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Cacarica: Aguilas Negras reactivan el control de alimento y de personas
por Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
Sunday, Apr. 13, 2008 at 9:47 AM
justiciaypaz@coldecon.net.co
Desplazamiento forzado por combates. Riesgo de arrasamiento ambiental y de la supervivencia de afrocolombianos e indígenas.
Impunidad posibilita los desafueros.
“No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente” Martín Luther King
RESUMEN
Se reactivó el control paramilitar en Cacarica por parte de estructuras que se denominan “Águilas Negras” desde enero de este año. Sus actuaciones se realizan de modo particular en el trayecto del río Atrato entre Bocas de Atrato y Travesía en un área de 62 kilómetros que linda con el Parque Nacional de los Katíos, paradójicamente, toda esta área cuanta con una presencia significativa de unidades de las Fuerzas Militares. Esta estructura armada se ha instalado de forma casi permanente en el entorno del caserío de Tumaradó. La retención para la identificación de personas, la requisa de embarcaciones, la verificación de facturas de alimentos a las comunidades de Cacarica son parte de su accionar de control.
Hace unos días, ordenaron en el puerto de Turbo a los propietarios de embarcaciones y trabajadores de carga abstenerse de transportar alimentos hacia el Cacarica. El control paramilitar de la zona, estuvo antecedido del reclutamiento de “desmovilizados” en la cabecera municipal de Riosucio el año pasado. De acuerdo con informaciones recibidas más de una veintena de jóvenes, algunos de ellos desmovilizados, fueron nuevamente incorporados a las estructuras de tipo paramilitar bajo el nombre de “Águilas Negras”. Estas iniciaron una disputa por el control territorial – tierra, población, proyectos- con la fracción denominada de “Los Renacientes”.
Como se había advertido por parte de la guerrilla de las FARC EP, en agosto de 2007, en declaraciones a la prensa internacional acerca de su movilidad en el Bajo Atrato, esta parece confirmarse con un posible contacto armado entre estas y unidades de la Brigada 15 en Cacarica. En efecto, el lunes 24 de marzo, cerca de 10 familias de afrodescendientes de Zonas de Biodiversidad de Cavida, indígenas y otros habitantes de la zona, se vieron obligados a desplazarse hasta la Zona Humanitaria “Nueva Vida” tras la advertencia de las unidades militares de la Brigada 15 de que ellos iban a mantener combates con la guerrilla de las Farc ep.
Desde las 8:00 a.m. aproximadamente y hasta la 1:00 p.m. se escucharon explosiones y se conoció de ametrallamientos desde un helicóptero. Hasta el pasado martes, las familias permanecieron en condición de desplazamiento sin ningún tipo de atención institucional.
En este escenario de estrategias militares, nuestra Comisión de Justicia y Paz fue informada que en desarrollo de las discusiones internas de los Consejos, para la aprobación o no en la extracción del arracacho para la empresa Ecopulpa, proyecto que las familias de Cacarica asociadas en Cavida han objetado en razón de los desastres ambientales que genera y las secuelas para la supervivencia de las comunidades, 5 integrantes de las “Águilas Negras” hicieron presencia en el lugar de reunión de los Consejos, limitando la libertad de expresión y la libre discusión. De aceptarse el desarrollo del agronegocio de arracacho, las consecuencias sociales y ambientales serán irreparables para la supervivencia de los afrocolombianos e indígenas de Cacarica.
Los problemas territoriales desde hace 11 años están vinculados a la estrategia económica y social paramilitar. Inicialmente este proyecto criminal, posible a la aquiescencia, tolerancia, unidad de acción con la Brigada 17 en 1996, pasó de ser protectora de sectores empresariales como Maderas del Darién filial de Pizano S.A. a convertirse ella misma en gestora empresarial, como sucedió a través de la empresa C. I. Multifruits S.A.
En el caso de esta empresa las investigaciones son nulas a pesar de la exigencia permanente de los afrocolombianos. De esta empresa ha formado parte JUAN MANUEL CAMPO ELJACH, quien ha sido dirigente del Directorio Nacional del Partido Conservador, ENRIQUE RENDON, miembro de las estructuras paramilitares, según el diario El Tiempo, conocido por el alias de GERMAN MONSALVE. A la fecha ninguna investigación eficaz se ha realizado.
