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Medellin se bate en sus heces
por Johnson Bastidas
Friday, Feb. 29, 2008 at 3:06 AM
Intocables no es una exageración, la llamada del Patrón de la Casa de Nariño al presidente de la Corte suprema, para regañarlo por la investigación que se pretendía abrir contra su primo paramilitar Mario Uribe, tiene al borde de un ataque de nervios a todo el aparato de justicia de Colombia. A pesar de todos los recursos (54 millones de dólares) en presupuesto y tecnología, la fiscalía no tiene licencia para tocar a los intocables. Medellín y porque no decirlo Antioquia viven hoy unos “Despejes Jurídicos” frente a la justicia colombiana. Tanto es la impunidad en Antioquia, que los narcoparamilitares de la Costa consideran que los procesos que se les siguen por la Parapolítica son una revancha de los “cachacos”, para evitar que un Costeño llegue al poder.
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Medellín se bate en sus propias heces
A pesar de todo el dinero que se gastan en marketing para presentar a la ciudad de la eterna primavera, como la más bella, la más cívica, la más todo, incluso la más pacifica, en realidad Medellín se carcome entre sus propias miserias. El accionar narcoparmilitar sigue intacto, los Narcopolíticos siguen campantes por ahí, dando conferencias de prensa, y lo que es peor, impunes, la razón? . Medellín esta en el corazón del dominio paramilitar y para completar es la ciudad donde reina Don Berna y el Patrón de la casa de Nariño Álvaro Uribe Vélez. Los intocables por la justicia, al menos por ahora.
Intocables no es una exageración, la llamada del Patrón de la Casa de Nariño al presidente de la Corte suprema, para regañarlo por la investigación que se pretendía abrir contra su primo paramilitar Mario Uribe, tiene al borde de un ataque de nervios a todo el aparato de justicia de Colombia. A pesar de todos los recursos (54 millones de dólares) en presupuesto y tecnología, la fiscalía no tiene licencia para tocar a los intocables. Medellín y porque no decirlo Antioquia viven hoy unos “Despejes Jurídicos” frente a la justicia colombiana. Tanto es la impunidad en Antioquia, que los narcoparamilitares de la Costa consideran que los procesos que se les siguen por la Parapolítica son una revancha de los “cachacos”, para evitar que un Costeño llegue al poder.
Lo peor de todo, es que para cerrar el ciclo de impunidad, para que muchos casos perezcan por razones de tiempo o por la impunidad de la ley de justicia y paz, es necesario reelegir un gobierno que garantice la continuidad de los acuerdos secretos de Ralito, y quien más idóneo que el mismo Patrón de la Casa de Nariño. La reelección de Uribe, ya es una tarea de todos los grupos delincuenciales ligados a los narcoparamilitares y narcopolíticos, pues sólo él, puede garantizarles la impunidad.
Digno de un record “Guines”, los narcoparamilitares se aprestan a comprar hasta el último libro de la investigadora Claudia López, “Parapolítica, la ruta de la expansión militar y los acuerdos políticos”lanzado en Medellín bajo la mirada de uno de los políticos con votaciones atípicas, me refiero a Luis Alfredo Ramos quien obtuvo la primera votación al senado en el 2002, en pleno apogeo paramilitar y repitió votación histórica en el 2007, en fin, tocara ir más allá para saber que se esconde detrás de estas votaciones, pues es voix populi en Medellín que Ramos tiene rabo de paja. Debemos recordar que una periodista de TeleAntioquia que se atrevió a formular una pregunta molesta sobre el particular, fue fulminantemente despedida por las directivas del canal.
http://colombia.indymedia.org/news/2008/02/81126.php
Detrás de un presidente paramilitar, le siguen muchos senadores paramilitares, detrás de cada senador, varios representantes a la cámara, gobernadores, y alcaldes paramilitares, sin dejar a un lado los institutos descentralizados y otras instancias del orden municipal. Toda esta maraña de relaciones simbióticas llegó a las instituciones de Alto Turmequé, y tras estas huellas de putrefacción, mucha sangre, mucha sangre ha quedado regada de los que se atrevieron a cuestionar toda esta democracia de motosierra.
La justicia colombiana, tiene la obligación moral –a pesar de las presiones- de impedir que se silencie tanto delito en Antioquia y otras regiones.
Los medios de comunicación siguen agazapados silenciando las verdades que todos sabemos, sirviendo de caja de resonancia a los victimarios y silenciando a las victimas. En Antioquia ese rol lo juega el Colombiano, para quienes las masacres y sus autores parecen un tema vedado para columnistas y editorialistas. Como es apenas obvio, el Colombiano ha silenciado la investigación de Claudia López y más claro aún, ha silenciado la movilización que tendrá lugar el 6 de marzo.
Ante este reino de impunidad, Medellín no es lo que parece, es una ciudad sumida en el miedo de la motosierra, pobre Medellín, tan lejos de la Justicia y tan cerca de Don Berna y de Don Álvaro Uribe.
Johnson Bastidas
www.anncol.nu
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