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Uribe haciendo campaña electoral por su candidato en Riosucio, Caldas
por CRIDEC
Sunday, Oct. 28, 2007 at 12:29 PM
cridecmarmato@yahoo.es
LAS AUTORIDADES INDÍGENAS DEL OCCIDENTE DE CALDAS COMPARTIMOS CON LA COMUNIDAD LAS IMPRESIONES QUE NOS HA DEJADO LA VISITA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA A LA CIUDAD DE RIOSUCIO EL DÍA LUNES 22 DE OCTUBRE DE 2007
Destacamos en primer lugar que, bajo una administración indígena del municipio, sea posible que se lleven a cabo de manera simultánea y sin inconvenientes, dos eventos públicos importantes, como fueron el II Gran Trueke por la Vida y la Biodiversidad, en la plaza La Candelaria, convocado por organizaciones campesinas e indígenas, y la presencia del presidente de la República en la plaza de San Sebastián, organizada por un partido político. Denunciamos que, so pretexto de visitar una zona con riesgos electorales, el presidente de la República se preste para realzar con su presencia el cierre de campaña de los candidatos de su partido. Lamentamos que los organizadores de la visita presidencial, en su afán proselitista, hayan manipulado el uso de la palabra e incurrido en rechiflas, gritos, abucheos y otras muestras de irrespeto contra el gobernador de Caldas, el comandante de la 8ª Brigada, y aún contra el presidente de la República, cuando éste no respaldó sus intereses. Rechazamos que con la misma ligereza este sector se empeñe en desacreditar ante el país a Riosucio como una zona de violencia, desconociendo las propias estadísticas del 4º Distrito de la Policía Nacional con sede en este municipio, y de la Gobernación Departamental, que demuestran el bajo índice de presencia de hechos delincuenciales como el terrorismo, la extorsión o el secuestro. Esta estigmatización, que no corresponde a la realidad, perjudica las actividades sociales y económicas del municipio. Rechazamos la afirmación del presidente de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes de que en los Resguardos Indígenas los grupos subversivos coaccionan a la población para favorecer a un determinado partido político y controlarán las mesas de votación. Con estos argumentos, los organizadores pretendían que el presidente de la República ordenara retirar los puestos de votación de la zona rural. Tanto el alcalde municipal, como el gobernador del Departamento y el comandante militar manifestaron que se podía garantizar la realización de las elecciones en el área rural, por lo cual el presidente de la República ratificó la ubicación de las mesas de votación rurales, recomendando al mismo tiempo a la Fuerza Pública intensificar las labores de inteligencia y pagar recompensas para detectar casos de presión a los electores. Repudiamos el uso de la mentira y de la calumnia como argumentos electorales, tal cuales fueron las acusaciones de que el alcalde se había apropiado de recursos de una carretera y que los carnés del régimen subsidiado de salud se utilizaban con fines proselitistas. Al pueblo riosuceño le consta que bajo la presente administración el Municipio pasó del puesto 26 al puesto 4º de los municipios con mejor desempeño en el Departamento, y en cuanto a MALLAMAS, EPS Indígena, hace dos semanas la Superintendencia de Salud emitió un concepto favorable a sus procesos y procedimientos y el único reparo que le puso fue recomendarle que incrementara su patrimonio y en este sentido ampliara la cobertura en afiliaciones. Más grave que la denuncia, nos parece la credibilidad que le dio el presidente de la República. El alcalde municipal demostró la falsedad de la imputación, pero pese a ello el ministro de defensa intervino para decir que “esa es la inteligencia que necesitamos, que la gente denuncie”; es decir, avaló la práctica que ha afectado a tantos colombianos en los últimos años de basar los informes de inteligencia en falsas denuncias, estimuladas por las recompensas ofrecidas por el presidente. El manejo partidista de la visita presidencial a Riosucio, con su carga de intolerancia, animadversión, insultos, etc., dejó en evidencia ante la comunidad riosuceña y las esferas gubernamentales que quienes polarizan a la población y promueven la alteración de la convivencia en el municipio no somos los indígenas ni los sectores sociales. Por último, reiteramos nuestro rechazo al TLC, a la Ley Forestal, a la Ley de Aguas, al Estatuto de Desarrollo Rural, a la abstención de Colombia ante la Declaración de la ONU sobre Derechos Indígenas y demás políticas del actual Gobierno que privatizan los recursos naturales, entregan la soberanía nacional, condenan al pueblo colombiano a la subalimentación y la miseria y fuerzan la desaparición de los Pueblos Indígenas, justos reclamos que las organizaciones indígenas y campesinas le expusimos al presidente de la República, pero que éste no se dignó contestar. Riosucio, 26 de octubre de 2007. AUTORIDADES INDÍGENAS DEL OCCIDENTE DE CALDAS
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