñ) - Piénchi jikí - xxxx 50. Jaraitua-poró (ñ) - xxxx - xxxx 60. Aipiruatúa-poró (ñ) - xxxx - xxxx 70. Karátsitúa-poró (ñ) - xxxx - xxxx 80. Mekisartua-poró (ñ) - xxxx - xxxx 90. Mekietsetua-poró (ñ) - xxxx - xxxx 100. Porótua-poró (ñ) - Poló jikí (shikí) - Polóoshkii 101. xxxx - Poló jikí wanéshimüin - xxxx
Los adverbios: mucho = máima. Los adverbios: mucho = Máima, poco = palítschon; todo=puschuali poco = pali’rrú; todo = apíshua’a (Jahn, A. –Vol II:171-172). (Jusayú, M A – 1977).
Con respecto a los ordinales, dicen los autores Olza y Jusayú (1986) lo siguiente: “En guajiro casi no se emplean los ordinales. Pala’jana equivale a “primero” y ajá.ttia equivale a “lo que se acaba” y achírruá a “los de atrás”. (Olza, J & Jusayú M A -198645).
EL SISTEMA SOLAR
Sol - ka’i
El Sol es reconocido por los Wayúu y lo distinguen con el nombre de Ka’i ó Kai. En mitos recogidos por J Wilbert (1962) refiere que “el Sol es la hoguera de Maleiwa que calienta al mundo y que ha existido siempre” (Wilbert, J – 1962:112). El escritor Wayúu, Ramón Paz Ipuana (1977), recoge en una compilación de mitos de su etnia, uno titulado “El Sol de vueltas como el viento” y allí se dice: “Puede ser que la gran superficie de arriba sea aquél corral grande donde estén reposando los ganados de los guajiros, o lo que nosotros podemos ver ahí, sean los ojos de esos ganados, así como Ka’i, nuestro sol, nuestro sombrero inmenso, ese sombrero resplandeciente. Todas las mañanas el sol trabaja, tiene que trabajar todo el tiempo, es su destino trabajar, pues todos los hombres tiene que seguir ese ritmo de trabajo, también los pájaros, las plantas, las flores, los animales, el hombre tiene que hacerlo, tienen que elevarse, tienen que hacer que Juyá, el dios de la lluvia, nos llene de nubes, y así Ka’i es el ser que camina y guarda entonces su sombrero, es invisible, pero siempre está en el trasfondo, y se concibe como ente, personaje que vive, que siente, que permanece en los vientos, que cree, que siente grandes necesidades de estar sobre la tierra, y que tiene todas sus aventuras.” (Paz I, R – 1977- Citado por Lyl Barceló S en: Permontón Wanamari – 1982:220-221).
En uno de los mitos recogidos por M Perrin (1979) titulado “Sol y la india rica” se relatan incidentes con el robo de caballos de la hacienda de una mujer guajira, la cual cansada de buscar los animales perdidos, se encuentra con un guajiro rico que iba caballo y luego de preguntarle qué hacía por esas tierras, ella le cuenta la pérdida de sus caballos. El la invita a seguirlo y llegan a la casa de Sol. Allí estaban los caballos robados. Pero le advierte que no entre a la casa porque su mujer es muy peligrosa. Ella desobedece y Pülowi, la mujer de Sol, la mata. Cuando regresa Sol, la halla muerta y reclama a su esposa que la reviva. Esta lo hace y Sol le ordena regresar por donde vino con sus caballos. A este propósito anota Perrin: “Los guajiros dicen tradicionalmente que el Sol entra por un hueco en la tierra cuando se oculta y que camina por debajo por la noche, en un sentido contrario a su recorrido diurno”. (Perrin, M – 1979:222-234)
En otro mito recogido por el autor antes citado, titulado “Se han comido al Sol” se cuenta que un día en “un año de abundantes lluvias /…/ un día, al caer la mañana el Sol desapareció /…/ Le gente fue presa de pánico. Era cerca del mediodía y hubiera uno creído el amanecer. Todo se había extinguido y se había puesto oscuro /…/ se pasó el día sin que volviese a aparecer. No brilló de nuevo sino al día siguiente”. Lo cual denotaría, según este autor, la ocurrencia de un eclipse de Sol resultando una explicación lógica por el susto o la impresión que produce un eclipse total de Sol, sobre todo si es prolongado en el tiempo. (Perrin, M – 1979:154).. Los guajiros generalmente efectúan el primer entierro, colocando la cabeza del difunto acostado, hacia el este, sitio por donde sale el Sol.