Desde mediados de 2007 está empresa dio por terminada la “Alianza Estratégica” suscrita con el Consejo Mayor Comunitario de Cacarica, aduciendo el ambiente creado por las ONG, afirmando igualmente la cancelación del negocio con la empresa DEL MONTE para la siembra de plátano, de otros frutales y de palma de aceite. A pesar de que se surtió un ambiguo trámite de anulación de las “Alianzas”, los ocupantes de mala fe que fueron traídos desde el 2001 por FREDY RENDON, comandante “Alemán” y su hermano DANIEL RENDON “Mario” de las estructuras paramilitares del Bloque Elmer Cárdenas a Cacarica, aun continúan allí dentro del Territorio Colectivo en el área de La Balsa. A pesar del conocimiento de la situación, el gobierno no ha realizado acciones efectivas para el pleno ejercicio del derecho a la alimentación, a la tierra, y al disfrute del ambiente.
Para complementar el panorama de control en este mismo perímetro de Cacarica, permanecen varios desmovilizados de las estructuras paramilitares, los que allí viven desestructurando la vida de convivencia de las comunidades negras. A la fecha el gobierno ha incumplido todos sus compromisos de atención a estos desmovilizados que son ajenos de las comunidades. En el mes de febrero, mandos de estructuras paramilitares que operan desde Acandí manifestaron que a esta misma porción del territorio ingresarían 150 hombres más, debido a la denuncia oportuna de la situación se abstuvieron de llevar estas unidades a La Balsa.
Igualmente se ha ido acelerando la compra venta ilegal de propiedades en contravención con la ley 70 de comunidades negras por parte del Exalcalde de Chigirodó AMADOR CAICEDO, miembro de la junta de CORDESVIDA, y quien se encuentra siendo investigador por apropiación ilegal de tierras en Belén de Bajirá.
SOLICITUDES
A los grupos de solidaridad y derechos humanos solicitar al Estado colombiano:
1. Actuación eficaz, coherente, transparente con el enfrentamiento y desestructuración de todo tipo de paramilitarismo en Acandí, Ungía, Bocas de Atrato, Tumaradó, Turbo, La Honda, La Larga, Riosucio.
2. Monitoreo de resultados operacionales de la Policía de Urabá, La Brigada 15 y 17, Grupo de Atrato sobre estas estructuras armadas e intervención sobre estas por omisión, por comisión por omisión o interacción con “Águilas Negras”.
3. La restitución plena de la propiedad colectiva a los afrocolombianos de Cacarica, en particular los habitantes de La Balsa.
4. El cese de cualquier apoyo institucional y o financiero a través de Acción Social, Finagro, Ministerio de Agricultura a proyectos empresariales en el que se encuentren vinculadas las empresas Maderas de Darién Pizano S.A, C.I. Multifruits Ltda., Del Monte Usa, Ecopulpa.
5. El cese de la impunidad en Crímenes de Lesa Humanidad más de 85, entre ellos, de modo particular la desaparición forzada de EDWIN SALAZAR ocurrida en Tumaradó y La Balsa en donde se ha desarrollado el proyecto ilegal de la empresa Multifruits Ltda.
6. Investigación URGENTE sobre la empresa Maderas de Darién filial de Pizano S.A y C.I. Multifruits S.A, beneficiarios empresariales de macabras Alianzas Estratégicas con el paramilitarismo de FREDY RENDON y ENRIQUE RENDON “Don Mario” consentida por la Brigada 17 desde 1997 y con posterioridad de la Brigada 15.
7. Investigación URGENTE sobre las fuentes de financiación de CORDESVIDA y el papel que juega en la misma AMADOR CAICEDO, ex alcalde de Chigorodó.
8. El respeto a las Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad como mecanismo de protección de la vida y del Territorio de los afrocolombianos frente a daños irreparable a la vida e integridad personal y comunitaria y la destrucción ambiental con agronegocios.
9. Intervención inmediata de Ministerio de Ambiente y de organismos de control para la evaluación de los impactos sobre la supervivencia de los afrocolombianos e indígenas y sobre la biodiversidad.
