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ARMEMONOS PAPÀ
por PEDRO CARDENAS
Saturday, Dec. 01, 2007 at 11:19 AM
plaverdad@hotmail.com / periodistasexiliados@hotmail.com 3153067253 / 3143590054 Bogota
"Quizá un adulto pueda “soportar” la presión psicológica postraumática de un atentado, más de 20 amenazas directas por medio de sufragios, coronas fúnebres y ramos de flores, una retención, un secuestro, dos exilios, el intento de secuestro a un familiar y ser el mensajero para decirle a uno de sus seres queridos que se debe ir para conservar la vida"
Quizá un adulto pueda “soportar” la presión psicológica postraumática de un atentado, más de 20 amenazas directas por medio de sufragios, coronas fúnebres y ramos de flores, una retención, un secuestro, dos exilios, el intento de secuestro a un familiar y ser el mensajero para decirle a uno de sus seres queridos que se debe ir para conservar la vida
Pero un niño que salio herido en un atentado a los 4 años, que ha sido testigo mudo de todo lo anterior, que vio como secuestraban a sus padre, que a los 12 años hasta ahora por todo lo anterior no sale del grado quinto de primaria, que tiene identificados a los enemigos de su padre por razones de oficio etc.
Clínica, medica o científicamente no lo puede superar y por el contrario sus efectos psicológicos se tienen que reflejar en un futuro no muy lejano, creemos con consecuencias inimaginables.
Lo anterior es una imagen patética y real de lo que ha sido mi vida como periodista y la vida de mi hijo como victima de un conflicto que no es, ni era suyo, pero que heredó por ironías del destino.
Por razones lógicas de seguridad tuve que sacar a mi familia, hace unos 15 días de la ciudad sin fecha de regreso visible, hasta que el gobierno en su tramitología pueda brindarles por intermedio mío una opción de vida basada en la seguridad.
Desde donde están “algún lugar de Colombia” todas las noches hablo con ellos, pero anoche fue la más fatal, la noche que quisiera no hubiese llegado, Anoche mi hijo, me pidió le dijera cuando podían regresar, que estaba aburrido, que le hacia mucha falta. Cuando le dije que aun el gobierno ni siquiera consideraba la posibilidad de estudiar mi caso que era el de ellos (mi familia) mi hijo, creo yo con una frase de dos palabras respondió “ARMÉMONOS PAPÁ” Armémonos para pelear de igual a igual.
Ante tamaña propuesta, me quede en silencio y lloré al ver que mi hijo había perdido la inocencia, por culpa de un conflicto que estoy seguro no entiende. Por culpa de un gobierno y unos funcionarios indolentes que someten todo proceso a una serie de tramites engorrosos, inalcanzables y despaciosos, sin importarle que los niños son personas a los cuales el estado, si bien es cierto no está obligado a darles todo, es igualmente cierto, está en la obligación de tutelar y hacer valer sus derechos, los mismos que están por encima de cualquier derecho. Anoche entendí, porque en los ojos de mi hijo ya no encontraba esa mirada radiante y feliz que tiene otros niños.
Entendí, porque la mirada de mi hijo era a veces triste y temerosa. Comprendí, porque en los ojos de mi hijo primero se asomaba el miedo y luego como una especie de rabia infinita. Entendí, que en el corazón de mi hijo ya no se anidaban los sueños y las ilusiones como cualquier niño, sino que por el contrario, se anidaba la venganza.
Anoche entendí, que mi hijo había perdido la esperanza y su inocencia, que a sus 12 años se comenzaba a formar una maquina de guerra en busca de la revancha.
Parece ser el gobierno no puede hacer nada. No puede o no quiere proteger a mi hijo para que pueda seguir estudiando como cualquier otro de su edad, sintiéndose seguro.
Mi hijo, ya no querrá jugar con carros como los otros de su edad y sus juguetes preferidos por ahora serán las pistolas, me pregunto ¿Cuándo usará las de verdad?
Si alguien me puede ayudar y este caso le interesa, no duden en llamar a los número celular 3153067253 y/o 43143590054. No duden en contactarnos al email plaverdad@hotmail.com
Estoy seguro, un día mi hijo y nosotros (su familia) se lo vamos a agradecer, de verdad lo decimos, de corazón sentimos que queremos quitarle a la guerra un soldado más.
Como padre quiero que mi hijo lleve en sus manos, como mínimo, una grabadora, una agenda, un lápiz, para que como yo sea periodista.
Como padre quiero que mi hijo, solo pueda hacer valer el poder de la palabra, que la única arma para defenderse y ayudar a los demás, sea la verdad. Que sus dedos solo los pueda utilizar para escribir desde un teclado en favor de la humanidad y nunca par accionar el gatillo de un arma en contra de ella. Si alguien me puede ayudar no dude en llamar, porque con la expresión de mi hijo ARMÉMONOS PAPÁ, creo que perdí la batalla, que inicié hace siete años contra los violentos y los corruptos, desde anoche no he hecho otra cosa mas que llorar.
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