Luna - kashi
La Luna, es reconocida por los Wayúu pero no tiene una connotación especial, a excepción de que sirve para medir el paso del tiempo en un mes wanee kashi. Por cierto esta es la manera más antigua de medir el paso de los días guante un mes, no solamente entre las etnias más antiguas presentes en Venezuela, sino en el resto del mundo. Es decir, que la regularidad de su aparición y desaparición, o su período sinódico, sirve no solamente para el disfrute de su espectáculo, sino que tiene un uso determinado en la medición del tiempo. Para esta etnia, “la luna es una lámpara con que Maleiwa, ilumina a los humanos”. (Wilbert, J 1962:112). Los Wayúu le asignan, como varias etnias en Venezuela, el sexo masculino a la Luna y relacionan con la menstruación de la mujer. En un mito recuperado por M Perrin, titulado “La Deuda de Juya” en una referencia a dicho ser mítico, se dice: “Sin embargo, como Luna, Juyá es nuestro padre: Músü kashi, washikiikai Juyá /…/ Luna es nuestro padre, dicen los guajiros: washii kashi, münüshi. Sin Luna las jóvenes no tendrían sus reglas sükashia y sin ellas una mujer no puede tener hijos /…/ Como Luna, Juyá es muy viril. (Perrin, M – 1993:104-106).Explica este autor que según los guajiros, la inexistencia o interrupción de la menstruación de las mujeres, es lo que permite que esa sangre alimente al feto. De allí que “Luna es nuestro padre y somos hijos de nuestra madre con la ayuda de Luna, somos carne de nuestra madre y que es aquél que da su alma a cada individuo”.
Es decir que la Luna que controla las menstruaciones de las mujeres, es además de padre de los guajiros, quien también los dota de alma. (Perrin, M – 1993:216). En el rito de pubertad, la sociedad guajira sigue practicando la reclusión de la niña, cuando tiene la primera menstruación. Los guajiros como muchas otras etnias en Venezuela, en especial los Caribe y los Warao, relacionan la menstruación con la Luna. De hecho existen varios mitos acerca de esa relación. En el caso de los Wayúu, consideran que es l Luna la que produce el fenómeno biológico, puesto que consideran que Luna es la que perfora a la niña para convertirla en mujer. Y es tan arraigada la costumbre que al salir de la reclusión que dura entre algunos meses y algunos años, según los padres sean pobre o ricos, la joven “es llamada Akashia o sükashia, palabra derivada de Kashi, luna o mes lunar” (Perrin. M – 1993:235). Además, consideran que Luna es hermano de Sol y de Wanülü. Así lo cita M Perrin: “Luna, Sol y Wanülü son hermanos. Antes trabajaban juntos. Pero un día se repartieron las tareas. Durante la noche, Luna, nuestro padre, trabajo al mismo tiempo que Wanülü, en tanto que Sol, queda bajo la tierra.” (Perrin, M – 1993:254).
Planetas
Una referencia a Venus, se halla en el mito “Pulowi y el cazador de venados” cuando un cazador retorna a su casa sin ninguna pieza en la madrugada. Este mito fue recopilado por Michel Perrin. (Perrin, M – 1979:76; 1993:68-78). En idioma Wayúu Venus se llama Jolotsü (Perrin. M – 1980:69 y 1993:232; Jusayú, M A -1977:464) o Jolotsi (M Hildebrandt – 1963:155) y es el único planeta, que sepamos, es reconocido por la etnia. Está representado en el atuendo (Karatsü) que utilizan tanto el bailarín en la danza Yonna, (Ver gráfica1) como quien toca el tambor, y que consiste en una especie de diadema o corona (Kotsü), a la cual está adherido un vástago que soporta un rombo que formaría una ligadura (sülajakat) tejido con hilos de varios colores que sería el “ojo de Juyá del cual sigue un penacho de plumas de guacamayo o de gallo, o a veces de cola de zorro”, Y menciona este autor que “ciertos guajiros comparan esta “atadura a Jolotsü, el planeta Venus o a Juyo’u la estrella Arturo.” (Perrin, M – 1993:232).