Bogotá, D.C. Abril 7 de 2008
COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ
Adjunto Constancia y Censura Ética 59
Bogotá, D.C. Abril 7 de 2008
FRANCISCOSANTOS Vicepresidente de la República
CARLOS HOLGUIN SARDI Ministerio de Interior
FERNANDO ARAUJO Ministro de Relaciones Exteriores
JUAN LOZANO Ministro de Ambiente
MARIO IGUARAN ARANA Fiscal General de la Nación
EDGARDO MAYA VILLAZON Procurador General de la Nación
VOLMAR PEREZ Defensor Nacional del Pueblo
Ref: Control de alimentos de “Águilas Negras”, Desplazamiento Forzoso
“No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente”.Martín Luther King
Reciban un respetuoso saludo.
Nuestra Constancia Histórica y Censura Ética ante las operaciones de tipo paramilitar que bajo el nombre de “Águilas Negras” se continúan desarrollando sobre los habitantes de Cacarica, ya no solo sobre el Territorio Colectivo desde La Balsa y el Salaquí sino sobre el río Atrato; por las operaciones armadas y confrontaciones que se han presentado sin propiciar las condiciones adecuadas de atención y protección conforme al artículo 17 del Protocolo II de los Convenios de Ginebra.
Desde comienzos de este año las operaciones de las “Águilas Negras”, después de una etapa de ocultamiento que se inició desde febrero de 2007 en una confusa relación con la Brigada 15, se han hecho nuevamente visibles sobre el río Atrato y el mismo municipio de Turbo, reeditando la situación que se vivió desde 1996 hasta el 2002. Su presencia física se ha hecho visible en el entorno de los espacios de decisiones comunitarias sobre agronegocios dentro del Territorio Colectivo, así como, sobre el Territorio de Cacarica y el Parque Nacional de los Katíos.
Nuestra Constancia Histórica ante el desplazamiento forzoso de pobladores de Cacarica afrocolombianos e indígenas por operaciones militares y los posibles confrontaciones armadas contra la guerrilla de las FARC EP, ante las cuales el Estado a desatendido su responsabilidad en atención humanitaria, en materia de protección por la ausencia de mecanismos de activación de alerta temprana y de acompañamiento y complementariedad.
Nuestra Censura Ética ante el enquistamiento del modelo empresarial paramilitar dentro del Territorio de Cacarica, con repobladores, con desmovilizados y supuestas cancelaciones de Alianzas Estratégicas de la empresa C.I. Multifruits S.A, ante las cuales existe una inacción total de los entes de gobierno y de investigación estatal.
Nuestra Constancia ante los siguientes hechos de lo cuales muchos han sido víctimas, algunos de los cuales hemos sido testigos y los cuales no debieron haber sucedido, si existiese una política de seguridad coherente, efectiva y una actuación diligente y oportuna del ente investigador.
* Lunes 31 de diciembre de 2007 en horas del medio día nuestra Comisión de Justicia y Paz conoció que un grupo de “Águilas Negras” vestidos de civil hicieron presencia sobre La Loma del río Cacarica, luego se desplazaron por el río Cirilo en donde abordaron a algunos pobladores preguntando por la situación del Territorio.
De acuerdo con relatos de afrocolombianos se conoció que el perímetro urbano de Riosucio, un paramilitar apodado “Alberto”, bajo el mando de DANIEL RENDON, conocido como “Mario” inició el reclutamiento de desmovilizados con lista en mano pasando casa por casa. Según la información hasta ese momento había reclutado más de 40 jóvenes entre ellos varios desmovilizados. Algunos de los desmovilizados indicaron que podían cobrar doble, refiriéndose al pago por participar en el proceso de reinserción y por el pago de las “Aguilas Negras” que oscila entre los 700 mil pesos (350 US) y el millón de pesos (U.S 500)
* Martes 15 de enero de 2008 hacia las 3:00 p.m. se tuvo conocimiento que paramilitares de las “Águilas Negras” se instalaron con armas y uniformes cerca del caserío de Tumaradó, en el Bajo Atrato, en la margen derecha del río Atrato en dirección de Turbo a Riosucio, allí retuvieron embarcaciones las revisaron y anunciaron que todo mercado debería ir con su propietario. Los paramilitares indicaron que se encontraban en una disputa con “Los Renacientes”.
