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Los ciclos económicos
por Mauricio Cabrera Galvis
Sunday, Dec. 02, 2007 at 10:47 PM
macabrera99@hotmail.com
Los economistas tienen fama de que nunca están de acuerdo en ningún análisis, diagnóstico o pronóstico sobre la situación económica. Su capacidad de desacuerdo es casi tanta como la de los abogados, de quienes se dice que cuando hay dos discutiendo hay tres opiniones distintas. Sin embargo hay unas pocas cosas en las que están de acuerdo todos los economistas, sin importar escuelas, ideologías o preferencias políticas; una de ellas es la existencia de “Ciclos Económicos”. Porque lo que muestra la historia de todos los países es que a toda fase de expansión y crecimiento acelerado le sigue una fase de desaceleración y estancamiento.
Por supuesto los economistas no están de acuerdo en las causas que originan esos ciclos, ni mucho menos en las recomendaciones de política para atemperarlos; tampoco coinciden en las predicciones sobre su duración pero, como el buho de Minerva que se levanta al caer la tarde, sí tienen la habilidad para constatar que terminó la fase expansiva cuando el país ya se enfrenta a una recesión clara.
En el caso colombiano es claro que los últimos tres años han correspondido a una fase expansiva, de crecimiento acelerado en la mayoría de los países del mundo y en particular de Latinoamérica: la dinámica impresionante de China e India, el incremento enorme de los precios de los productos primarios (petróleo, carbón, níquel, café, etc.), la liquidez abundante de los mercados de capitales internacionales, han sido factores externos que han acelerado el crecimiento en toda la región. Si se les añaden políticas monetarias y fiscales muy expansionistas y la confianza de los consumidores e inversionistas, se tienen los ingredientes para una receta de crecimiento acelerado que produjo una tasa anual del 6,8%, una de las más altas de la historia reciente.
Pero, tal como el patriarca José le enseñó al faraón egipcio, siempre después de las vacas gordas viene una época de vacas flacas y es mejor estar preparados. Las preguntas más importantes que los responsables de la política económica deben plantearse ahora se refieren a la fase descendente inevitable del ciclo económico: ¿qué tan grande será la destorcida? ¿Estamos preparados para un cambio brusco en las tendencias de la economía mundial, o por el contrario somos vulnerables a estos choques externos? ¿Con nuestras políticas tendremos un aterrizaje suave, o será una hecatombe?
En medio del disenso tradicional entre los economistas, ya son mayoría las voces de los analistas independientes del Gobierno que coinciden en tres elementos del diagnóstico: primero, que ya se acabó la fase expansiva del ciclo económico y que el crecimiento de los próximos años será inferior al de 2006 y 2007; los resultados de las encuestas de expectativas de empresarios y consumidores muestran esta misma tendencia. Segundo, que los riesgos más grandes para la economía colombiana están en el frente externo: el impacto de la crisis hipotecaria de Estados Unidos sobre los consumidores de ese país, la inestabilidad política y económica de Venezuela (en particular el manejo cambiario que ha generado un gran diferencial entre la tasa de cambio oficial y la tasa paralela), y la posibilidad de una disminución de los flujos de capitales internacionales hacia los mercados emergentes.
El tercer elemento de consenso es la gran vulnerabilidad de la economía colombiana a los choques externos, en razón del creciente déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, que el mismo Gobierno estima que el año entrante puede llegar cerca de los 10.000 millones de dólares, es decir más de 5% del PIB.
Si son indiscutibles los Ciclos Económicos y si crece el consenso sobre los riesgos de la destorcida, es mejor atender las voces de alerta en lugar de dormirse sobre los laureles de unos buenos crecimientos que ya son historia.
© Colprensa
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