Ahora bien, el autor Perrin, incluye, la lado del dibujo del atuendo Karatsü uno de una enfilación estelar entre la estrella Arturo, alfa de la constelación de Boyero, el cual se prolonga hasta el brazo de la constelación de la Osa Mayor. Reproducimos parte de este dibujo de seguidas. El autor M A Jusayú dice al respecto: “se consideran algunas estrellas de la Osa Mayor, y del Boyero como su brazo: Jütüna juyou.” (Jusayú, M A – 1977:472).
Es verdaderamente importante esta mención del autor M Perrin, porque no solamente es la corona, sino el rombo que dice representar a Venus o al “ojo” de la estrella Arturo. A este propósito, mencionamos que la representación del planeta Venus, en el área Maya es una figura que consta de una especie cruz, rodeada por una línea, cuyo símil, hemos hallado en pinturas rupestres y petroglifos de Venezuela, en el área probablemente ocupada por los proto-Caribe. (Sánchez P, D – 2003). Sin embargo, nada negaría esta esa otra forma de representación de Venus, sobre todo si algunos indígenas de la etnia Wayúu, así lo identifican.
ESTRELLAS Y CONSTELACIONES
Las estrellas son llamadas Shüliwala y para el cielo estrellado utilizan Shüli’waoiuiá. (Jusayú, M A – 1977:557) y Jetosi “estrella, derivado de Jeróttaa, estar visible referido a la Luna y estrellas” según Martha Hildebrandt (1963). Para la etnia, “las estrellas son lámparas más pequeñas (que la Luna -N) y son creación de Maleiwa”. (Wilbert, J – 1962:112).
Los Wayúu distinguen en varias constelaciones occidentales como la Osa Mayor Iwua, (Wilbert, J – 1962:112) así como algunas estrellas importantes como Arturo (Boyero), Sirio (Perro Mayor), Antares (Escorpión), el cúmulo estelar de Pléyades (Toro), parte de Orión, Vega (Lira), Espiga (Virgen). Por ejemplo, establecen una especie de constelación que partiendo de la estrella Arturo (alfa de la constelación de Boyero), en un arco imaginario que uniría al grupo de estrellas que junto con el cuadrángulo, forman la constelación Osa Mayor. Para los Wayúu, Arturo sería el ojo de un personaje mítico importante como Juyo’u y el arco hasta la Osa Mayor sería un brazo extendido de dicho personaje. Algunas de esas estrellas importantes, representan para ellos, personajes míticos quienes además, están relacionados directamente con el clima de la Guajira, determinando las épocas de lluvias, pocas o intensas y las de sequías. Para mayor facilidad del lector, hemos separado bajo los nombres de las constelaciones involucradas o algunas estrellas de primera magnitud en la Astronomía de los Wayúu, las informaciones pertinentes registradas en los mitos de esta importante etnia.
Osa Mayor – Iwua
Según una versión de J Wilbert (1962), “Creen los Goajiro que la constelación de la Osa Mayor, a la que llaman Iwua (primavera), tiene influencia sobre la lluvia: si empieza a llover cuando dicha constelación está llegando al centro del cielo, a la parte más alta, (cenit -N), creen que el agua de esa lluvia tiene propiedades curativas. Algunas veces cuando llueve, la tierra está muy seca y al caer el agua se produce una espuma, que puede también curar enfermedades de la piel, por ejemplo escoriaciones, verrugas, etc. para lo cual se frotan la espuma sobre la parte afectada.” (Wilbert, J – 19+62:112).
Arturo – Juyo’u
Entre las constelaciones reconocidas por la etnia Wayúu, se halla la del Boyero y en especial, su estrella alfa, conocida como Arcturus (Arturo) cuya designación es Juyo’u. Según el autor Miguel A Jusayú (1977) “Juyóu, Arturo, astro que se mira para calcular cómo va el tiempo de la lluvia. Se traduce “ojo de la lluvia”. Los guajiros relacionan la estación con el nombre de la estrella que deja de verse al atardecer; esta estrella preside las grandes lluvias de octubre.” (Jusayú, M A – 1977:472).