Ante este grupo, los militares han mostrados éxitos operacionales con la detención de personas, armamento, material de comunicaciones.
Desde ese mes y hasta ahora la movilidad de los paramilitares en botes de alta velocidad y con armas largas es visible. Existen controles temporales en La Punta y La Honda en la cuenca de Cacarica y en la Larga. En esos trayectos también han retenido embarcaciones e interrogado a pasajeros y tripulantes por el destino y la carga que llevan. Un lugar de control y retención permanente ha sido el entorno del caserío de Tumaradó sobre el río Atrato.
* Jueves 28 de febrero en el casco urbano de Turbo conductores de embarcaciones de carga se negaron a prestar el servicio de transporte de mercados a los afrodescendientes de Cacarica por temor a perder la vida. “Estamos como hace años, y si uno desobedece uno no sabe que le pueda a uno pasar”.
* Martes 4 de marzo a las 3:00 p.m. en inmediaciones de Tumaradó algunas embarcaciones pequeñas de afrocolombianos que se dirigían al Cacarica desde Turbo fueron retenidas por paramilitares que se identificaron como de las “Águilas Negras”. Luego de una requisa, y de advertencias les dejaron continuar el trayecto.
* Viernes 7 de marzo a eso de las 2:30 p.m. en el punto conocido como Sautatá paramilitares que se identificaron como “Águilas Negras” retuvieron embarcaciones de campesinos que pretendían ingresar hacia el Parque Nacional de los Katíos. Los armados les prohibieron ingresar, les amenazaron indicando que si ingresaban perderían la vida.
Ese día se conoció que los paramilitares de las “Águilas Negras” han montado cristalizadores y un posible laboratorio de cocaína dentro del Parque Nacional.
* Miércoles 12 de marzo al viernes 14 de marzo los civiles armados de la estrategia paramilitar bajo el nombre de “Águilas Negras” en Tumaradó y La Honda retuvieron tres embarcaciones en la que afrocolombianos y mestizos se movilizaban hacia Cacarica y el municipio de Riosucio.
* Domingo 16 de marzo en el caserío La Honda integrantes de los Consejos Comunitarios que se encontraban en una reunión de discusión sobre el agronegocio de transformación del Arracacho por papel que realizaría ECOPULPA, observaron la presencia de 5 personas de civil con armas, estas ingresaron posteriormente al lugar por unos minutos. Habitantes del lugar indicaron que se trata de “Águilas Negras”.
* Viernes 21 de marzo en horas de la noche llegaron al sitio conocido como “La Tapa” sobre el río Perancho hombres vestidos de civil, muchos de ellos armados, reconocidos por los pobladores como antiguos integrantes de las estructuras paramilitares de las “Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá” y luego del Bloque Elmer Cárdenas.
Desde ese lugar un grupo de ellos se dirigió en cercanía de la comunidad de Barranquilla y otro por el camino contiguo el río Perancho hacia la comunidad de La Virginia en Cacarica.
* Lunes 24 de marzo desde las 8:00 a. m. en la Zona Humanitaria de “Nueva Vida se escucharon disparos de fusil y de explosiones en la parte alta del río Perancho aproximadamente a cuatro horas caminando.
Luego de un cese del fuego y de las explosiones hacia las 10:40 a.m. se escucharon ocho explosiones.
A eso de las 12:03 p.m. se escuchó el sobrevuelo de un helicóptero de las Fuerzas Militares. Minutos después hacia las 12:32 p.m. desde el aire se escucharon ráfagas de metralla sobre los ríos La Raya y Perancho y luego cinco explosiones más. El helicóptero se retiró del Territorio Colectivo hacia la 1:03 p.m.
Desde ese momento no se escucharon ni explosiones ni ametrallamientos en la zona. Se supone que se produjeron combates con unidades de la guerrilla de las FARC EP, que no tienen antecedente alguno dentro del Territorio Colectivo.
