La ejemplar lucha de los corteros de caña y las indignas condiciones laborales en los cultivos de palma africana, generaron el interés y los primeros intentos de organización obrera.
Situaciones como, que un obrero
de los cultivos de palma deba
llevar a sus hijos y esposa
para que le ayuden en las labores y poder
cumplir las metas impuestas por las
cooperativas de trabajo asociado y las
empresas, son indicadores del alto grado
de sobreexplotación a que son sometidos
miles de trabajadores de este sector.
Eso teniendo en cuenta que en la
medida en que van cumpliendo las cuotas
de producción éstas se van aumentando,
lo que los lleva a laborar muchas
más horas de lo establecido legalmente
para poder cumplir las exigencias. La
sobrecarga laboral genera que los trabajadores
no tengan tiempo para dedicarle
a sus familias y que con un solo salario
se pague el trabajo de varias personas,
incluidos niños.
Siguiendo el ejemplo
La lucha que desarrollaron los corteros
de caña el año anterior, donde estos
trabajadores de los ingenios azucareros
se enfrentaron a uno de los sectores industriales
más retrógrados del país, generó
inquietud en trabajadores de otras formas
de producción, como los portuarios
y los trabajadores de la palma, que vieron
en esas movilizaciones un ejemplo para
organizarse, enfrentarse a la imposición
de formas tercerizadas de contratación
que generan sobreexplotación.
En los cultivos de palma que se extienden
a lo largo y ancho del territorio
nacional, para la producción de agrocombustibles,
la principal forma de contratación
es con cooperativas de trabajo
asociado.
Un sinnúmero de situaciones de abuso
por parte de las cooperativas y los patronos
contra los obreros de estos cultivos
ha generado los actuales intentos de
organización sindical, para dar una pelea
en todo el país y exigir garantías de organización
y condiciones dignas de trabajo
y de vida. Especialmente reclaman
un contrato de trabajo directo.
Primer encuentro
En los cultivos de palma africana en
todo el país laboran alrededor de 250 mil
obreros. En departamentos de los llanos
orientales hay alrededor de 110 mil hectáreas
con 13 mil trabajadores. Fue en
esta región, en Acacías, Meta, donde se
realizó el Primer Encuentro Regional
de Trabajadores de la Palma Africana,
el pasado 14 de junio, con la asistencia
de 115 obreros, en representación de
los trabajadores de este cultivo en ese
departamento. Para la semana que transcurre
estaba previsto un encuentro similar
en San Alberto, Cesar y se planea la
realización de una reunión con trabajadores
del Urabá chocoano. “La meta es
la creación de una sola organización a
nivel nacional, con la capacidad de interlocutar
con el Gobierno para reajustar
las flexibles formas de contratación, se
establezcan contratos de trabajo y libertad
sindical”, explicó Alfonso Velásquez,
del ejecutivo nacional de la CUT.
En la reunión de Acacías, los trabajadores
contaron historias acerca de la explotación
y los abusos de que son víctimas
para que desde la central se ayude
en la creación y el fortalecimiento de la
organización.