Pléyades – Iwa, Iiwa
El cúmulo estelar de Pléyades, perteneciente a la constelación de Taurus (Toro) lo reconocen los Wayúu con la designación Iiwa (Perrin, M) ó Iwa (M A Jusayú). De hecho, la aparición de las Pléyades en abril-mayo, denotan para los Wayúu la llegada de las lluvias. De allí que este corto período en la Península, lleve el nombre que dan al cúmulo mencionado. En el mito recogido por M Perrin (1969) titulado “La Pulowi de Ayajui y las hijas de Juyá” se menciona que cuando le avisaron a Juyá de la muerte de sus dos hijas por parte de Pulowi, el Juyá sospechó de Ayajui e “hizo llamar a Iiwa y a Oummala”. (Perrin, M – 1993:53). En otro trabajo del mismo autor titulado “Hambre ataca” basado en versiones recogidas entre los Wayúu en 1970, cuando su interlocutor le cuenta lo que significa la estación seca en la Guajira, luego de describir las vicisitudes de los Wayúu por falta de agua, le dice: “Una o dos lunas después de las lluvias de Iiwa – la constelación (sic) de las Pléyades- los guajiros comienzan a cavar pozos, en el interior de los jagüeyes secos.” Es decir que dos meses después de la aparición de Pléyades en abril-mayo, es un indicativo de prepararse para mitigar la sequía que se producirá luego, cavando pozos. (Op.. Cit. pp 96).
En otro mito recopilado por el mismo autor, llamado “La deuda de Juyá” cuando se trata de un hecho punible, se afirma que: “Las lluvias abundan porque Juyá ha cometido una fechoría; su mujer (Pulowi – N) fornicaba con Iwa y aquél mató al hermano de ésta. Ahora, para pagar esta muerte, Juyá debe reunir gentes y animales.” (Perrin, M – 1993:104). Es necesario puntualizar aquí que los Wayúu tienen un sentido muy claro de las responsabilidades y según sus leyes, quien delinque debe pagar a los familiares de la victima por los daños ocasionados. En este caso los hechos ocurrieron entre personajes míticos, pero aún así se aplica la Ley Guajira. Por su parte el autor guajiro Miguel A Jusayú cita que Iwa son “las Pléyades o cabrillas, es una constelación (sic) que se ve en el firmamento 1/…/ Al igual que los otros astros se mira para poder calcular el tiempo en la noche. /…/ Además hay también un período de tiempo lluvioso, que lleva la misma denominación Iwa. Se llama así la primavera o primeras lluvias, porque no alcanzan a ver en el cielo las Pléyades en esa época” Así mismo utilizan otros términos como: Iwapü bajo la estación de Iiwa, durante el tiempo lluvioso, que lleva la misma denominación de Iwa. Iwatumüin es la cosecha que se logra o se recoge durante el tiempo de lluvias de Iwa que abarca desde abril hasta junio.” (Jusayú, M A – 1977:447)
Antares – Pamu, Paamu
Otra de las estrellas distinguidas por los Wayúu es la Antares Pamu de la constelación Scorpio (Escorpión). De hecho Pamu ó Paamu es “Nombre de una estación en que las lluvias secan las plantas” (Jusayú, M A – 1977:537).
Vega - Ichii
“Ichii, designa Vega y las lluvias cuyo fin anuncia” (Perrin, M – 1993:143) Recordemos al lector que Vega es la estrella alfa de la constelación occidental de Lira. Por otra parte, la palabra Ichíi se sinónimo de sal, según el diccionario de M Hildebrandt ciado.
Orión - Patünainjana
La constelación de Orión es designada por os Wayúu como Patünainjana (Perrin, M – 1993:227). El autor Miguel A Jusayú cita: “Patünainjana es el nombre de algunos astros que sirven para la orientación durante las noches y de señal para la llegada de cierta estación lluviosa. Constelación de Orión que deja verse en mayo y da nombre a la estación.” (Jusayú, M A – 1977:539).
Sirio – Oummala
Sirius (Sirio), la estrella alfa de la constelación del perro Mayor (Canis Major), la más brillante que el ojo humano puede distinguir en el firmamento, es reconocida por los Wayúu con el nombre de Ounmmala. Esta estrella es llamada (en la mitología Wayúu) en auxilio de Juyá, al enterarse que Pulowi había asesinado a sus dos hijas en el mito recogido por M Perrin (1969) titulado “La Pulowi de Ayajui y las hijas de Juyá” (Perrin, M – 1993:53). El autor Miguel A Jusayú cita: “Óu(n)mala parece ser que es Patü’nainjaná, es decir Orión, aunque a veces parece que es Sirio, es una época del año, junio, cuando al atardecer deja verse.” (Jusayú, M A. – 1977:528). Deseamos aclarar al lector que, efectivamente, la estrella Sirio de la constelación del Perro mayor aparece relativamente cercana a la de Orión, cuando ambas están visibles.