Aproximadamente a eso de las 12:30 p.m. arribaron a la Zona Humanitaria de “Nueva Vida” 3 familias afrodescendientes de Cavida que habitan en la Zona de Biodiversidad de La Virginia y una familia indígena de la comunidad de Bequerá sobre el río Perancho. La familia indígena solicitó refugio en el espacio humanitario hasta que se dieran condiciones de regreso a su resguardo por efecto de los ametrallamientos y explosiones.
La familia indígena fue acogida por los miembros de Cavida que habitan la Zona Humanitaria de Nueva Vida. Se desconoce si hubo combates.
* Martes 25 de marzo a eso de las 7:00 p.m. llegaron dos familias de las comunidades de La Virginia y La Raya solicitando acogida debido a los anuncios militares de confrontaciones armadas y el campamento instalado dentro de uno de los caseríos.
* Miércoles 26 de marzo hacia las 4:00 p.m. propietarios de las embarcaciones de carga que se movilizan por el Atrato desde Turbo hasta el Cacarica manifestaron a los afrodescendientes, que tenían prohibido transportar alimentos, según ordenaron los paramilitares de las “Águilas Negras”, quienes manifestaron que estarían realizando verificación en Ungía y en el caserío de Tumaradó.
* Viernes 4 de abril nuestra Comisión de Justicia y Paz tuvo acceso al Acta de liquidación del Acuerdo entre C.I. Multifruits S.A., y el Consejo Mayor Comunitario de Cacarica respecto a la Alianza Estratégica para la siembra de plátano, caucho y palma de aceite, en un área de 20 mil hectáreas.
El documento, es un Acta firmada el 21 de agosto de 2007, que pretende formalizar la entrega, al Consejo Mayor Comunitario de Cacarica, de todos los bienes inmuebles, muebles y cultivos de plátano a cargo de la empresa, imponiéndole la obligación de continuar con el proyecto de producción platanera. En el mismo el Consejo asume la tensión social creada por el cobro de la inversión de la empresa a cada uno de los parceleros vinculados, aceptando de paso el establecimiento definitivo de los repobladores y desmovilizados traídos por C.I. Multifruits S.A., al territorio colectivo. El Acta declara a esta empresa a paz y salvo con el Consejo Mayor, los consejos menores de la zona y la comunidad en general.
Este documento y lo que se desprende de su contenido, pretende trasladar al Consejo Comunitario la responsabilidad ambiental, laboral, penal y civil que eventualmente se pueda establecer con ocasión del asentamiento de esta empresa en el territorio colectivo. Aunado a que esta forma de terminación unilateral podría no ser suficiente para terminar la relación de esta empresa con el territorio colectivo de Cacarica, debido a la serie de artificios establecidos en los contratos que dan cuerpo a la mal llamada “Alianza Estratégica”.
Delegados de las comunidades afrocolombianos manifestaron sus preocupaciones a la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y el Ministerio de Relaciones Exteriores el 6 y 11 de septiembre de 2007, sin que a la fecha exista pronunciamiento alguno de estas instituciones.
Igualmente, se conoció que el exalcalde de Chigorodó AMADOR CAICEDO, integrante de la Asociación CORDESVIDA, que tiene entre sus ingresos recursos que son aportados por beneficiarios del programa Familias en Acción, está adquiriendo tierras en los territorios colectivos de la cuenca del Cacarica, desconociendo los criterios y procedimientos que contempla la ley 70 de 1993.
Nuestra Censura Ética ante los abusos cometidos con estrategias que reeditan la experiencia paramilitar de control sobre bienes y personas, como las que sucedieron desde hace 11 años. Las estructuras paramilitares que siempre han operado en el Bajo Atrato bajo las denominaciones de “Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá”, ACCU; “Autodefensas Unidas de Colombia”, AUC, y Bloque Elmer Cárdenas y Bloque Bananero, ahora son “Águilas Negras”. Si bien se han presentado resultados operacionales contra las estructuras criminales “Renacer” no existen actuaciones eficaces contra las “Águilas Negras” su poder es evidente en Turbo, Acandí, Ungía y no solamente sobre el río Atrato, reviven las actuaciones de control de alimentos que padecieron ya estas comunidades desde el segundo semestre de 1995 y que terminaron con la Operación Génesis de la Brigada 17 que los desplazó forzadamente.
