|
No se construirá batallón en el Valle del Guamuez: el Pueblo Kofán impone su ley
por Rodolfo Pantoja Pantoja
Tuesday, Feb. 10, 2009 at 12:31 PM
Ahora se espera establecer algunas estrategias ligadas al desarrollo social y cultural de esa región.
La comunidad indígena Kofán del Valle del Guamuez ganó una disputa de territorialidad con la que se pretende impedir la construcción de un batallón por parte del Ejército Nacional en el sector conocido como La Concordia.
En la pasada visita del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, se le expuso esta problemática que fue estudiada por su despacho, ahora se busca que el batallón sea construido en otra área.
Según conoció DIARIO DEL SUR, el cabildo de Santa Rosa del Guamuez y Visión Renacer aplaudió la decisión del Ministerio de Defensa de suspender la construcción de la guarnición militar.
En una reunión con el ministro Juan Manuel Santos y la embajadora Carolina Barco, celebrada el 24 de enero, se planteó ésta como una señal positiva para adelantar un proceso de concertación entre la comunidad y el Estado. "El cabildo lleva años preocupado por este batallón, ya que nuestros mayores se oponen a este uso en nuestro territorio ancestral. Tal como dijo el gobernador anterior, tarde o temprano íbamos a tener que sentarnos a discutir este tema", reiteró Eleuterio Queta, gobernador del cabildo Santa Rosa del Guamuez.
La comunidad Kofàn se acercó por primera vez a las autoridades estatales en julio de 2006 y junto a Visión Renacer solicitó medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en noviembre de ese año, proceso que sigue en 'carteo'. El proceso también ha contado con el acompañamiento de la Pastoral Social de la Diócesis de Mocoa - Sibundoy.
"Cuando finalmente visitamos el batallón en febrero del año pasado, pudimos visitar nuestros sitios ancestrales y fuimos atendidos con respeto por el coronel Marín", dijo Hernando Criollo, ex gobernador y presidente de la Asociación de Médicos Kofanes, Asmik. "Aunque los abuelos dicen que el territorio se los tienen que devolver, sentimos que este diálogo puede abrir una nueva etapa en las relaciones".
Los kofanes, a través de Visión Renacer, entablaron un proceso de intercambio de comunicaciones con el Ministerio de la Defensa Nacional en junio de 2008.
Este proceso culminó con la visita del ministro Juan Manuel Santos, la embajadora en los Estados Unidos, Carolina Barco y la cúpula de las Fuerzas Armadas, el pasado 24 de enero.
En esa oportunidad las partes acordaron desarrollar un proceso de concertación que consistiría en analizar los impactos que pueda tener la base militar sobre esta comunidad, pero los kofanes no descartaron sus esfuerzos de seguir intentando por la vía legal lograr que el Ejército desaloje el territorio.
"El ministro Juan Manuel Santos recalcó el derecho de los indígenas de buscar por la vía jurídica una salida a este asunto y agradeció la franqueza de la posición expuesta", dijo Carlos Salinas, vocero de Visión Renacer. "Con su decisión de suspender la construcción, el ministerio brinda una muestra tangible de la seriedad con la cual se vislumbra este diálogo. Será un diálogo marcado por el respeto y la paz", agregó.
Una disputa ancestral
La lucha de la comunidad kofán por decirle no a la construcción del batallón viene desde hace mucho tiempo y ha sido respaldada por varios sectores.
Esto provocó que en junio de 2008 un grupo de indígenas kofanes llegaran hasta las puertas del Museo Nacional en Bogotá, después de una larga travesía desde su resguardo en las selvas del Putumayo, para celebrar que el Ministerio del Medio Ambiente y la Unidad de Parques Nacionales Naturales declararían más de 10.000 hectáreas como un área protegida por la importancia de las especies vegetales que crecen allí para la medicina tradicional de sus pueblos.
Este hecho posteriormente sirvió de argumento para defender su iniciativa de impedir que se construya el batallón. En la capital de la República los representantes de las autoridades indígenas aprovecharon la atención de los medios para leer un comunicado en el que reclamaban al Gobierno por la construcción de una base militar en sus territorios.
Según las autoridades kofanes, la Brigada Móvil 13 del Ejército Nacional se ha ubicado en un sitio denominado 'Finca Maravales', a unos tres kilómetros de La Hormiga, municipio del Valle del Guamuez en el departamento del Putumayo.