Espiga (Spica) Iruala, Irru’wálá
La estrella Espiga Iruala (Spica) alfa de la constelación de Virgen, es mencionada en una versión de mitos recogida por M Perrin (1970) en referencia a los problemas que ocasiona la sequía a los Wayúu, cuando afirman: “La sequía es el enemigo de los guajiros. Es ella la que trae el hambre. En la ansiedad los guajiros esperan a juyapu, la estación de las lluvias, el tiempo de Juya. –He allí el trueno de Iruala ¡vamos a sembrar!.” (Perrin, M – 1993:97). ES decir, que la aparición de la estrella Espiga o Iruala, es señal del fin de la sequía y la proximidad de las grandes lluvias de octubre. Por su parte, el autor Miguel A Jusayú expresa: “Irru’walá es el nombre de un período lluvioso que puede ocurrir durante la cosecha de irrúa (un fruto parecido a la aceituna) o sea desde el mes de agosto. También así se llama a Espiga, la estrella que deja de verse en esta época. (Jusayú, M A – 1977:443).
Meteoro - Jirunu
Los meteoros o “estrellas fugaces” como popularmente se conocen, a pesar que no son estrellas sino restos de cometas, son reconocidos por los Wayúu como Jirimu GALAXIA - Spüna wayúu ouktüsü.
La etnia Wayúu distingue el brazo visible de la Vía Láctea (la galaxia a la cual pertenece nuestro Sistema Solar) como: “Spüna yoluja” donde spüna es camino de los yolujas o wopu Jepiramüin el camino de Jepira”, es decir el camino hacia el lugar donde van los espíritus de los indios muertos. En un mito titulado “La muerte Guajira” se dice: “Cuando un guajiro se enferma, su alma está como prisionera, allí donde se encuentra el sueño. He ahí entonces que el espíritu del chamán puede encontrarla y devolvérsela al enfermo. Pero si no la encuentra, si está escondida, si ella ha entrado en algún lugar, el guajiro muere. Su alma ha atravesado el camino, el camino de los indios muertos: spüna wayuu ouktüsü, la Vía Láctea.” Y finaliza el mito afirmando: “Pero nosotros morimos dos veces. Una vez aquí y una vez en Jepira.” (Perrin. M – 1993:30-31).
Como apreciará el lector, luego de la muerte y el primer entierro, el cadáver del guajiro es desenterrado luego de algún tiempo, y sus huesos son recogidos, limpiados y guardadazos en sendas vasijas de barro y luego vuelto a enterrar, según la costumbre guajira. Sin embargo, su espíritu va a la Vía Láctea desde la ocurrencia de la muerte física. Aquí conviene mencionar que otras etnias de Venezuela que reconocen nuestra Galaxia, también asignan idéntico destino a los espíritus de los indios o de chamanes que mueren. Tales son los casos de las etnias Ye’kuana y Warao.
GLOSARIO ASTRONÓMICO WAYÚU
El Glosario Wayúu está documentado según los siguiente autores: Alfredo Jahn 1927 (AJ); Martha Hildebrandt 1963 (MH):Miguel Angel Jusayú 1977, 1986 (MAJ); Jesús Olza Z y Miguel a Jusayú 1986 (OJ); José Alvarez 1996 JA; Michel Perrin 1993(MP).