Ningún tipo de actuación de fondo se ha adelantado por parte del Estado tendiente al desmantelamiento efectivo de estas estructuras paramilitares que actuaron y continúan actuando en medio del control militar de la Brigada 15. Ahora amparados en el nuevo mecanismo confuso de la “desmovilización” y con la nueva denominación de “Águilas Negras” continúan afianzando el control social, económico y político en la región, mientras permanecen. En Cacarica ocupantes de mala fe que como parte de la estrategia paramilitar fueron traídos al territorio colectivo allí permanecen, sin que el gobierno resuelva la situación de esos desmovilizados que con el paso del tiempo se asientan en la tierra que no es suya.
Los repobladores traídos por las estructuras paramilitares allí permanecen sin actuación alguna institucional para resolver su situación. Y debajo en donde Multifruits erigió un agronegocio de plátano, con proyección hacia la palma de aceite y la teka se encuentra el que fue el centro de operación paramilitar, que incluyó el espacio de tortura, de ejecuciones y de fosas clandestinas. Lugar del crimen que nunca ha sido objeto de una investigación judicial en los últimos 11 años, mientras las viudas y los huérfanos de los desaparecidos continúan esperando que exista una exhumación, que sea posible dar sepultura a los seres queridos que se encuentran en el tiempo de la noche y la niebla.
En sus manos esta Constancia Histórica sobre la reactivación del control paramilitar en el Bajo Atrato, es la tercera, que sobre esta situación hemos escrito, sin que nada efectivamente se haya realizado, todo parece consumar un estado de hecho con formalidades democráticas. Con el paso del tiempo se percibe que lo que se ha ido configurado es un Estado de hecho donde la actuación criminal queda legitimada e institucionalizada. Nada eficaz en absoluto se ha hecho, a pesar de los compromisos asumidos en el seguimiento de las Medidas Cautelares resueltas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a pesar de tanta impunidad manifiesta, no existe la disposición, siquiera por simular, de realizar alguna actuación estructural.
Para los afrocolombianos no solamente hay inseguridad a su vida, a su libre movilización, a su permanencia en el Territorio sino un estado permanente de injusticia, de impunidad y de exclusión. Sus iniciativas como las Zonas Humanitarias, las Zonas de Biodiversidad, la Comisión Mixta de Verificación pretenden han sido deslegitimadas o estigmatizadas, cuando no desmontadas, con el propósito inconfesable, de que no exista la posibilidad de otra palabra, de otra vida, de otros Proyectos de Vida que objetan, que se distingan, y se diferencien de la reconciliación forzosa, de la conversión de lo múltiple, lo plural y lo diverso en agronegocios.
Todo ha ocurrido con el conocimiento de todas las autoridades, como parte de la costumbre, pues ya nada escandaliza, ya nada conmueve, porque la ley es la costumbre, la costumbre es la criminalidad, la criminalidad tiene ahora el nombre de la “seguridad”, del “desarrollo” y “el progreso”.
En conformidad con sus responsabilidades institucionales les apelamos a actuar de manera integral, eficaz, coherente, transparente con el enfrentamiento de estructuras paramilitares por parte de la Policía de Urabá y las Brigadas militares, o la intervención sobre los responsables de las misma por su ineficacia en prevenir estas operaciones criminales o por su posible complicidad cuando ellas se encuentran operando a la luz en el Puerto de Turbo; la restitución plena de la propiedad colectiva, el cese de la impunidad en Crímenes de Lesa Humanidad y en los beneficiarios empresariales de macabras Alianzas Estratégicas, garantizando el derecho a la Verdad histórica, la justicia y la reparación integral a favor de los habitantes ancestrales de los territorios de la cuenca del Cacarica, y el respeto a las Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad; la intervención frente a proyectos como la extracción a gran escala del arracacho por sus graves consecuencias ambientales y en la supervivencia de los afrocolombianos e indígenas con la entrega de toda la documentación técnica sobre impactos ambientales y con la realización de una auténtica Consulta Previa; el cese de cualquier apoyo financiero o técnico de parte de Acción Social o de recursos de la cooperación internacional a Maderas de Darién S.A. Pizano S.A. Ecopulpa, CI Multifruits Ltda.
Con profunda preocupación,
COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ
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