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Florencia, Caquetá: Audiencia pública por la verdad
por Camilo Raigozo
Wednesday, May. 13, 2009 at 11:02 AM
cra8329@gmail.com
Desde el 2006 ha habido de forma arbitraria e ilegal, 190 detenciones masivas, más de 700 personas sindicadas, al menos 350 órdenes de captura, contra líderes sociales y 140 ejecuciones extrajudiciales perpetradas por la Fuerza Pública
El pasado 9 de mayo, en
el auditorio de la Universidad
del Amazonas,
en Florencia, Caquetá, se
realizó la Primera Audiencia
Ciudadana por la Verdad, Departamento
de Caquetá, convocada
por las comunidades del
departamento, principalmente
del medio y bajo Caguán, el
Movimiento Nacional de Víctimas
de Crímenes de Estado
(Movice), las Comisiones de
Paz y Derechos Humanos del
Senado de la República, las Comisiones
de Audiencias Públicas
y Paz de la Cámara de Representantes,
y múltiples organizaciones
defensoras de derechos
humanos locales, nacionales
e internacionales.
La senadora de la República
Gloria Inés Ramírez, integrante
de la mesa directiva del
acto, afirmó que se recibieron
testimonios sobre el desplazamiento
forzado de más de 800
familias, unas 3.000 personas,
del medio y bajo Caguán, que
ahora forman parte de las 145
mil 650 personas desplazadas
en el departamento del Caquetá
desde el año 2006. Enfatizó
la senadora, que la dramática
cifra es el 32 por ciento de la
población del departamento, estimada
en 450 mil habitantes.
“Esto nos muestra la magnitud
y la gravedad del estado de los
derechos humanos en esta región
del país”, dijo.
Militarización y violación
a los derechos
humanos
La senadora Ramírez, después
de escuchar los dramáticos
testimonios y denuncias, reclamó
del Estado, que no sea
solamente la Defensoría, la única
de sus instituciones que esté
haciendo monitoreo sobre el estado
de los derechos humanos
en la zona. Le pidió al sistema
de Naciones Unidas que vigile
con más atención el fenómeno,
que por su magnitud y gravedad
amerita que ya no sea solamente
a través de misiones la
vigilancia al respeto a los derechos
humanos de las comunidades,
sino que establezca una
oficina en la zona para que le
permita monitorear y seguir
más de cerca los aberrantes
atropellos que se están cometiendo.
La senadora prometió
también, hacer un debate en el
Congreso de la República sobre
los males que aquejan a la
población del Caquetá.
“El Caquetá es un departamento
estratégico en este proceso
que se está dando en Colombia.
Hay una gran resistencia
por parte de las organizaciones
campesinas, hay una alta
militarización, con más de
35.000 hombres del Ejército
que hacen presencia y en ese
contexto se presentan violaciones
de derechos humanos de
gran magnitud”, indicó a VOZ
Iván Cepeda Castro, director
del Movimiento Nacional de
Víctimas de Crímenes de Estado.
Cepeda agregó que, “los
principales líderes están siendo
perseguidos y asesinados, como
es el caso de Joel Pérez, fundador
del Movice en Caquetá,
quien fue atrozmente torturado
antes de ser asesinado y cuyo
cadáver fue encontrado hace
pocos meses incinerado en una
carretera entre Florencia y una
de las poblaciones. Los líderes
que estuvieron en las poblaciones
que fueron parte de la zona
de despeje han sido especialmente
perseguidos. En San Vicente
del Caguán, las violaciones
son supremamente graves”.
“El caso mío ocurrió
el 29 de junio del
2007”.
La comunidad denunció que
desde al año 2006 ha habido de
forma arbitraria e ilegal, 190 detenciones
masivas, más de 700
personas sindicadas, al menos
350 órdenes de captura, contra
líderes sociales, comunales, de
derechos humanos y sindicalistas,
de la región, y 140 ejecuciones
extrajudiciales perpetradas
por la Fuerza Pública, bajo la
aberrante práctica denominada
“falsos positivos”. Asimismo,
casi toda la dirigencia del Polo
Democrático Alternativo, se encuentra
en condición de amenaza,
lo mismo que la dirigencia y
militancia del Partido Comunista
Colombiano y las personas que
aún sobreviven al genocidio de
la Unión Patriótica.
“El caso mío ocurrió el 29 de
junio del 2007, cuando mi hijo
salió con un amigo a trabajar y
se encontraron con el Ejército
antes de las 10 de la mañana. Los
uniformados les dispararon y mi
hijo cayó herido al recibir un tiro
en la columna. Cuando los militares
se dieron cuenta de que no
eran guerrilleros se asustaron
mucho y luego de tenerlo un
rato, amedrentarlo y amenazarlo
si denunciaba, soltaron al
amigo de mi hijo. Después mi
hijo resultó muerto y el Ejército
lo señaló de ser “guerrillero
dado de baja en combate”, dijo
con voz ahogada por el llanto,
Mariela Alves*. Como el anterior,
fueron presentados otros 22
testimonios, también se documentaron
78 denuncias más y se
recibieron cinco informes por
municipio.
Nota:
* Nombre cambiado
★VOZ, la verdad del pueblo
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