Ai-kat, ai-kai = Noche (MH) Aapi = Mano (MH) Áipaa = Comienzo de la noche Aipá, sawái = Noche (AJ) Äipiru-kai = Semana (6 días) (AJ) Ajáyala = Calor (MH) Alijuna = Persona no Wayúu. Extranjero Atírila-kat = Trueno (MH) Ichii = Sal (MH) Iípinaa = Arriba, en lo alto (MH) Iíwa = Estación de lluvias intermitentes (marzo a junio) (MH) Irólaa = Verde (MH Ishó = Rojo (MH) Jasái = Médano (AJ) Jatí = Flecha (MH) Jáutai = Viento (AJ) Jayeechi = Canción (MP) Jemíai = Frío (AJ) Jepira = Lugar de los muertos (MP); Jépira = Mundo de los muertos en la mitología Wayúu (MH) Jerotsi-kat = Estrella (MH) Ji-tshipa = Sabana (AJ) Jolotsi = Venus (MH) Jolótsü = Venus (MAJ) Joótoroyoi = Jutsu = Sequía (MH) Juyá = Juyá-kai = Invierno, Karálajise = Haz de plumas que corona la diadema (MH) Káspoliiñ = Arco iris (MH) Kotsu = Diadema usada en el baile de la Yonna (MH) Joukatale’ulu = Estación seca (MP) Jouktalé’u = Estación seca (MP) Júya = Lluvia (AJ) Láj, lách = Pozo, jagüey (AJ) Kaí = Sol, día (AJ) Kai’ = Sol (MAJ) Kale-kaléuka = Verde (AJ) Kapúatá = Relampaguear (MAJ) Kapula-yuyá = Relámpago (AJ) Kashí = Luna (AJ) Kaáshi = Tambor (MH) Kasúta = Blanco (AJ) Ka’i = Hora (MH) K’túru-la-juyá = Trueno (AJ) Luápo = Río, caño (AJ) Máj, mách = Tierra (AJ) Mútsie = Negro (AJ) Outá = Morir o morirse (MAJ) Outájá = Outá waiu-ain = Matar gente, matar una persona (MAJ) Ouktaa = Morir (MH) Ouktaa-ishi = Estar muerto (MH) Ouktaa-kat = Muerte, matanza (MH) Oúutshi = Piache, brujo (MH) Palá = Mar (AJ) Paláa = Mar (MH) Parálie = Salina (AJ) Pulowi, püloui = Esposa de Juyá (MAJ) Sawái = Noche (AJ) Schi = Río (MH) Shiliwála = Estrella (AJ) Siéssin = Amarillo (AJ) Sikó = Fuego (AJ) Sirúma = Cielo, nube (AJ) Siruma = Cielo, nube (MH) Sirru’ma = Nube, firmamento (MAJ) Sirumaa shiá = Nublado (MH) Shotñórg = Rojo (AJ) Shiliwála = Estrella (AJ) Schii = Decena (MH) Shüliwala = Estrella (MAJ) Sóp-palá = Playa de mar (AJ) Sópo-nawin = Playa de lago (AJ) Uáp = Bosque (AJ) Uane-júya = Año (un invierno) (AJ) Uane-kashi = Mes (una luna) (AJ) Umá-kat = Tierra, mundo (MH) Vútschi = Cerro, montaña (AJ) Walátshcke = Calor (AJ) Wanülü = Waápinaa = Cercano, en dirección oeste (MH) Wanéeshi = Uno, numeral (MH) Wapúj = Camino (AJ) Win = Agua (AJ) Wiiñ = Agua, laguna (MH) Winshi = Manantial, casimba (AJ) Wittos = Azul (AJ) Yalújaa = Diablo (MH) Yoluja = Alma de la persona muerta (MP) Yolu’ja = Espíritu de la persona muerta MAJ) Tomado de: FUNDACIÓN DE ESTUDIOS INDÍGENAS (FUNDESIN)
Tomado de: http://www.astroaborigen.org/wayuu.htm
estronomia wayuu
por carlos alfaro camargo
Thursday, Nov. 15, 2007 at 4:47 AM
caalalca@yahoo.es 3005754530 calle 21 N 4-40
Maicao la Guajira
mi estimado amigo
me parece interezante su pagina ya que el estudio de la astronomia es algo maravilloso, pero lo es mas la astronomia wayuu, para el mes de noviembre del 2006 nosotros publicamos un libro llamado "etnoastronomia wayuu y otras" de los cuales atraves de 3 años de estudio dialogando con ancianos en varias parte de la guajira colombiana y algunos amigos de la etnia logramos estraer todo lo relacionado con la astronomia de los wayuu. el libro parece registrado en la camara colombiana del libro ISBN obra independiente: 978-958-44-0598-2 de la Cámara Colombiana del Libro y de la Dirección Nacional de derecho de autor. me gustaria compartir con usted mi experiencia al igual que la suya
atentamente
Carlos Alfaro Camargo Docente de fisica y matematicas
docente_fisica@hotmail.com
Astronomia Wayuu
por Ramon Paz Ipuana
Monday, Jun. 22, 2009 at 1:54 PM
familia_paz_ipuana@hotmail.com
Esos textos son de mi Tio; el señor Ramon Paz Ipuana y si quieres me dices que no!!!!. Plageador de texto.!!!!!!.
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