"Esa finca es territorio ancestral Kofán y colinda con el Resguardo Santa Rosa del Guamuez". Desde hace más de dos años, cuando se enteraron que el Ejército planeaba instalarse definitivamente en este lugar, comenzaron sus preocupaciones. Varias Ong entre ellas la Corporación Visión Renacer, se han sumado a los reclamos de los kofanes y solicitado medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a favor del gobernador del cabildo de la época Hernando Criollo.
Para los kofanes la construcción de un batallón en inmediaciones de su territorio es sinónimo de daños ambientales y perturbación de su paz. Aseguran que en la quebrada La Raya, una de sus fuentes de agua, ya no se puede pescar y que el agua baja llena de barro resultado de las construcciones del Ejército. Reclaman que los constantes sobrevuelos de helicópteros producen un ruido que altera su tranquilidad y costumbres.
Un sitio estratégico
A su turno, el Gobierno Nacional a través de sus representantes del Ejercito en ese departamento, da cuenta que existe necesidad de tener un área de vigilancia que les permita mantener el orden público en la zona. El Valle del Guamuez y esa área, según voceros del Ejército, es un territorio estratégico en la lucha contra el frente 48 de las Farc, pues constituye un corredor de armas y narcotráfico que alimenta al Bloque Oriental de esta guerrilla.
Por otra parte, desde allí se mantiene el control de una buena porción de la frontera con Ecuador. "Por aquí atacaron Patascoy y se replegaron por el río Guamuez, hasta Rancherías, en límite con Ecuador", explicó una fuente militar.
Ante la necesidad de mantener el control y la seguridad en la zona, el Ministerio de Defensa decidió construir en la 'Finca Maravales' la infraestructura necesaria para respaldar la brigada: un depósito, alojamiento, plantas de tratamiento de agua, pozo profundo para extracción de agua y un comando. Más de 200 hombres del Ejército vivirán en las instalaciones.
La finca, de 193 hectáreas, fue adquirida por el Ministerio de Defensa (escritura pública N° 4765098) el 29 de septiembre de 2006 y desde ese momento la intención fue la de construir un nuevo asentamiento militar. No obstante, los kofanes insisten en su reclamo. Hace casi un año le solicitaron al Gobierno Nacional una explicación detallada del proyecto, un estudio de impacto ambiental, especialmente sobre las aguas y a la vez que se suspendan las obras.
Cronología de una lucha
En julio de 2006 el gobernador del Resguardo, Hernando Criollo, se acercó al Ejército porque se había enterado de que iban a construir un batallón.
De ese acercamiento resultó una amenaza al gobernador por parte del entonces propietario, Alonzo Sánchez. Ese octubre la cartera de Defensa compró la tierra, a pesar de haber sido informada repetidas veces de que era un territorio ancestral y no querían un batallón ahí. En noviembre de 2006 la Corporación Visión Renacer, actuando en nombre del cabildo, solicitó medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh). Ese mismo mes el director de Visión Renacer fue hostigado. En diciembre de 2007 se instaló la Brigada Móvil No. 13 del Ejército en la citada finca e informó que se construiría un batallón.
Hasta la fecha no ha habido ningún proceso que remotamente pueda ser considerado como consulta previa, como lo requiere el derecho nacional e internacional. Posteriormente, la Corte Constitucional declaró la inconstitucionalidad de la Ley Forestal, principalmente por la falta de consulta previa.
Mientras tanto, se ha acelerado la construcción, pese a que la Comisión y la comunidad internacional están observando el caso.
Desde el 2007 se encuentran en territorio ancestral de 40 a 50 personas instalando cañerías y columnas para las edificaciones. Esto ya está dañando, la quebrada La Raya, fuente de agua para varias familias kofanes. "No se puede pescar, no se puede bañar, esa agua no nos sirve cuando baja toda llena de barro", declaró el líder indígena Hernando Criollo.
Esto se suma a toda una plaga de daños ambientales y psicológicos a los cuales ha sido sometida la comunidad, incluyendo arrojo de basuras, derrames de petróleo, tala de jardín de plantas medicinales, ruido por sobrevuelos de helicópteros e inseguridad generalizada, todos aspectos que impiden la libertad de movimiento por sus tierras y constituyen una inminente amenaza para la población Kofán.
Finalmente, en enero de 2008 el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, llegó hasta La Hormiga y tras una reunión con la comunidad Kofán donde le expresaron una serie de razones para que se no adelante esta obra, estudió el caso y por ahora no se arrancará con la construcción.
© Diario del Sur
|